cumplir el expediente

Publicado: noviembre 29, 2010 en Opinión

Dice el refrán que “no hay mal que por bien no venga” o “no hay daño que no tenga apaño”, es decir que cuando sucede algo negativo, muchas veces descubrimos algo de valor, que había permanecido oculto hasta ese momento, y que si lo aprovechamos, puede beneficiarnos en el futuro. Si estamos atentos y somos reflexivos, podemos sacar muchas veces petróleo de situaciones que parecen adversas. Y quizás ese sea el planteamiento que deberá hacer el equipo técnico del equipo junior del Basket Cartagena, ya que el pésimo partido que disputaron este sábado en Molina del Segura, ha puesto de manifiesto verdaderas lagunas de juego que el equipo cartagenero tendrá que corregir en un futuro para poder seguir su escalada en la clasificación y acabar la liga regular entre los 4 primeros, objetivo difícil pero factible para el equipo de Pepe García.

09 ANTOMAR S.L. MOLINA BASKET 63 – CLUB BASKET CARTAGENA 88

Liga Regular junior masculina.

Sábado 27 de noviembre 2010, 12:00 horas.

Pabellón El Romeral. Molina del Segura

Hay partidos en los que uno sólo salvaría una cosa, el resultado, y desde luego creo que es lo único positivo que nos ofrecieron los jugadores del equipo junior del Basket Cartagena en el encuentro disputado en el Pabellón el Romeral de Molina del Segura contra el equipo del 09 Antomar S.L. Molina Basket. Y es que el juego fue malo de solemnidad, salpicado en ocasiones de algunos minutos de inspiración donde se veía atisbos de buen baloncesto, pero a los que seguían periodos larguísimos de imprecisiones bajo los aros y despistes defensivos de patio de colegio.

Y es que nada más empezar el partido ya volvíamos a ver la mala pata que hasta ahora persigue a los juniors cartageneros, y de nuevo Pablo Carsellé en una penetración por la línea de fondo, era interceptado con el pie por un contrario y sufría una pequeña torcedura, que aunque tardó unos minutos en recuperarse, no le impidió afortunadamente terminar el partido. Las 3 fotos son bastante elocuentes de este lance, que afortunadamente quedó solamente en un susto.

Aunque la defensa individual a toda la pista creaba bastante problemas a los locales, cuando estos sobrepasaban medio campo y jugaban en estático, encontraban enormes huecos en la defensa cartagenera, incluso para el tiro de 3, y les permitía, pese a un bajo porcentaje anotador, dominar en el marcador durante los primeros minutos del primer cuarto con cierta comodidad incluso. Mientras, los de Pepe García hacía una exhibición de cómo fallar canastas fáciles debajo del aro y bandejas de  contraataques, motivo por el que iban totalmente a remolque de un envalentonado equipo local.

El segundo cuarto no arreglaba las cosas, ni las rotaciones de ambos banquillos tampoco, el juego seguía siendo malo e impreciso, aunque aumentaba tímidamente el porcentaje anotador de ambos equipos, pero casi siempre, debido a fallos del rival más que a aciertos de los atacantes. Con más pena que gloria, los de Pepe García conseguían mantener una mínima ventaja durante este periodo, dejando el marcador al descanso con un 32-35, que dejaba el partido totalmente en el alero para la segunda parte.

Dicen que las cosas que pasan en el vestuario no deben trascender fuera de sus paredes, pero era difícil no oír el retumbo de la voz del entrenador cartagenero en los minutos de descanso, felicitando a sus jugadores por el buen juego realizado. Pese a ello el efecto duró sólo unos minutos del tercer cuarto, en que los cartageneros se marcharon a 9 puntos de ventaja y parecía que por fin iban a sentenciar el partido, pero fue un espejismo. Los locales, a los que no se les puede negar lucha y entrega, sacaron una vez más los colores a la defensa de los departamentales, y entraban en la zona rival con una facilidad pasmosa, y volvían a apretar el marcador, eso sí, siempre con los visitantes con 2 ó 3 puntos de ventaja. Por ello el parcial de 18-20 de este periodo dejó el marcador en un 50-55, que permitía al equipo conservero tener aún opciones de victoria.

Pero quizás fue el miedo a ganar lo que desequilibró el partido. Los locales cuando más cerca tenían el poder sorprender a sus rivales, se volvieron más imprecisos y perdieron varios balones seguidos, que esta vez no perdonaron los de Pepe García, que sin hacer nada del otro jueves, conseguían en un par de minutos ponerse con más de 15 puntos de ventaja y dejar tocado a los del Molina Basket, que terminaron definitivamente por entregar el partido al cometer una falta técnica por protestas airadas de un jugador al que se le señaló una rigurosa falta antideportiva al cortar un contraataque de los cartageneros. Suspiros de alivio en el banquillo visitante, donde en los últimos minutos, con ventajas que ya por fin superaban los 20 puntos, se podía dar descanso a los jugadores que más minutos habían disputado, incluido el dolorido tobillo de Pablo. Al final del partido, el 63-88 que reflejaba el marcador, con un parcial de 13-33, les sirvió a los de Pepe García para hacernos olvidar el mal partido que habíamos visto, y dedicarle una ovación al equipo cuando saludaron desde el centro del campo.

Esta claro que esta semana toca recuperar moral y trabajar duro, ya que el sábado nos mediremos con uno de los dos equipos invictos que mandan en el grupo, el CB Murcia, y la concentración defensiva deberá ser máxima si queremos ver un partido de baloncesto y no un paseo en lancha de los de la capital, sin olvidarnos que cuando estamos debajo del aro, hay que meter las canastas sí o sí.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s