Archivos para marzo, 2011

con cierto aire de nostalgia

Publicado: marzo 27, 2011 en Opinión

Aunque parece que fue ayer cuando comenzó, la fase regular de la liga junior es ya historia, y algunos jugadores, en particular los de la generación del 93, están agotando sus últimos partidos en las categorías base del baloncesto regional, y se preparan para los decisivos play off donde ya no hay margen para el error, y donde cualquier despiste se paga con vacaciones anticipadas y el colgar las botas en lo que a la competición oficial se refiere. El año próximo tendrán que compaginar estudios superiores y deporte, y lo tendrán complicado a la hora de encontrar un equipo senior que les permita alargar su vida deportiva de jugadores federados.

Atrás van quedando muchas horas de entrenamientos y muchos partidos, donde temporada tras temporada, jugadores y padres de jugadores, hemos sufrido y hemos disfrutado de este gran deporte. Y es que en las categorías base, desde benjamines, hasta junior, además del jugador, han sido el padre, la madre, el abuelo, la abuela, el hermano o la hermana, los incondicionales seguidores de los equipos semana tras semana, y se han convertido ellos también en una parte no sólo importante, sino en algo imprescindible para llevar el barco del equipo y del club a buen puerto.

Está claro que estos equipos, salvo una excepción,  no se financian solos, y que los distintos clubes necesitan no solo el dinero paterno o materno para pagar la formación del jugador y los gastos derivados de la competición, sino que también precisan el imprescindible apoyo familiar para acudir a los entrenamientos y partidos semanales, llueva o truene, haga frío o calor, colaborando incluso en el transporte cuando el partido se juega fuera de nuestra pista. Además tampoco viene mal en ocasiones ese aliento desde la grada como estímulo para superar situaciones complicadas. Acostumbrados a ver películas americanas, con niños traumatizados por que su padre o su madre no fue a verlo jugar el fin de semana, queremos que nuestros retoños no sufran ese mal trago, y hacemos un esfuerzo para dejar siempre que podemos nuestras obligaciones, o nuestros hobbies, y acudir religiosamente a todos los partidos que podemos. Incluso algunos hacen algo más y se implican en las directivas de los clubes, o bien como delegados de campo o de equipo, y en ocasiones también dan un paso más hacia delante y realizan cursos de entrenador o crean su propio blog para expresar su opinión.

Todo ello es sin duda muy positivo, pero indudablemente tiene también sus peligros. Por mucho delegado que seamos, o vocal de una directiva, o nos sentemos en un banquillo como entrenador, o nos animemos a escribir un blog, nunca dejamos de ser padres, y los intereses de nuestros hijos van a estar siempre que podamos, al menos en el subconsciente, por encima del colectivo. Quizás por ello ese sea uno de los puntos que crea esa relación amor-odio entre el club y los padres, los dos se necesitan, pero sus objetivos no siempre suelen coincidir, y sus puntos de vistas por tanto son a menudo muy distintos.

En el único punto que suelen coincidir los padres y los clubes,  es que ambos buscan la mejor formación como persona y como deportista del jugador, pero a partir de aquí, los métodos y los esfuerzos para lograrlo son distintos. Mientras que unos quieren que su hijo juegue los 40 minutos del partido y que tire a canasta desde cualquier posición y circunstancia, incluso aunque no haya podido entrenar durante la semana, los otros se empeñan en la disciplina y que todos los jugadores jueguen en equipo, pasen el balón a otros mejor situados, y compartan los minutos de juego con el resto de los compañeros. Aunque desde la barrera parece claro decidir cual de los dos posturas es la que debe de predominar sobre la otra, hemos de reconocer que en la practica se observan en ocasiones decisiones desde los banquillos que cuesta trabajo entender, y cuyos resultados no son a corto plazo nada buenos. Por el contrario, desde la grada, no todo es tan malo como a veces se dice, y no sólo se escuchan críticas al entrenador de turno y a los compañeros del vástago, sobre todo si no se dignan a pasarle la pelota a mi niño, sino que son muchos los padres y familiares que además de pasárselo bien viendo el juego del equipo, animan incansables, y como hemos dicho anteriormente, se comprometen con el equipo.

