una imagen mejor que mil palabras

Publicado: abril 18, 2011 en Opinión

Esta imagen que se producía ayer al final de la eliminatoria entre los equipos junior masculinos del Basket Cartagena y el CB Capuchinos, y que muestra la gran alegría del equipo cartagenero por su pase a la semifinal del día 30 de abril, puede describir a la perfección el estado anímico del resto de los familiares, amigos y aficionados del CBC que ayer nos dimos cita en el Pabellón Central de Wssel de Guimbarda para vivir el segundo y definitivo partido del play off de cuartos de final.

Y es que no era para menos, el CB Capuchinos había echado toda la carne en el asador y se había dejado la piel en el campo hasta el último segundo por hacer valer su nada despreciable ventaja de 10 puntos conseguida en el partido de ida, y había puesto contra las cuerdas a los cartageneros en el último minuto de partido. Por eso la alegría se desbordó, es indudable que cuando mejor es tu rival, y más difícil te lo pone, mayor es la alegría que sientes cuando acabas el partido y te ves ya con los dos pies metidos en la “final a cuatro” que se disputará dentro de 2 semanas.

Y la alegría es aún mayor, ya que la generación combinada 93-94 del Basket Cartagena vuelve de nuevo a la elite del baloncesto regional después de casi 4 años de bastante sufrimiento. Esta generación que asombró en alevines y que en infantiles volvieron a destacar plantándose en la final, tuvo que sufrir importantes cambios en su paso por la categoría cadete, con jugadores que abandonaron el club en esos dos años por distintos motivos, y que supusieron un importante handicap que afectó de forma importante a su rendimiento relegándolos a un segundo plano y a un ostracismo deportivo. No obstante, una vez terminada la dura y sufrida etapa cadete, la vuelta de algunos de esos jugadores en la etapa junior, ha supuesto el regreso del equipo a los puestos de cabeza, y esta temporada tras un brillante tercer puesto en la liga regular, se ha alcanzado el codiciado objetivo de jugar una fase final 4 temporadas después.

Bien es verdad que en la semifinal espera nada más y nada menos que uno de los dos “cocos” de esta liga junior, el Molina Basket 93, un equipo que suma a su producto nacional (cantera), algunas incorporaciones en los últimos años procedentes de clubes importante de la capital, y que este año dispone de un equipo potente y bien compensado en todos sus puestos, y al que algunos considera, pese a sus dos derrotas en la liga regular ante el CB Murcia, como un candidato sólido al título, ya que a un sólo partido, sus posibilidades de derrotar al todopoderoso club capitalino aumentan de forma considerable. Los cartageneros lo tendrán muy difícil, pero dado que disputar esta fase final es un premio para ellos, y la presión del favorito recaerá sin dudas en sus rivales, que además estarán pensando en reservar esfuerzos para el día siguiente, y aunque esto no sea suficiente para igualar las fuerzas, estamos seguro que los de Pepe García tirarán de casta e intentarán complicarle la vida y amargarle la semifinal al club de la ciudad conservera. El 30 de abril sabremos si han conseguido la “proeza imposible” y vuelven a llamar por segunda vez a las puertas de una gran final.

Club Basket Cartagena 73 – Club Baloncesto Capuchinos 60

Play off, partido vuelta de cuartos de final liga junior masculina

Domingo 17 de abril de 2011; 12:30 horas

Pabellón Central Wssel de Guimbarda. Cartagena


Por segundo año consecutivo se tenían que ver las caras los equipos del Basket Cartagena y de Capuchinos en cuartos de final de la liga junior con una plaza para la deseada “final a cuatro” en juego. Si el año pasado fue el equipo colegial el que se llevó el gato al agua en la eliminatoria, ganando los dos partidos del play off, este año había cierto aire de sana revancha deportiva a este lado del Puerto de la Cadena. Durante la liga regular dominada por el CB Murcia y el Molina Basket 93, habían sido los departamentales los que superaron a los colegiales, con una más que meritoria tercera plaza, tras un inicio de liga dubitativo y plagado de lesiones, para ir a más en una segunda vuelta con un juego más sólido. Por su parte Capuchinos había conquistado una discreta sexta plaza tras ser superado también en la clasificación final por Eliocroca y el CB Archena.

