contra la historia y los elementos

Publicado: mayo 4, 2010 en Crónicas de partidos, Opinión

El equipo de Primera Autonómica de la Escuela de Baloncesto Salesianos está dispuesto este año a romper con la historia y clasificarse por vez primera para la fase final de esta liga, y este pasado sábado ha dado un paso de gigante para conseguir este objetivo, aunque todavía tendrá que rematar la faena el próximo fin de semana en el Pabellón de Los Dolores. Su rival la A.D.  Baloncesto Beniaján, seguro que no se lo pondrá fácil en el partido de vuelta, pero el equipo cartagenero deberá de poner sobre la pista la madurez almacenada en estos últimos años y desarrollar un juego sólido y sin altibajos, que le permita alcanzar nuevas metas y objetivos. Si los colegiales consiguen al final ese juego homogéneo durante los 40 minutos del partido, sin altibajos, la eliminatoria se habrá superado de forma contundente, y se conseguirá llegar a la ansiada “final four”, además con muchas posibilidades de jugar un buen papel en ella, y tener opciones para ser el segundo equipo cartagenero que milite en una categoría nacional. De todas formas, no vendamos la piel del oso antes de cazarlo, dado que cada partido es diferente, y todavía le quedan 40 minutos por disputar a esta interesante eliminatoria.

A.D. Baloncesto Beniaján 50 – E. B. Salesianos 73

Cuartos de Final Primera Autonómica

Sábado 1 de mayo 2010

Pabellón Municipal de Beniaján

Los pupilos de Eduardo Noguera, no sólo se enfrentaron este sábado a una de sus “bestias negras” particulares, como lo es el equipo de Beniaján, ya que suelen ser los de la localidad huertana los que salen casi siempre victoriosos de los enfrentamientos entre ambos conjuntos, sino que además lucharon contra una buena tromba de agua y granizo, acompañada de importante aparato eléctrico, para llegar al Pabellón Municipal de Beniaján, a la sombra del Puerto del Garruchal, que además de retrasar en más de 30 minutos el inicio del partido, amenazó con las suspensión del mismo, dado las goteras que tenía el pabellón. Menos mal que escampó y al final lució un tibio sol, que fue testigo de la importante, aunque no definitiva, victoria del equipo cartagenero, que encarrila de momento la eliminatoria.

De todas formas esto es deporte, y hasta que no suene la bocina final en el partido de vuelta, que se ha de disputar en el Pabellón de Los Dolores el próximo sábado, no sabremos si el equipo colegial ha logrado romper con su historia y se ha clasificado para afrontar su primera “final four” de esta categoría.

Desde hace dos temporadas, los de Salesianos, se han consolidado como uno de los equipos de Primera Autonómica, que lucha por las primeras plazas durante la liga regular, pero sus altibajos durante la competición, y un juego en ocasiones irregular capaz de lo mejor y de los peor, habían impedido que los colegiales pudieran superar la fase de cuartos de final, por lo que hasta ahora nunca han llegado a una fase final. Este año, por tercera vez consecutiva se han clasificado para los cuartos final, y aunque el refrán dice que a la tercera va la vencida, el cruce contra el veterano y curtido en mil batallas equipo de Beniaján, se miraba, y aún se mira pese al excelente resultado del partido de ida, con recelo desde el club colegial.

Por ello, este primer partido de la eliminatoria, se consideraba muy importante para los de Eduardo Noguera, sobre todo desde el punto de vista moral, ya que una victoria, aunque fuera por un estrecho margen de puntos, era clave para afrontar con garantías el decisivo partido de vuelta con el factor cancha a favor, como consecuencia de la mejor clasificación en liga del equipo cartagenero. En cambio, la derrota, habría supuesto recordar viejos fantasmas, y el miedo escénico de volver a vivir otra decepción, como lo fue la eliminación en casa ante el equipo de San José de la Vega en el partido decisivo play off de cuartos de la temporada pasada.

Así lo entendieron los jugadores colegiales, a los que vimos muy motivados durante todo el partido, formando una piña tanto en pista como en el banquillo, y concentrados en realizar bien su trabajo.

