Archivos para febrero 13, 2011

el paseo de la “mantis religiosa” (2)

Publicado: febrero 13, 2011 en Opinión

Enorme el partido que hemos vivido esta tarde próximos al Balneario, en los límites del Valle de Ricote, y del que hemos disfrutado a tope. De poder a poder y con defensas muy presionantes, los equipos junior del Basket Cartagena y CB Archena han rivalizado en pundonor y entrega, dando a la vez un ejemplo de deportividad y juego limpio.

Con objetivos muy parecidos, y llevando los dos conjuntos hasta el momento una buena campaña, el partido tenía un gran interés, ya que la mayor veteranía de los departamentales podía quedar compensada por el factor cancha del equipo de Archena, algo que los de la ciudad del Balneario son especialistas en hacer valer, con una afición organizada y totalmente entregada a sus colores, y que es digna de admiración por su apasionamiento y entrega. Por ello nadie quería perderse hoy el partido, y desde luego el encuentro y la afición no defraudaron.

Club Baloncesto Archena 64 – Club Basket Cartagena 74

Jornada 19 liga junior masculina

Sábado 12 de febrero 2011; 18:00 horas

Pabellón Municipal de Archena

Comenzaron más enchufados los locales que anotaron las dos primeras canastas en menos de un minuto, ante el empuje de una grada que cada vez se iría metiendo más en el partido. Pero el juego de los Pepe García se iba a basar en una intensa defensa, que aunque dejaba algo desatendido el rebote defensivo en los primeros compases, ahogaba el juego creativo local, haciendo que los jugadores locales nunca se sintieran cómodos en el partido. Por ello, una vez pasado el susto inicial, los de azul iba asentando su juego, y lograban dar con esa chispa que desbordaba por momentos al empuje local. El problema fue la falta de continuidad en este juego durante los 40 minutos. Tres buenas acciones de los del Basket, solían alternarse con algún despiste en los marcajes, o algún mal pase en la subida del balón. Pero lo que estaba cada vez más claro, es que los de la ciudad fundada por Asdrúbal, iban a regalar muy pocos puntos a sus rivales, y a estos cada vez se les hacía más difícil encarar la canasta cartagenera. A los 5 minutos de partido los del Basket dominaban 5-10, y avisaban que no habían ido de relax al partido, ni a disfrutar de la casi primaveral tarde archenera. Acusaban el golpe el equipo local, que no contaba quizás con la asfixiante defensa departamental, pero el rebote ofensivo y puntuales despistes de los de Pepe García los seguía manteniendo el partido, acabando el primer cuarto con un marcador de 10-18.

Los azules aprovechaban la inercia del partido y con un parcial de 0-4 a principio del segundo cuarto, aumentar su ventaja a los 12 puntos, 10-22. Pero estaba claro que los de rojo no querían marcharse del partido y aunque con más corazón que cabeza despertaban a mitad de este periodo, y conseguían mover el balón algo más rápido, lo que provocaba que la defensa cartagenera llegara tarde para frenar sus ataques, lo que provocó innumerables faltas personales por parte departamental, por lo que a falta de 6 minutos para el descanso los de Archena ya tenían  bonus y tiraban con acierto desde el tiro libre, mientras que los azules no llegaron a ese bonus hasta prácticamente el último minuto del periodo. Por ello la ventaja visitante no sólo no aumentó, sino que se vio reducida a sólo 8 puntos cuando se llegó al descanso, 26-34.

Tras la reanudación, con los quintetos de gala en pista por parte de ambos equipos, otro parcial de 0-4, le daba de nuevo la máxima ventaja del partido al equipo azul, pero curiosamente en los minutos siguientes, tiraban parte de esa ventaja por la borda al atascarse en ataque con la defensa zonal de los locales, recurriendo los de Pepe García durante varios ataques seguidos al tiro de 3, y aunque se anotaron un par de canasta desde el 6,25, estaba claro que ese no debería seguir siendo el argumento que deberían de mostrar los cartageneros si querían ganar el partido. Por ello, y al tran tran, el partido se comenzó a nivelar, no sólo por el acierto local, sino también por una esa falta de ideas en el ataque departamental que provocó durante muchos minutos errores no forzados, aunque no siempre se aprovechaban de ellos los jugadores del CB Archena. La ventaja foránea no podía aumentar y la grada lo festejaba por todo lo alto, pero los azules se seguían batiendo como gato panza arriba, y no estaban dispuestos a perder sin luchar hasta el último segundo, y al final sólo le cedieron un punto, acabando el tercer cuarto con 7 puntos de ventaja para los de Pepe García, 46-53.

