esto no hay quien lo pare

Publicado: octubre 26, 2010 en Opinión

La temporada va cogiendo poco a poco carrerilla como las viejas locomotoras de vapor que veíamos de pequeños en las películas del oeste, y que una vez puestas en marcha hay muy pocas cosas que ya puedan detenerlas hasta que lleguen a su destino en la próxima estación. Las jornadas se suceden ya con regularidad y apenas hay tiempo de asimilar victorias y derrotas, y continuamente hay que estar preparando el partido de la siguiente semana.

En categoría junior masculina, el equipo del Basket Cartagena, cosechó su segunda derrota consecutiva en la liga regular frente al potente equipo del Molina Basket “93”, pero esta vez los cartageneros dieron una cara muy distinta a la de hace una semana en Lorca, apreciándose un importante cambio de actitud frente a la adversidad, lo que le permitió plantarle cara, pese a las lesiones, al espigado y fortísimo equipo de la ciudad conservera, que esta temporada aspira a todo.

Club Basket Cartagena 71 – Molina Basket “93” 87

(22-20/12-32/17-22/20-13)

Jornada 4, Liga Regular junior masculina

Domingo 24 de octubre de 2010, 12:00 horas

Pabellón Cabezo Beaza. Cartagena

No le llegaba en muy buen momento este partido al Basket Cartagena que tenía que verse las caras contra uno de los dos “cocos” de la liga junior masculina, el Molina Basket “93”, equipo con jugadores de mucho talento en sus filas, a los que le acompañan el físico, y que a poco que bajes la guardia te suele pasar por encima como una auténtica locomotora anotadora de puntos. Aunque la enfermería del equipo de Pepe García va disminuyendo, todavía no se dispone de la plantilla al completo, algo deseable y recomendable cuando te vas a enfrentar a un equipo que aspira a ser campeón y que seguro que no venía a Cartagena a hacer turismo.

No obstante, es siempre ante los rivales más fuertes donde hay que demostrar el carácter de un equipo, y los cartageneros exhibieron esta semana una aceptable intensidad defensiva y disciplina táctica que hicieron olvidar la ligera anarquía y  apatía que hace una semana vivíamos en el Pabellón Europa de Lorca.

El partido comenzó bien para los locales, a los que posiblemente se les había leído la cartilla durante la semana, y que salieron muy metidos en el juego, con un quinteto inicial que intentaba apretarles las clavijas en defensa a los de Molina, y con movimientos de balón muy rápidos y verticales en ataque, que sorprendían al confiado equipo visitante que comprobó que tendría que bajarse del autobús si quería ganar el partido. Un parcial de 11-4 en los primeros 4 minutos, encendían las alarmas en banquillo molinense que tenía que empezar a hacer los primeros ajustes para intentar frenar el empuje local. Lo conseguía en los minutos siguientes, aprovechando la altura de sus jugadores en los rebotes ofensivos y manteniendo un ritmo rápido de partido que haría que los cartageneros, con un banquillo menos compensado, se desgastaran más y acumularan personales en sus hombres interiores y tuvieran que comenzar con las obligadas rotaciones antes de acabar el cuarto. Pese a todo ello, la garra de los de Pepe García les permitió acabar el cuarto con 2 puntos arriba, 22-20, arrancando un merecido aplauso a la grada al final de estos 10 minutos.

Lamentablemente el partido cambió de decoración en el segundo cuarto, donde los locales intentaron mantener el ritmo, pero fallaron en exceso desde la línea del tiro libre, lo que permitió que poco a poco, y punto a punto, los del Molina Basket se fueran a 10 puntos de ventaja. Hubo entonces un leve intento de reacción local, pero en los últimos dos minutos de este cuarto, un ligero desfallecimiento físico y moral del equipo cartagenero, permitió aumentar la ventaja visitante que se fue a los 18 puntos, sentenciando prácticamente el partido en el último minuto de este segundo cuarto, al que se llegaba con un preocupante marcador de 34-52, lo que supondría que si los de la ciudad conservera seguían manteniendo el poder anotador del primer tiempo, podrían superar la barrera de los 100 puntos al final del partido.