Pero está claro que una cosa es la teoría, y luego la practica es algo muy distinto, donde factores externos con los que no se contaban, pueden cambiar el signo de una eliminatoria o complicarla en extremo. Viajes de estudio, inolvidables para los que tienen la suerte de realizarlos, impidieron al equipo de Pepe García contar con todos sus elementos en esta eliminatoria, y se corría el peligro de acabar la temporada un par de semanas antes de lo previsto.

La historia comenzaba pues hace una semana, en un partido de ida muy igualado, donde un Basket Cartagena muy ordenado y luchador, se desfondó en los últimos 5 minutos del último cuarto, lo que permitió al equipo de Carles Miñana, no sólo ganar el primer round, sino que además consiguieron una renta nada desdeñable de 10 puntos. Los de blanco y pistacho sacaron petróleo de este partido que ni mucho menos dominaron, pero eso sí, supieron romper en los últimos 10 minutos la zona cartagenera a base de triples, mientras que los de azul tiraban por la borda parte de su esfuerzo y sacrificio durante 35 minutos donde fueron superiores a los locales, en unos 5 minutos finales aciagos, donde el cansancio les hizo temblar en demasía el pulso a la hora de atacar el aro rival.

Esto sin duda cambiaba algo el guión de la eliminatoria, y aunque 10 puntos en baloncesto es una renta escasa, la inyección moral de esta primera victoria y con el premio que supone alcanzar la fase final, aumentaban de forma importante la confianza en sus propias fuerzas a los de la capital, mientras que en el equipo de la ciudad fundada por Asdrúbal comenzaron a surgir algunas dudas, y ello pese a que 36 horas antes del partido, recuperaban a dos de los tres jugadores viajeros, quedando tan sólo por volver Guille Castillo.

Estas dudas se notaron demasiado en el primer cuarto del partido, donde un envalentonado equipo de Capuchinos respondía neutralizando las escasas ventajas que en los primeros minutos obtenían los del Basket Cartagena, incluso se permitía el lujo de ponerse un punto arriba en el marcador, 10-11, una vez superados los minutos iniciales de obligado tanteo. Buscando el tiro de 3, y con acciones individuales forzando penetraciones, respondían a la defensa individual planteada por los locales, y no dejaban escaparse a un demasiado ansioso equipo azul, que no lograba tener ese punto de velocidad que desbordara a la bien plantada y organizada defensa colegial. No obstante los locales apretaban lo suyo y a trancas y barrancas, abusando en ocasiones de acciones individuales, lograban irse en el marcador hasta los 7 puntos, pero la respuesta foránea no se hacía de esperar, y en los minutos siguientes se reducía la ventaja a su mínima expresión, llegando al último minuto con un marcador muy igualado, que logró estirarse a los 5 puntos a la finalización de estos 10 primeros y alocados minutos,  dejando el electrónico en un inesperado 27-22.

Pero si igualado resultó el primer cuarto, el segundo no le fue a la zaga, poniendo un nudo en la garganta de la afición cartagenera, que veía como pasaban los minutos y se seguía todavía por debajo de la barrera de los 10 puntos. Estaba claro que a Capuchinos no le importaba ir por detrás, ni perder el partido, se sentía cómodo dejando el esfuerzo a los locales y ponerse a remolque de ellos, pero eso sí, sin perderlos de vista y teniendo muy claro que no debían dejar que en el primer tiempo volara la ventaja conseguida en el partido de ida. Como gato panza arriba se defendían los de blanco que luchaban al límite cuando veían que la ventaja cartagenera se volvía a acercar a los temidos 10 puntos, mientras la ansiedad local provocaba demasiadas imprecisiones y sólo conseguía elevar a 7 la ventaja al final del primer tiempo,  42-35.