Estaba claro que 7 puntos en el baloncesto no son nada, y que el partido estaba donde lo quería Archena, es decir llegar al último cuarto con claras opciones de victoria y ahí jugárselo el todo por el todo, bajo los acordes y el ritmo de una grada que se preparaba para el asalto final al castillo cartaginés.

Y los locales empezaron a quemar sus naves y lanzarse a tumba abierta contra las murallas de sus rivales, mientras que los visitantes rotaban jugadores y guardaban fuerzas para los minutos finales. Por ello, y gracias a un par de despiste en los marcajes, y nuevos errores no forzados a la hora de sacar el balón jugado desde la defensa por parte de los azules, hizo el delirio de los aficionados del Valle de Ricote, que veían como su equipo empataba con un triple a 55 puntos, a falta de 6:34 para el final partido, y en los minutos siguientes incluso disfrutaron de pequeñas ventajas  en el marcador, algo que no se había producido desde los dos minutos del primer cuarto.

Pero está claro que Archena puso mucho corazón, pero la estrategia fue visitante. A falta de unos 5 minutos para el final, el general cartaginés ordenaba desde el banquillo a sus huestes aumentar la presión defensiva, y estas no le defraudaron. Archena pagaba caro su esfuerzo y sacrificio, y se quedaba sin ideas en ataque y sin precisión en el tiro exterior, y además con algo que los hundiría definitivamente, ya no dominaban el rebote ofensivo, y no disponían de dos o tres oportunidades de anotar por jugada, hecho que había ocurrido con asiduidad en el resto del partido.

Antológico y épico fueron los últimos minutos de los cartageneros, donde la sangre fría de su director de orquesta marcando el ritmo del partido y desde el tiro libre, tranquilizaba los bravos corazones de sus compañeros que se vaciaban una y otra vez en defensa haciendo inútiles los intentos de invasión de la pintura por parte de los de rojo, y sacando rápidos contraataques, que acabaron casi siempre en personales y en la línea del tiro libre, rompieron definitivamente el partido, y permitió al Basket Cartagena lograr su triunfo número 13 en 17 partidos disputados, que les hace acariciar con la yema de los dedos la codiciada tercera plaza de la liga regular, que aún no es segura, pero que a partir de ahora está un poquito más cerca.

Lo que siguió a continuación fue inenarrable, saltos y abrazos por parte cartagenera, brazos en alto, hacia el cielo para celebrar la sufrida victoria, y el agradecimiento desde la grada a la entrega sin reservas de sus jugadores, que si bien mostraron más altibajos de los deseables para un equipo que quiere aspirar a llegar a la final a cuatro, demostraron una personalidad y frialdad envidiables en los minutos finales, donde verdaderamente se decidió el partido.

Tas la brava y noble lucha, el general cartaginés formó a sus soldados, los felicitó por el esfuerzo realizado, y ya anochecido en el Valle de Ricote, indicó con gesto sereno partir en sus respectivas naves para la lejana y bien amurallada, Qart Hadast,  con el ánimo ya calmado y la conciencia bien tranquila por el deber cumplido y bien hecho, aunque en el fondo agradecía sin reservas a los dioses Baal Hammon y Tanit, su gran ayuda para lograr esa ansiada victoria, que aún era más valiosa por el gran rival al que habían tenido que superar, cuya entrega, sacrificio y buen hacer, le daba aún más valor a la gesta realizada.

Por último, no se puede acabar esta entrada sin felicitar al equipo junior del CB Archena, un equipo basado en jugadores de primer año, que juegan un buen baloncesto y que saben competir como el que más, y cuya nobleza ha quedado bien demostrada tras acabar el partido, felicitando a sus rivales, y calmando los ánimos desbocados de una afición que les había llevado en volandas en todo momento y se entregó a ellos durante todo el partido.

Lo que pasó después de acabar el partido, aunque no igual, fue similar y quedaría bien reflejado en una entrada anterior de este blog que titulamos “el paseo de la mantis religiosa”  (https://cartagenabasket.wordpress.com/2010/11/08/el-paseo-de-la-mantis-religiosa/),  y aunque esta vez no pudimos ver esos enormes ojos saltones y su actitud de plegaria, seguro que había estado allí y ya se había escondido aprovechando la oscuridad de la noche, avergonzada de lo que nuevamente había presenciado. No obstante, estas situaciones, aunque son algo que siempre deberíamos intentar evitar, no deja de ser anecdóticas, consecuencia de la tensión del momento y de la grandeza de este deporte, que es capaz de desatar pasiones y liberar adrenalina hasta niveles insospechados.

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