Por desgracia, en esta temporada se han multiplicado las situaciones conflictivas desde la grada, pasando a ser habitual, situaciones que en años anteriores eran esporádicas. Quizás contagiados algo por el mundo del fútbol y sus paranoias, las gradas de las canchas de baloncesto en las categorías base se han ido calentando en exceso durante este último año, produciéndose enfrentamientos verbales no sólo contra los árbitros, algo siempre habitual y que parece formar parte del espectáculo, sino a veces contra jugadores y aficiones rivales.   Tampoco los banquillos han ido a la zaga y hemos visto demasiadas faltas técnicas a entrenadores, jugadores y delegados, con más descalificaciones de las deseables, siendo algunos los que han buscado esa escusa para defender que son las protestas de los banquillos las que calientan el ambiente en la grada, lo cual además de ser discutible, en mi opinión no es cierto.

Estos conflictos en la grada durante la actual temporada, ha provocado alguna que otra campaña por parte de los clubes, pero cuyos resultados además de dudosos, aún es pronto para verlos. Aunque no debemos de caer en el dramatismo, dado que de momento los enfrentamientos entre aficiones y jugadores han sido afortunadamente casos muy puntuales, y posiblemente todo vuelva a la calma en la próxima temporada, no está mal tomar medidas preventivas para evitar estos siempre desagradables incidentes. Dado que en estas categorías las aficiones son los padres, familiares y amigos del jugador, está claro donde debemos incidir para que las cosas no pasen a mayores, y todo se quede en las tradicionales, y yo creo que inevitables, increpaciones a los árbitros.

Bien después de estas reflexiones en voz alta, intentaremos vivir este fin de temporada en la categoría junior con toda la pasión que podamos, siempre que nuestro equipo esté a la altura de las circunstancias y se esfuerce en lograr los mejores resultados posibles. Animemos a los nuestros y dejemos que la afición rival haga lo propio con los suyos, y que el árbitro haga bien su trabajo, y tenga sus grandes aciertos y estrepitosos fallos, que como persona humana que es, está en su derecho de cometer. Respetar para que me respeten, como bien dice una campaña de un club de la Región que me es muy cercano, aunque la cuestión no es colgar una pancarta que lo manifieste, sino empezar una complicada tarea de educación en las categorías más pequeñas, y que dentro de unos años veamos los resultados, siempre y cuando el resto de clubes hagan lo mismo, dado que lo de poner la otra mejilla dado el laicismo reinante va a ser complicado.

Club Basket Cartagena 68 – CB Jairis 62

Jornada 26 liga regular junior masculina

Sábado 26 de marzo 2011; 12:30 horas

Pabellón Cabeza Beaza. Cartagena.

Último partido de liga para los pupilos de Pepe García, donde los cartageneros no se jugaban nada en absoluto, dado que la tercera plaza estaba matemáticamente asegurada desde hacía un par de jornadas, y no peligraba ni un ápice, incluso después del terrible traspiés de hace una semana en la cancha de Jesuitinas donde los departamentales hicieron quizás el peor partido de la temporada, superando incluso al que disputaron en Lorca y Cehegín en la primera vuelta. Por su parte, los de Andrés Francés, después del regalo del Basket Cartagena a Jesuitinas, tenían que intentar ganar este partido para ser octavos y esperar una previsible derrota de Jesuitinas ante el Molina Basket 93. La derrota en cambio, no sólo les condenaba a la novena plaza, si no que incluso amenazaba con convertirse en la décima si Begastri ganaba el partido que le queda por disputar.

El comienzo del partido no obstante fue engañoso, ya que vimos a un Basket Cartagena motivado, con ganas de lavar la mala imagen de hace una semana, y que tomaba la iniciativa en el marcador, y un CB Jairis resignado ante la teórica superioridad del rival. Pero nada más lejos de la realidad, la superioridad de los locales si iría transformando en exceso de confianza y falta de ganas, mientras que los visitantes se irían metiendo progresivamente en el partido lo que impediría que este se rompiera en los tres primeros cuartos, y que se estrechara el marcador hasta límites insospechados en el último cuarto.