Se pronosticaba un segundo tiempo de infarto, y se cumplieron los pronósticos. No obstante la clave fue el tercer cuarto. Capuchinos una vez que vieron cumplidos los objetivos del primer tiempo, estando aún con 3 puntos de ventaja sobre los locales, y quizás también debido a las faltas personales de algunos hombres importantes de su equipo, salió a la pista un pelín más especulativo en este tercer cuarto, reservando fuerzas para el último y definitivo periodo. Los del Basket no se lo pensaron 2 veces, presionaron la subida del balón, recuperaron un par de balones seguidos, y acertaron con algún triple, que hasta ese momento se habían negado a entrar y se fueron a los 21 puntos de ventaja sin hacer nada del otro jueves. El problema para los locales también vino en forma de personales como consecuencia de su defensa de riesgo, y que obligó a un prudente recambio de jugadores y a un repliegue a la zona que impidió romper el partido. La otra clave estuvo sin duda en el escaso porcentaje de acierto desde el tiro libre que mostró el equipo visitante, lo que permitía especular a los locales, jugar a que pasara el tiempo, no regalar ninguna canasta fácil, ni ningún contraataque, y mantener una cómoda ventaja al final del tercer cuarto de 16 puntos, 60-44, que aunque escasa podría ser suficiente, ya que su hombres más determinantes, aunque cargados de personales, seguían estando disponibles para el entrenador cartagenero.

Pero Capuchinos ya nos tenía este año acostumbrados a los cartageneros a apretar muy fuerte en el último cuarto, sea cual sea el marcador, y en esta ocasión no iba a ser menos. Aunque con cuentagotas, empezó a aumentar tímidamente el número de tiros libres transformados, lo que unido a la excesiva circulación de balón para perder tiempo de los locales, y al pésimo porcentaje de tiro exterior que ayer mostraron los de Pepe García, hizo reducir de forma lenta pero progresiva la ventaja en el electrónico, y a falta de 1 minuto, sólo quedaban 11 puntos de ventaja, y por tanto Capuchinos estaba a 1 punto de la prórroga y a 2 puntos de la semifinal.

Pero al final decidieron los tiros libres. Tras un ataque cartagenero que acabó en 2 tiros libres que se fallaron, Capuchinos jugaba para ponerse por delante en la eliminatoria, y por enésima vez les tocó ir de nuevo al tiro libre. Dos nuevos fallos y rebote cartagenero acabaron en una nueva falta personal a falta de 4 segundos, que esta vez sí, fue transformada por el 13 local, dejando también en 13 la ventaja del Basket, 73-60. Tiempo muerto del entrenador foráneo para planificar estrategia y sacar de media pista, pero de nada valió, los locales apretaron bien las líneas de pase, y un forzado balón fue lanzado a canasta en el último segundo, pero no llegó a tocar el aro, y desató la alegría local, después de la dura prueba que habíamos sufrido vencedores y vencidos en nuestras coronarias.

Enorme el derroche de fuerzas y las ganas de ambos conjuntos, y “chapeau” para la entrega y el sacrificio del CB Capuchinos, que no se rindió nunca y jugó sus cartas al límite y hasta el final, aunque este esfuerzo y sacrificio, unido a la enorme presión psicológica que supone una eliminatoria de este tipo, les jugó una mala pasada y perdieron el partido desde el tiro libre, lugar donde hay que tener la cabeza muy fría y donde la experiencia es un grado. El Basket Cartagena puso demasiado corazón en el primer tiempo y demasiada calma en el segundo, no intentando romper el partido cuando tenía 21 puntos de ventaja en el tercer cuarto, pagando caro ese conformismo con un final de infarto, que les hizo sufrir en exceso, aunque ello llevó aparejada una mayor alegría con el bocinazo final.

Enhorabuena a Pepe García y a sus pupilos por la meta alcanzada, que una vez conseguida parece sencilla, pero que de fácil no tiene nada, ya que como ha demostrado el equipo de CB Capuchinos, aquí nadie te regala nada, y los triunfos se consiguen en la cancha siendo mejor que tu rival, y no por una mala entendida superioridad teórica.

Ahora a disfrutar del premio de la final a cuatro y que Dios reparta suerte.

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comentarios
  1. recaredo dice:

    Los chavales bailaron genial la danza al final de los 80 minutos ( es lo que dura una eliminatoria a doble vuelta)
    FELICIDADES AL CB CARTAGENA JUNIOR

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