el equipo que vino del frío

Publicado: enero 12, 2010 en Crónicas de partidos

CB Molokay Begastri 80 – Club Basket Cartagena 62

(24-20, 14-12, 17-13, 25-17)

Jornada 13, Liga Junior Masculina

Domingo 10 de enero de 2010, 19:00 horas

Pabellón Municipal de Cehegín

Gélida tarde la que vivimos la tarde de este domingo en el Noroeste de la Región, en la antigua Begastri, donde la expedición cartagenera fue recibida con una incipiente nevada que fue incrementando su intensidad conforme avanzaba la noche. Lo único que le faltó al Pabellón Municipal de Cehegín fueron los pingüinos para que el paisaje fuera completamente invernal. Bromas aparte, y dejando a parte las inclemencias del tiempo que para nada influyeron en el partido, el desplazamiento del todavía mermado equipo junior masculino del Basket Cartagena se presuponía bastante difícil, y a los 7 jugadores de la plantilla que pudo reunir Pepe García para este encuentro, hubo que reforzarlos con 4 jugadores del equipo cadete del 94.

No obstante el equipo del Basket no arrancó del todo mal, y tras un largo calentamiento motivado por problemas de la mesa con el acta del partido anterior, los de Pepe García les plantaban cara al equipo local, y aunque faltaba mucha intensidad defensiva, los visitantes se movían bien en ataque y conseguían mantener un juego fluido, que les permitía ir a rebufo del equipo local. La zona que plantearon los cartageneros dejaba algunos huecos y tampoco se cerraba bien el rebote defensivo, por ello los locales no tenían excesivos problemas en anotar, tanto desde la línea de 6,25, como debajo del aro, disfrutando en muchas ocasiones de segundas opciones. No obstante, en estos primeros 10 minutos, los cartageneros no le perdían la cara al partido, y si no llega a ser por la falta de acierto desde la línea del tiro libre, podrían haber cogido la iniciativa en el marcador. No obstante, el último minuto se disputó con un igualadísimo marcador de 21-20, y tras fallar los dos equipos sus respectivos ataques, la última posesión fue para Begastri, que tras un saque de fondo y sobre la bocina conseguía anotar un triple más, y dejar el marcador en un 24-20, que no premió el esfuerzo cartagenero.

En el segundo cuarto se mojó la pólvora en el ataque de ambos equipos, aunque parte del mérito fue de las defensas, sobre todo la cartagenera, que comenzó a cerrar mejor los rebotes y a tapar los huecos que habían dejado en el primer cuarto. Esto permitió mantener la igualdad en el marcador, siempre dominado por los locales, pero con ventajas que no superaban los 6 puntos. A falta de menos de 3 minutos para el final, el marcador reflejaba un 34-32, y ambos ataques seguían atascados. No obstante, y por segunda vez, en el último minuto del cuarto los locales lograban un parcial de 4-0, que les permitió irse al descanso con una ventaja de 6 puntos, que aunque no era decisiva, mantenía una inercia claramente favorable al equipo de Begastri, que poco a poco se iba haciendo con el mando del partido.

No obstante los cartageneros salieron con rabia en el tercer cuarto y tras dos canastas seguidas volvían a nivelar el marcador, pero sin lograr nunca acercarse por debajo de los dos puntos. Un nuevo “arreón” local volvía a mantener su ventaja alrededor de los 6 puntos durante los minutos siguientes, pero la presión que comenzaron a practicar los visitantes a la subida del balón del base de Begastri, impidió durante gran parte de este cuarto que no se superara esta ventaja. La clave estuvo en los 3 últimos minutos de este cuarto, a donde se llegó también con un marcador muy ajustado de 47-43, que mantenía el equilibrio en el partido. Pero este fue el principio del fin para las esperanzas cartageneras, el ataque visitante se atascaba de una manera alarmante, y aunque los de Begastri tampoco anduvieron finos durante estos minutos, lograron un parcial de 8-2, que ya tenía todos los visos de ser definitivo, dejaba en 10 puntos la ventaja local, lo que minaba cada vez más la maltrecha moral visitante, cuyos jugadores siempre habían ido a remolque de los locales y se habían visto impotentes durante todo el partido de ponerse con ventaja en el marcador.

Los peores temores de los que acompañamos al equipo se cumplieron, y ya no sólo se fallaba el ataque, sino que las prisas que siempre son malas consejeras, aumentaba el número de balones perdidos y propiciaban varios contraataques seguidos locales que aumentaban a 16 puntos su ventaja, que cada vez era más amplia. Un esfuerzo a la desesperada, y aumentando la presión a la subida del balón de los de Begastri, logró disminuir la ventaja a 11 puntos, a falta de algo más de 3 minutos. Pero aquí se acabó ya definitivamente la gasolina del equipo cartagenero, fuera del pabellón aumentaba la intensidad de la nevada, y los visitantes cada vez tenían las ideas en ataque más congeladas, dedicándose a tirar triples que casi nunca encontraron aro, y hacer en los dos últimos minutos un rosario de personales que no valieron para nada. Al final 80-62, que aunque totalmente justo, no refleja la igualdad que el partido mantuvo durante los tres primeros cuartos, donde faltó serenidad y algo de fortuna a los visitantes para haberse puesto con ventaja en el marcador.

El partido fue emocionante y entretenido para el espectador, y durante más de treinta minutos se luchó de poder a poder, con resultado incierto. Los locales supieron jugar muy bien los minutos finales de los tres primeros cuartos, y en ellos consiguieron los puntos decisivos que les permitieron llegar con 10 puntos de ventaja al último y decisivo periodo. El Basket Cartagena sin jugar bien, derrochó lucha y entrega, tanto en sus 7 jugadores juniors, como en los 4 cadetes que completaron el equipo, pero está claro que les faltó serenidad en los minutos decisivos, y estuvieron muy imprecisos en el tiro y faltos de fe y ambición en los rebotes. Pese a todo ello, esta vez si se dio la sensación de equipo unido frente a las adversidades y todos intentaron tirar del carro en la misma dirección, mostrando que ese es el auténtico camino a seguir. Tras el partido, excelente ambiente pese a la derrota y asistimos antes de subir al autobús de una amistosa guerra de bolas nieve que sirvió para descargar adrenalina y tensiones vividas durante el encuentro.

Quisiera por último, felicitar desde este blog, la actitud de este equipo junior-cadete, que pese a las múltiples adversidades vividas durante la actual temporada, son capaces de seguir entregándose en los entrenamientos y en los partidos con la misma ilusión que lo hacían cuando empezaron en septiembre, y disfrutar cada semana jugando a este deporte que algunos llaman BA-LON-CES-TO, y eso es para mi lo auténticamente importante. Mantener la ilusión cuando el viento sopla en contra y pintan bastos, forja el espíritu de los auténticos campeones. Disfrutar cuando el viento sopla a favor y el mar está en calma, aunque se debe de hacer siempre, ayuda muy poco a la progresión del equipo y a prepararse para cuando llegue la época de las vacas flacas. En conclusión, sepamos siempre sacar enseñanzas de todas las situaciones que vivamos y continuemos aprendiendo día a día, sin que nada ni nadie nos detenga en nuestro camino.

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