Los de Pepe García jugaron pues a ráfagas y sin profundidad, con excesiva confianza en defensa y falta de concentración, que iba aumentando conforme avanzaba el partido, viviendo sólo de esporádicas inspiraciones en ataque, escasas pero suficientes, para derrotar a un Jairis que nunca creyó en la victoria, ni siquiera cuando se vieron a tan sólo dos puntos por debajo, a falta de menos de un minuto para acabar el partido. Pese a todo, los de Alcantarilla fueron más constantes en su juego que los locales y mostraron mayor concentración, y pese a la escasez de recursos en su juego de ataque, la desgana cartagenera en la defensa individual a toda la pista, les permitió anotar con facilidad al contraataque, y les puso a tiro una victoria que de producirse no podríamos haberla considerado injusta.

El partido no tuvo más historia digna de mención, y sólo en el tercer cuarto ambos equipos soltaron el brazo atinando con la canasta rival, y nos ofrecieron su mejor juego de ataque, eso sí, facilitado por defensas excesivamente relajadas, que nos permitió asistir a un bonito intercambio de canastas. En el último cuarto volvió la imprecisión y el juego renqueante cartagenero, que veía como se reducía su ventaja que había rondado los 10 puntos durante casi todo el partido, a tan sólo 2 puntos en el último minuto, y que al final el partido tuviera que decidirse por acciones individuales y no por el juego de conjunto.

Acabó por tanto la liga regular, y con ello se han de terminar los altibajos y las “pájaras”, llegan los play off y ya no se debe fallar, dado que en las eliminatorias valen todos los puntos que se consigan en los dos partidos y por ello no se puede regalar nada sin sufrir las consecuencias de la eliminación y no alcanzar la deseada final a cuatro. Los cartageneros han demostrado que cuando quieren pueden, incluso ante rivales como el todopoderoso CB Murcia, al que le ganaron el primer cuarto del último partido que disputaron en la pista auxiliar del Palacio de los Deportes, antes de que los árbitros suspendieran el partido en el segundo cuarto ante el mal estado del parquet.  También mostraron garra y poder de reacción en el “infierno de Archena” (metafóricamente hablando, claro), cuando el equipo local espoleado por su afición tomó el mando en el marcador en el último cuarto, y vendieron también cara su derrota en casa ante otro de los favoritos, el Molina Basket 93, al que le pusieron las cosas muy difíciles. En fin, carácter y fuerza hay lo suficiente para suplir la falta de altura, uno de sus hándicaps, y el buen trabajo que ha realizado Pepe García con ellos podría dar sus frutos en este final de temporada, para ello hay que creérselo, luchar hasta el último segundo y evitar las peligrosas relajaciones que hemos vivido en los 3 últimos partidos de la liga regular. Llegar a la final a cuatro será el premio si hacen las cosas bien, y una vez allí a disfrutar de dos partidos más jugando baloncesto ante los mejores rivales posibles.

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Entretenido partido el que hemos podido ver entre dos equipos con objetivos a largo plazo y que ya andan preparando sus armas para la próxima temporada. Los de la capital, con los deberes ya hechos durante la primera vuelta, tan sólo han perdido 5 partidos hasta el momento, y están asentados en los primeros puestos de la clasificación del grupo A dispuestos a luchar a tope en la siguiente fase. Los cartageneros, con un caminar totalmente opuesto, con sólo 3 victorias en las 19 jornadas, andan metidos en los últimos puestos, sin opciones de llegar a los play off y con el único objetivo de seguir preparándose para batallas futuras.  Por tanto, ninguno de los dos equipos está jugando realmente su liga, y su verdadero momento está aún por llegar en esta categoría.

CLUB BASKET CARTAGENA “96” 65 – C.B. MURCIA “96” 72

Jornada 19, Liga Regular Cadete Masculina, Grupo A

Sábado 19 de marzo 2011, 10:00 horas

Pabellón Colegio Virgen del Carmen, Pista Salvador Rosique.

Por lo visto hasta ahora, y con el antecedente del partido de ida, cabría esperarse un duelo desequilibrado, donde el CB Murcia hiciera valer su rapidez y su intensidad defensiva, y donde los departamentales se verían impotentes para parar el juego de sus rivales. Pero en el deporte la superioridad hay que mostrarla en la pista, cada partido es una historia distinta, y los equipos no son los mismos a principio que al final de temporada.

