Archivos para febrero 6, 2011

Cuando un equipo de baloncesto pierde un partido suele haber casi siempre 2 razones, la primera y fundamental son por los errores propios cometidos, y la segunda, y no menos importante, por los aciertos de su rival. Y esas deberían ser siempre las razones que desequilibran un partido de baloncesto, donde siempre suele ganar el que menos falla y el que más recursos muestra en su juego. Lo demás, aunque no deja de ser importante, no debería de influir en el resultado de un encuentro deportivo, y todos deberíamos de cuidar que eso fuera así. Las gradas animadas de aficionados de los 2 equipos con su griterío parcial y totalmente subjetivo, la pista de juego y las canastas,  que deben cumplir los requisitos mínimos que les exige el Reglamento, los vestuarios, limpios y equipados con lo básico para la reparadora ducha después del esfuerzo, etc. En fin toda una serie de objetos y circunstancias que rodean a un encuentro, que los sufren por igual los 2 contrincantes, y los que no deben de influir para nada en el resultado final.

¿Cómo?, ¿qué he olvidado nombrar algo muy importante? Es posible que algo haya quedado en el tintero, pero resulta que sólo en contadas ocasiones escribímos de ellos en este blog, y no creo que un partido de la liga regular cadete masculina, entre 2 equipos con objetivos distintos merezca hacer comentarios sobre la labor de alguien cuya misión principal consiste en pasar desapercibido durante los 40 minutos y no influir en el resultado, y cuya autoridad dentro de la pista, que nadie discute, nunca debe significar prepotencia, superioridad moral y menosprecio sobre el resto de personas que asisten a un partido de baloncesto, incluidos los espectadores.

Club Basket Cartagena “96” 64 – A.D. Infante “95” 74

Jornada 13 liga regular cadete masculina

Sábado 5 de febrero 2011

Pabellón Colegio Virgen del Carmen: Pista Salvador Rosique

Hablando del partido, al final ganó como siempre el equipo que mejor jugó y menos se dejó de influir por la gran cantidad de circunstancias adversas que existieron en el partido, como fueron algunas ausencias, lesiones y pérdidas de jugadores por 5 personales. Creo que es de justicia, y debemos de quitarnos el sombrero, ante un equipo que sólo disponía de 7 jugadores de pista al principio del encuentro, y que a falta de algo más de 2 minutos para acabar el partido, disponiendo de una ventaja de sólo 3 puntos, perdiera a su tercer jugador por 5 personales, y que con sólo 4 jugadores en pista, no sólo aguantara el tipo hasta el bocinazo final, sino que además aumentara su ventaja y acabara ganando de 10 puntos. Por su parte, los departamentales habían perdido un jugador por lesión en el precalentamiento, a uno de sus bases también por lesión en la segunda parte, y a dos jugadores muy importantes en su esquema de juego en el último cuarto. Con todo ello, las fuerzas se igualaban y la madurez de los de Infante 95 se impuso a la mayor inexperiencia y cansancio del Basket Cartagena 96, que se agotó antes que sus rivales de luchar contra los elementos.

El partido resultó competido al 100% y muy vibrante desde el salto inicial, y aunque ambos equipos cometían errores, estos se alternaban con jugadas de gran mérito, fuerza y entrega. Pronto estas emociones se transmitieron a la grada, que aunque no muy numerosas en elementos, respondían al esfuerzo de los jugadores apoyando en cada momento a sus respectivos equipos y se dejaron oír, aunque siempre dentro de lo que mandan los cánones, y siempre dentro de las cosas normales que solemos escuchar cada semana en los distintos pabellones a donde vamos.

Con todo ello el partido estaba emocionante y bonito, y la moneda podía caer de cualquier bando, y nada tenía que ver con el partido de ida, donde la superioridad de Infante fue aplastante, y el mal juego cartagenero les hizo perder de más de 40 puntos aquel partido. No obstante, y aunque los de Murillo se ponían a mitad del primer cuarto por delante, ya se empezaba a apreciar una vía de agua en la nave cartagenera, que acabaría hundiéndola. Su presión a la subida del balón del equipo de Infante era pésima, se dejaba demasiados espacios, no existía el 2 contra uno, y se dejaba organizar el ataque visitante, que se sentía demasiado cómodo y poco presionado. Las instrucciones desde el banquillo hacían efecto a medias, y a los pocos minutos se volvía a la situación anterior. Menos mal, que lo que se perdía en defensa, se luchaba con fuerza en ataque, y ahí la valentía de los cartageneros les permitía no sólo no perderle la cara al partido, sino además dominarlo en el marcador durante la primera parte.

La segunda parte fue igualmente muy reñida, pero los locales iban dando muestras de cansancio, y aunque intentaban aumentar su intensidad defensiva, permitían rápidas transiciones y contraataques de los de blanco, llegando tarde y mal para parar la subida del balón, lo que provocaba o bandejas fáciles de sus rivales o faltas personales que conllevaban tiros libres. En este último aspecto estuvo otra de las claves de este partido. El ritmo rápido e intenso del partido provocó como ya hemos comentado múltiples faltas personales, entrando los equipos en bonus, y disponiendo de numerosos tiros libres. El porcentaje de acierto de los cartageneros, y pese a estar en su pista, fue excesivamente bajo para un equipo cadete, y al final echaron de menos esos puntos perdidos, más si cabe por que los visitantes estaban mucho más acertados en este aspecto como se demostró en los 2 minutos finales.

No obstante, dicen los que entienden, que los partidos se ganan en defensa, y el pasado sábado la defensa del Basket Cartagena 96 no fue la misma que hace una semana frente a sus hermanos mayores del 95, y al final pagaron las consecuencias. En este aspecto Infante ganó claramente la partida, incluso al final del encuentro quiso hacer buena la frase futbolera de Helenio Herrera que “con 10 se juega mejor que 11”, y todavía jugaron mejor con 4 que con 5, haciendo un cuadrado impenetrable en su zona, aunque eso si, el equipo rival a esas alturas de la película estaba muy tocado, acusando en exceso ser un equipo de primer año, y si Infante hubiera tenido sus 5 jugadores en pista la diferencia habría sido aún mayor.

Bueno, creo que esto define bien lo que fue el partido, y hablar de otras cosas es quitarle la grandeza a este deporte que tanto nos hace disfrutar los fines de semana, se gane o se pierda, y pese a que algunos se empeñen en ponérnoslo bastante difícil, aunque desde luego no lo van a conseguir.

Anuncios