Pero el equipo del Basket Cartagena tiró de raza y conforme avanzaba el segundo tiempo volvió a meterse en el partido, sobre todo impidiendo anotar a los visitantes con la facilidad que lo habían hecho en el segundo cuarto, aumentando la concentración en defensa, presionando más la línea de pase y cerrando algo mejor el rebote en defensa para intentar que los de Molina no tuvieran segundas oportunidades. Pero lo que seguía fallando eran las ideas en ataque, dado que la rapidez de circulación del balón que se había mostrado en el primer cuarto se había perdido. Por ello, la ventaja seguía rondando la veintena de puntos, y cuando parecía que se podía bajar de 15, los visitantes con un cambio múltiple de jugadores ponían en cancha a su artillería pesada, a la que le habían dado descanso al empezar el tercer cuarto, y volvían a superar la barrera de los 20 puntos al final del cuarto,  51-74, acabando con las pocas esperanzas departamentales de una remontada a la heroica.

Pero aunque el partido se daba prácticamente por perdido, la concentración local se mantuvo hasta el final del partido, logrando que la defensa zonal se les atragantara al quinteto “B”, o de refresco, de los de Molina, que había vuelto a sentar a sus hombres más determinantes, y que volvían a ver como de nuevo la ventaja volvía a bajar de los 15 puntos, 66-79, a falta de algo más de 3 minutos para el final del partido. Nuevos movimientos en el banquillo visitante, esta vez de forma escalonada volvieron a parar el intento de reacción de los locales, que en el último minuto y volviendo a perder de 19, imitó a los de Molina haciendo un cambio a la americana de 5 jugadores, sacando a pista a los que menos habían participado y a los que aún no habían intervenido ni un solo minuto, y curiosamente se rebajó la ventaja a 16 puntos, dejando el marcador final en un 71-87, que no dejó muy contentos a ninguno de los dos equipos, a los que ganaron por que jugaron un segundo tiempo muy mediocre, y a los que perdieron por que el gran esfuerzo realizado y la lucha mostrada en la pista sólo valió para perder de 16 puntos.

Pese a ello, es evidente que para los cartageneros algo ha cambiado, y aunque se perdió de forma clara, la actitud del equipo fue muy positiva y muy distinta a la que vimos 7 días antes. Todo ello hace suponer que cuando se vacíe la enfermería, el equipo puede rendir a un nivel aún mayor, y estar entre los mejores al final de la liga regular. Pero esto, al fin y al cabo son sólo sensaciones y deseos de los que seguimos de cerca a este equipo, pero que esperamos y deseamos poder comprobar en las próximas jornadas.

“Jugad, jugad, cadetes”

No quiero referirme con este peliculero título al film de 1969 dirigido por Sidney Pollack, Danzad, danzad, malditos,  que relata el desarrollo de un concurso montado sobre un maratón de baile que se celebra en plena depresión económica americana, depresión que puede recordar algo, salvando las distancias, a nuestra actual crisis económica, y en medio de la cual un grupo de personas buscan al participar en este tipo de concurso un lugar con techo y comida garantizados, mientras que otro tipo de personas acuden al evento sólo para ver el sufrimiento de los concursantes, que se resisten a ser eliminados, vamos, como un “gran hermano” pero en los años 30 y sin televisión.

Aunque la liga cadete no se parece para nada al argumento de este film, si que nos vale el título para referirnos a que la mejor forma de demostrar si un equipo sobre el que se han depositado muchas esperanzas de alcanzar éxitos deportivos, funciona o no, es jugando partido a partido, y que los resultados juzguen si las esperanzas fueron fundadas o no. Centrándonos por tanto en el juego de las dos jornadas disputadas en la liga cadete masculina, ya se están viendo cosas muy interesantes que pueden hacernos intuir los derroteros que seguirá la fase regular de este liga, que promete emociones fuertes.

De momento, lo más claro es que ya comienza plasmarse en los resultados la teórica y conocida superioridad del CB Murcia “95”, que esta semana visitaba la pista Salvador Rosique de Cartagena, y que ganó de 41 puntos al Basket Cartagena “95”, equipo que pese a esta derrota, es un claro aspirante a estar en la final a cuatro de la categoría, y que hace dos años quedó subcampeón en la final infantil masculina donde cayó derrotado por cuarenta puntos frente a este mismo rival con el que se midió el pasado sábado.

Por ello es lógico que desde Cartagena nos preguntemos, ¿ha cambiado algo en estos dos años? Pues visto lo visto, muy poco, a excepción de los entrenadores de los dos equipos y algunos jugadores nuevos que han reforzado aún más al conjunto capitalino. Por ello, el paso del tiempo sigue confirmando que las distancias siguen existiendo entre ambos, si bien estas parecen que pese a estos pequeños cambios no han aumentado como cabría esperar por los más pesimista, lo que puede valer como pequeño consuelo para los que vivimos al otro lado del Puerto de la Cadena.