Por ello, los de Pedro Murillo han querido demostrar en el “día del padre”, que la diferencia de puntos que existe en la clasificación en el momento actual, no refleja el potencial de ambos conjuntos, y que con sacrificio y disciplina ellos pueden estar al mismo nivel que sus rivales de hoy, con opciones de victoria. Y eso sucedió, y si no fuera por la asignatura pendiente que tiene este equipo desde principio temporada, y que les llevó el día de hoy a fallar más de 20 tiros libres, no me quedan muchas dudas que esta crónica la estaría escribiendo sobre una victoria cartagenera sobre el eterno rival. Pero está claro que los tiros libres son una parte vital de este deporte, y que en un partido igualado donde no se regala nada debajo de los aros, tienes que dominar esta faceta del juego, incluida su faceta mental, posiblemente la más importante.

Y es que desde que empezó la segunda vuelta de la liga cadete, el Basket Cartagena 96 ha realizado buenos partidos, llegando a finales igualados en casi todos, excepción del partido de Maristas de la pasada semana, pero ese esfuerzo no se ha traducido hasta ahora en ninguna victoria, motivo por el que habrá que corregir estos y otros pequeños detalles, para que el próximo año el equipo sea aún más competitivo y pueda estar en el lugar que le corresponde por su potencial.

El partido empezó con un equipo local que había aprendido la lección del partido de ida, sobre todo en su aspecto defensivo, aplicando un orden y una intensidad defensiva que apenas hemos visto desde que comenzó la liga. Los visitantes fueron los primeros sorprendidos, que posiblemente pensaron que este ya no era el equipo facilón de la primera vuelta, y que debían imprimir mucha más velocidad al balón si querían ganar el partido. Pese a todo el mando inicial en el marcador en los primeros minutos lo tomó el CB Murcia dado que los locales empezaron a fallar desde el tiro libre desde el primer minuto, lugar al que tuvieron que ir en numerosas ocasiones durante el partido, dado que el equipo de la capital no suele regalar ninguna canasta fácil y el contacto cuando intentas jugar al límite es inevitable. Pero pocos nos imaginábamos que esta igualdad inicial se iba a mantener prácticamente durante todo el partido, y que precisamente sería el bajo porcentaje de acierto en los tiros libres el que al final desequilibró la balanza a favor del CB Murcia. A falta de 3 minutos para acabar estos primeros 10 minutos el marcador reflejaba un 7-11, producto de unas defensas que se imponían a los ataques, pero los locales apretaron un poco más la defensa anulando a un nervioso e impreciso ataque visitante, logrando un parcial de 5-0, acabando por tanto este cuarto con marcador favorable a los de Murillo, 12-11, que visto lo visto dejaba muy abierto el partido.

El segundo cuarto y pese a los cambios en ambos conjuntos, no cambio el guión ni el sistema de juego. Bien es verdad que conforme avanzaban los minutos los locales sufrían algún que otro despiste defensivo, incluso permitían esporádicos y letales contraataques visitantes, su principal arma, pero después recuperaban terreno en el juego en estático, e incluso dominaban el rebote defensivo, impidiendo segunda opciones de los capitalinos. Los espectadores y el banquillo seguíamos frotándonos los ojos, no sólo por el marcador, sino por la actitud y el partido tan serio del Basket Cartagena 96, que nada se parecía a la impotencia y falta de convicción en sus fuerzas que se había presenciado hacía una semana en la pista de Maristas. Los de Carmen Puigcerver fueron totalmente impotentes en esta primera parte para desbordar de forma clara a los departamentales, que dominaron al final de estos primeros 20 minutos por 29-27, ventaja que debió ser mayor visto los méritos de unos y otros.

No obstante, ya se sabe que el tercer cuarto es el decisivo, y los equipos del CB Murcia suelen aprovechar la pausa del descanso para romper el partido en la continuación cuando al descanso se ha llegado con igualdad. No obstante siguió reinando esta igualdad durante 5 minutos, y una vez más el tiro libre impedía que los de Murillo siguieran arriba, por ello a falta de 4,57 el marcador estaba empatado a 38. Fue en estos 5 minutos, donde la balanza se desequilibró a favor del CB Murcia 96, que con un triple y par de contraataques en unos momentos de cierta confusión cartagenera lograrían una ventaja de 7 puntos, que mantuvieron hasta el final de este cuarto, 44-51, y del partido.