La clave del encuentro fue para mi la enorme defensa que realizaron los jugadores de la EBS. Su presión inicial a los locales, que intentaban jugar un partido lento donde su impusiera su mayor veteranía, cambiaría el guión escrito del partido, provocando un mayor desgaste en los jugadores más determinantes de Beniaján, que llegaron a los minutos claves del partido con las fuerzas bastantes mermadas. La salida en tromba visitante provocó un parcial de 0-7 que fue un toque de aviso para lo que habría de venir después, e hicieron saltar las alarmas en el equipo local. Pese a todo, en los minutos siguientes los de Beniaján frenaban el empuje de los rojillos, y daban una lección de cómo se juega en la pintura, y ello unido a la buena mano de su número 9 detrás de la línea de 6,25, le devolvía la igualdad al marcador al final del primer cuarto, 15-17.

En el segundo cuarto se mantuvo la tónica, buena defensa visitante y mucho oficio por parte local, pero que poco a poco se iba debilitando conforme avanzaba los minutos. El acierto en el tiro exterior de la EBS impedía además que la defensa de Beniaján se cerrara debajo del aro, lo que daba más libertad y movilidad a los jugadores interiores de Salesianos. Un parcial de 14-22 en este cuarto, dejaba en 10 puntos la ventaja visitante, con mucho partido y con mucha eliminatoria aún por disputar.

En el segundo tiempo Beniaján no cambio el guión, quizás con la esperanza que los visitantes bajaran su porcentaje ante canasta y el cansancio creara huecos en su defensa, pero se equivocaron. Los de Eduardo Noguera, pese a las rotaciones, no mostraban fisuras en su defensa, aunque su ataque fue algo desorganizado durante muchos minutos, lo que sólo valía para que los locales, que empezaban a ver muy negro el poder ganar este partido, mantuvieran la esperanza de nivelar lo máximo posible el marcador con vistas al encuentro de vuelta.  El juego fue impreciso, se protestaba mucho las decisiones arbitrales por parte de los dos equipos, quizás con la esperanza de descentrar al rival, pero a río revuelto, las ganancias fueron del equipo que mandaba en el marcador, mientras que el que iba a remolque no lograba mejorar su nivel de juego y los nervios  aumentaban con el paso de los minutos.

El último cuarto fue un querer y no poder por parte del equipo local, que se movía demasiado lento en ataque y apenas encontraba huecos en la organizada defensa rojilla. Ello unido al escaso acierto durante toda la segunda parte desde la línea del 6,25, explica que pese al precipitado juego de ataque que exhibió la EBS durante algunos tramos de la segunda mitad, la ventaja visitante aumentara poco a poco llegando a ser de 20 puntos en el último minuto del partido. Y como a perro flaco todo son pulgas, la última posesión del partido que correspondía a los locales era malograda tras una recuperación milagrosa de Juanma Asensio con poco más de 1 segundo en el electrónico. Su rápida carrera en solitario por la banda y un tiro lateral a tabla desde algo más de 7 metros, tuvo la fortuna de entrar en el aro local sobre la bocina, dejando en nada menos que 23 puntos, la ventaja de la EBS para el partido de vuelta.

Desde luego esto no está aún ganado, y mal haría la EBS en confiarse y creer que los de Beniaján vendrán a hacer turismo al Pabellón de Los Dolores. Lo que si es cierto, es que la moral colegial está por todo lo alto, y que ello puede influir de forma positiva en su juego, y que el factor cancha es otro elemento que puede jugar a favor de los de Salesianos para lograr ese deseado pase a la final. Como parte negativa, además del exceso de confianza que te puede dar una ventaja de 23 puntos en el primer segundo de partido, estaría el capítulo de lesiones, que parecen haberse cebado en el equipo colegial en la segunda vuelta de la liga. Carlos Gracia, Cholo, David Ayala y Sergio “poli”, llevan varias semanas en dique seco, y sus bajas han tenido que ser cubiertas por jugadores del Segunda Autonómica y dos fichajes en el último tramo de liga, el pívot José Luis Soler, y Sergio, un base argentino de juego sobrio pero seguro, y que se ha adaptado bastante bien al juego del equipo. No obstante, algunos de los lesionados, como David Ayala, ya entrenan, y podrían llegar a tiempo para la final, si es que la EBS supera finalmente a Beniaján.

Por último, apuntar que el sábado es una buena ocasión para todos los aficionados y simpatizantes de la EBS, para acudir al Pabellón de los Dolores a animar al equipo rojillo. Seguro que ello ayuda a que no se confíen y consigan superar esta eliminatoria, que les permitirá romper con la historia, y seguir subiendo el listón de este club, que ya ha cumplido 20 años de existencia en el baloncesto cartagenero y regional.

Mucha suerte para los pupilos de Eduardo Noguera en este decisivo partido, y esperamos dentro de una semana poder escribir un post que confirme el pase a la final de los colegiales.

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