2012: ¿el final de un ciclo o el final del mundo?

Publicado: enero 9, 2012 en Opinión

Este año un vez más, y van ya unas cuantas, vendrá el fin del mundo, siendo esta vez el 21 de diciembre la fecha elegida por los agoreros que han interpretado las profecías que según ellos existen en el calendario maya, y que acabarán con el mundo tal y como lo conocemos. No obstante, dicen otros, que quizás saben más, que aquello no eran 7 profecías, sino 13 ciclos proféticos basados en la forma que tenían los mayas de medir el tiempo. Dado que para ellos el tiempo era cíclico, lo que se cumple el 21 de diciembre es el final de uno de sus ciclos, es decir, el final de la Cuenta Larga o Calendario de la Creación de 5012 años, empezando una nueva cuenta de 5012 años cuando esto ocurra. Lo malo de todo ello, es que alguna vez estas apocalípticas profecías tendrá que acertar, por que al igual que sabemos que nuestro cuerpo tiene fecha de caducidad, nuestro planeta y el universo que conocemos, o que creemos conocer, nos guste o no, también la tiene; aunque como vaticinan algunos, es posible que nos carguemos nuestro planeta antes de que la expansión del Universo que nos explica Hawking, lo deje tan frío que sea imposible la existencia de vida, o bien que nuestro sol estalle y se cargue a todo el sistema solar y lo que pille a su paso. No obstante, yo comparto la opinión del jefe galo Abraracurcix en los cómics de Asterix, cuando temía que el cielo caería sobre sus cabezas, ya que eso probablemente no va a ocurrir mañana.

Por tanto, dejemos a los profetas que profeticen, y vayamos al día a día, que es lo que cuenta y lo único que podemos hacer para intentar aprovechar el tiempo que se nos ha prestado, y dejar de preocuparnos de profecías y  de cosas que no sabemos si van a ocurrir, y que además aunque lo intentáramos, no tendríamos ninguna oportunidad para poderlas cambiar.

En lo que a baloncesto cartagenero se refiere, hemos acabado el paréntesis navideño, y tras la carta a los Reyes Magos donde les pedimos todos nuestros deseos y les contamos que fuimos muy buenos, se vuelve a reanudar la competición en muchas categorías, aunque no en todas, y la competición comienza ya a entrar en una fase en la que cada vez hay menos margen de error, y donde las derrotas comienzan a pesar como una losa que te puede impedir alcanzar los objetivos deportivos planificados al inicio de temporada.

La Segunda Autonómica masculina es una de las categorías que ha recuperado la actividad, y este fin de semana cerca de un centenar de aficionados, acudimos al Pabellón de Cabezo Beaza para presenciar un derbi local, entre los equipos del Club Basket Cartagena y la Escuela de Baloncesto Salesianos-Cartagena. Aunque se trate de equipos “B” o “filiales”, como se llamaban antes, no es esta la categoría que nos gusta ver a los equipos cartageneros, pero dado que sus hermanos mayores están en Primera Nacional y en Primera Autonómica, es difícil que ellos puedan estar en otra categoría que no sea la actual. Pese a que ambos equipos deambulan por la mitad inferior de la tabla, y a que los resultados no han sido lo buenos que nos hubiera gustado, los derbis locales siempre tienen un sabor especial, y siempre reúnen, aunque solo sea por proximidad, a un número mayor de aficionados de los que habitualmente acuden a ver este tipo de partidos.

Independientemente del juego que vimos, acorde a la categoría que estamos, e independientemente también del resultado, con una victoria amplia del equipo local, lo interesante para mi del partido estuvo centrado en otros dos aspectos. Por una parte, nos alegra ver a 2 equipos muy jóvenes en la pista, formados por jugadores que salen de la cantera de ambos clubes, y que durante el partido se emplearon a tope, demostrando que en Cartagena hay gente joven con ganas de jugar en serio a este deporte, y de intentar aún progresar un poco más en su juego. Por ello, hay que animar a ambos clubes a que sigan esforzándose en apoyar a este tipo de equipos, que son un buen caldo de cultivo para jugadores que están acabando o acaban de terminar su etapa de junior, y que si se les cuida, pueden terminar nutriendo las filas de los equipos “grandes” de sus respectivos clubes.

Por otro lado, siempre es interesante que la afluencia a los partidos sea lo más alta posible. Dado que los tiempos gloriosos del baloncesto cartagenero quedaron atrás, y se ven muy lejanos, la asistencia a los pabellones para ver los partidos de Primera Nacional y Primera Autonómica, hay que reconocer que es más bien escasa. Por ello hay que aprovechar todas las ocasiones que se presenten para hacer afición, y dado que la entrada en las categorías de las que hablamos es gratis, debemos entre todos intentar que el número de aficionados que acuda a los partidos vaya siendo mayor. El ser jugadores de la cantera puede atraer a familiares y a amigos, pero hay que buscar algo más para enganchar al mayor número de espectadores posibles. La rivalidad entre clubes de la misma ciudad también es aprovechable, ya que cada club intentará dentro lo posible estar a la altura del vecino, y esforzarse por superarlo, y aunque cada uno tiene su lugar y sus objetivos, está claro que la competencia leal siempre será buena para avanzar. Indudablemente, para otras cosas, por desgracia hará falta el dichoso dinero, un bien demasiado escaso en el deporte cartagenero en el momento actual, y que hace que se tenga que usar la imaginación si no queremos permanecer estancados en nuestra posición actual, como por desgracia ha ocurrido en los últimos años.

En otro orden de cosas, esta semana, el equipo de Primera Nacional del Basket Cartagena ha conseguido en tierras alicantinas de Onil, su octava victoria en liga, la séptima consecutiva, y que le afianza en la tercera plaza de la clasificación del grupo B, y aunque aún queda muchísima liga, se acerca un poco más a los 2 primeros puestos que le pueden permitir optar al ascenso a liga EBA, algo que parecía bastante lejano cuando se inició la temporada. Al igual que el resto de equipos de la categoría, los recortes económicos han obligado a aumentar un poco más el número de canteranos en las filas del Basket Cartagena, restringiendo al máximo el número de fichajes de jugadores procedentes de otros clubes, lo cual supone un riesgo algo mayor para el presente, pero una buena inversión para el futuro, si somos capaces de mantener a estos canteranos, y que no acaben dejando el baloncesto o engrosando las filas de otros clubes. En este sentido, como ya hemos dicho antes, el tener un equipo “B” con jugadores menores de 21 años, es una buena opción para seguir sacando jugadores de la cantera, que tanto la EBS como el Basket Cartagena, están intentando consolidar en la actualidad.

Bueno, habrá que dejar pasar el tiempo, y comprobar si el despegue y el renacimiento del baloncesto cartagenero está cerca, o bien todo se acabará el 21 de diciembre del 2012 cuando se complete la Cuenta Larga del calendario maya y nos caiga un meteorito sobre nuestras cabezas que acabe con todo, incluida la subida de la “prima de riesgo”, el “rescate económico” y la madre que los parió. Yo por si acaso esto no ocurre, intentaré ver el mayor número de partidos de baloncesto que pueda, escribir de vez en cuando más entradas en este blog, y a “vivir que son 2 días”.

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