No obstante en el último cuarto se tiro de raza y de orgullo, y los locales sin brillantez pero con coraje, y pese a sufrir la baja por lesión de Jesús, que estaba haciendo un trabajo defensivo encomiable, estrechaban el marcador, y a falta de algo menos de dos minutos el electrónico mostraba un inquietante y ajustado 59-62, que nos hacía soñar con una remontada que nunca se llegaría a producir. Y no se logró en parte por el acierto rival en los minutos finales, y en parte por el cansancio, evidente en ambos conjuntos, pero algo mayor en los locales, que llegaron tarde para tapar un par de triples de los visitantes, uno de ellos del cartagenero David Álvarez, en las filas del equipo de la capital, y que además de organizar con destreza el juego del CB Murcia durante una buena parte del partido, ponía la puntilla a su excompañeros, que se veían de nuevo 7 puntos abajo en el marcador en el último minuto. Al final un 65-72 para los de la capital de la Región, en un partido que se decidió por pequeños detalles y por el pésimo porcentaje de tiros libres de los cartageneros. No obstante es de justicia felicitar a los de Murillo, que siguen sin conocer la victoria en esta segunda vuelta, pero que está mostrando una mayor madurez y progresión en sus jugadores que les permite luchar por la victoria en prácticamente todos los partidos, faltando sólo esa pizca de fe, y a veces suerte, para rematar la faena.

Por último, también felicitar al CB Murcia 96, equipo al que algunas bajas significativas les hace rendir menos que en la primera vuelta, pero que sigue teniendo un patrón de juego muy definido, y cuya lucha es constante durante los 40 minutos, y que este sábado volvieron a basar su triunfo en la intensidad defensiva, su buena finalización de los contraataques en las pocas veces que lo pudieron practicar, y en la eficacia en el tiro exterior que exhibieron sobre todo en el último cuarto, cuando más suele temblar el pulso.

Para terminar, y como opinión personal, creo que el Basket Cartagena 96, pese a los resultados, sigue superando con sufrimiento las adversidades de esta temporada, y pese al borrón de Marista hace una semana, su juego no solo ha mejorado, algo lógico e imprescindible, sino que el equipo se está curtiendo en la adversidad, y ello, pese a determinadas opiniones no carentes de lógica, nos debe de dar una mayor experiencia que el triunfo fácil ante rivales inferiores que podríamos haber vivido en el grupo B. No obstante, será el tiempo el que  nos de o nos quite la razón, y el reto será sin duda la próxima temporada, ante rivales como el CB Murcia 96, que indudablemente con muchos más recursos a la hora de disponer de jugadores, no tiene dudas a la hora de saber en que grupo debe de jugar un equipo que aspire a campeón de esa categoría en la temporada siguiente.

recta final

Publicado: marzo 8, 2011 en Opinión

La fase regular de la liga junior masculina comienza a llegar a término, y tan solo restan 4 jornadas para que concluya. El equipo del Basket Cartagena sigue cubriendo etapas y objetivos, y cada vez está más afianzado en la tercera plaza, y aunque matemáticamente no hay nada definitivo, los de Pepe García tienen casi todas las papeletas de la rifa para acabar en esta posición, que no está nada mal, para afrontar los play off con algo de garantías, ya que significa tener el factor cancha a favor en estas 2 eliminatorias, y al mismo tiempo evitaría cruzarse con los dos primeros clasificados, CB Murcia y Molina Basket 93, hasta que no se llegue a la deseada y aún lejana “final a cuatro”.

BASKET CARTAGENA 83 – 09 ANTOMAR S.L. MOLINA BASKET 51

Jornada 22 Liga Junior masculina

Sábado 5 de marzo 2011; 18:00 horas

Pabellón Cabezo Beaza. Cartagena

Tras el épico partido de Archena, el equipo junior del Basket Cartagena ha disputado con el de ayer 3 partidos más de la fase regular de la liga contra rivales de la zona media y baja de la clasificación, rindiendo sólo a medio gas, con un juego de escasa mordiente, pero eso sí, consiguiendo sin muchos sobresaltos las 3 codiciadas victorias, que prácticamente confirman a los cartageneros en la tercera plaza de esta fase de la liga regular. Jugar mal y ganar les está reservado a muy pocos conjuntos, ya que el mal juego suele estar premiado con la derrota la mayoría de las veces, y sólo a los buenos equipos los hados del destino les perdonan que jueguen mal y ganen.