No obstante, es necesario reconocer como algo positivo, que antes esta superioridad de los de la capital lo era desde el salto inicial, y el sábado pasado los departamentales plantaron cara y lucha sin cuartel durante los primeros 20 minutos en los que el partido no tuvo un claro dueño, incluso más de uno en el intermedio esperaba un final apretado de partido. Pero tras el descanso, las aguas volvieron a su cauce y la capacidad anotadora cartagenera y las ideas desaparecieron en los jugadores de Primi Abad, permitiendo ver a un CB Murcia pletórico, capaz de mantener durante 40 minutos la misma intensidad en el juego, lo que sin duda lo hace además de un equipo temible, un equipo casi invencible a día de hoy por el resto de sus rivales a nivel regional. Pero pese a todo esto, la liga hay que ganarla donde la ganó ayer el CB Murcia, en la pista de juego, respetando a tu rival y jugando a tope todo el encuentro, no bajando la guardia ni siquiera cuando ganas de más de 20 puntos. En fin, está claro que esta es una buena referencia como punto de salida, pero desde luego que nadie piense que la historia está ya escrita, la temporada es muy larga y los de Primi Abad ya saben que esto no es como empieza, y que los resultados dependerán de tu estado de forma cuando acabe la misma, donde te lo vas a jugar todo a un par de partidos en la final a cuatro.

En cuanto al otro equipo del Basket Cartagena en categoría cadete, el del “96”, cosechaba también otro resultado adverso, con idénticos guarismos que el partido que acabamos de comentar, 85-44, pero esta derrota se producía en el Pabellón Félix Rodríguez de la Fuente de Murcia, frente al equipo de AD Infante “95”. Los de Pedro Murillo mostraron una peor imagen que hace una semana frente a sus compañeros del Basket Cartagena “95”, donde les vimos más capacidad de lucha y sufrimiento que en el partido de este fin de semana, ya que los lógicos errores de principio de temporada de un equipo compuesto por jugadores que debutan en esta categoría, provocaron esta vez importantes lagunas de juego donde la mayoría de jugadores parecían perdidos, sobre todo en un fatídico segundo cuarto, que el equipo local supo aprovechar para poner tierra de por medio y sentenciar el partido.

Pese a ello, no todo fue negativo en el bando cartagenero, en la segunda parte, y con un marcador bastante adverso que pesaba como una losa, se paró al menos el empuje local, y se consiguió estar a un mismo nivel de juego que el rival en el último cuarto, donde se mejoró la actitud defensiva y en el rebote, lo que permitió parciales más ajustado a la diferencia actual que hay entre estos dos equipos. Está claro que un mal partido lo puede tener cualquiera, y lo del sábado realmente lo fue, pero el equipo deberá demostrar en las próximas jornadas capacidad de mejora para reducir el número de errores y la falta de actitud que estos errores provocan en algunas fases de los encuentros, donde las cosas no salen como queremos, y que provoca que el equipo de la apariencia en la pista de estar desorientado y con los brazos caídos.

Como bien decía mi amigo Jesús García en una entrada reciente en su blog “canastade2”, hay mucho que mejorar en este equipo, y eso en mi opinión no es malo, si no todo lo contrario, indica que este equipo no ha tocado ni mucho menos techo, y que si se continua realizando un trabajo similar al de los últimos años, hay muchas posibilidades de poder empezar a recoger los frutos en las próximas tres temporadas, sobre todo si logramos que este grupo siga trabajando unido y pueda entonces convertirse en una clara opción a campeón. Por tanto, prisas las justas, como diría Flo, y a disfrutar de esta temporada, donde el objetivo es adquirir la experiencia necesaria y curtirse en mil batallas contra enemigos feroces, llámense piratas, filibusteros o bucaneros, o los que se tercien, sin tregua que valga, y que todo ese esfuerzo que de momento puede parecer hecho en balde, empiece a fructificar con el tiempo y justifique el trabajo que se realizó.

En fin, como decíamos al principio: “jugad, jugad, cadetes”, seguro que pasaremos buenos momentos en esta liga, e intentaremos al menos cambiar el guión escrito de esta historia, que de cumplirse resultaría demasiado aburrida.

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