Y es que tras ver los partidos contra Marme, Maristas y el equipo B del Molina Basket, a los cartageneros se les ha visto jugando lo justo para ganar sin apuros, pero ofreciendo un juego  poco vistoso y demasiado impreciso para intentar rebasar el escalón actual de la tercera plaza. Bien es verdad que se está buscando recuperar y dar minutos a los jugadores que han salido de lesiones y que menos han participado en esta temporada, no obstante, tras ver buenos partidos contra los equipo de Lorca y Archena, los de Pepe García parecen haber pasado a una fase donde buscan reservar fuerzas para el asalto final de la competición, lo cual no deja de ser algo necesario y comprensible, pero no exento de peligros, dado que cualquier despiste podría alterar la clasificación que va a estar muy ajustada en los puestos del tercero al sexto. No obstante, tras estas 3 esperadas y cómodas victorias, el horizonte aparece nítido para el equipo de Pepe García, que acaricia ya esa tercera plaza en la liga regular.

Ante el “09 Antomar S.L. Molina Basket”, también conocido como Molina B, los cartageneros pese a salir con un quinteto de gala volvieron a mostrarse conservadores e imprecisos, tomando la iniciativa en el marcador el equipo de la ciudad conservera, hecho que por otra parte ya ocurrió en el partido de ida entre estos dos equipos. Aunque la defensa cartagenera individual creaba bastantes dificultades al equipo de Molina, el ataque local era trabado e impreciso, y en los primeros minutos del partido se estrellaba una y otra vez con el físico de los jugadores del Molina Basket, y aunque la anotación era escasa, las primeras ventajas en el marcador fueron foráneas, con un parcial de 3-9 en los primeros tres minutos de juego. Pero conforme avanzaba el cuarto y tras los cambios introducidos en el conjunto departamental, permitían no obstante, mantener el nivel de juego y defensivo inicial, hecho que fue suficiente para que los de Molina con menos profundidad en su banquillo, se fueran agotando poco a poco y cediendo la iniciativa a los de Pepe García.

El primer cuarto acabaría ya con un  ventaja local de 5 puntos, 18-13, escasa renta, pero que iba siendo el augurio de la teórica victoria que a priori se presuponía antes del partido. El segundo cuarto continuó con la misma tónica, juego impreciso y a rachas de los locales, y un equipo visitante que iba perdiendo fuelle, que intentaba compensar su falta de velocidad con rudeza debajo de los aros y que sólo conseguía cargar el casillero de personales.  Punto a punto y con cuentagotas, los locales estiraron la ventaja hasta los 9 puntos al descanso, 41-32, y aunque era aún muy escasa, los recursos de  los de Molina no parecían suficientes para darle la vuelta al partido en la segunda parte.

Y así fue, apretón del acelerador en el tercer cuarto por parte local tras la charla en el vestuario, mínimo pero suficiente para romper el partido, con un parcial en estos 10 minutos de 21-7, que elevaba a 23 la ventaja de los del Basket, y que dejaba ya sin historia, si es que alguna vez la tuvo, a este partido. El último cuarto fue de mero trámite, con un equipo visitante que comenzó a perder efectivos por 5 personales, y con un equipo local que sobrepasaba con poco esfuerzo la barrera de los 30 puntos de ventaja, que premió en exceso su irregular juego.

Tras esta jornada los de Pepe García tendrán que trabajar para recuperar el nivel de juego que exhibieron ante lorquinos y archeneros, ya que en las dos próximas jornadas tendrán como rivales a  dos equipos de la parte alta de la tabla, CB Murcia y Capuchinos, y aunque las victorias pueden que no sean imprescindibles para lograr el deseado tercer puesto, si que van a ser dos partidos muy importantes desde el punto de vista moral y de demostrar que nivel de juego son capaces de alcanzar, con vista sobre todo a los decisivos play off que son los que tienen que abrir las puertas de la “final a cuatro”. Con el fantasma de las lesiones cada vez más lejos, gracias a Dios, y pese al juego irregular de estos 3 últimos partidos, al equipo de Pepe García se le va viendo cada vez más conjuntado y sólido, y esperemos que en esta 4 jornadas que quedan de liga regular, se les vea dar ese pequeño salto de calidad que aún es necesario para alcanzar la fase final, y allí poder tratar de tu a tu a los 2 máximos favoritos para el título.