Generando confianza

Publicado: abril 16, 2012 en Crónicas de partidos
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Se acabó la liga regular en la categoría cadete masculina, y pese a un calendario con pocos partidos y muchos parones, con una media de aproximadamente 1 partido oficial cada 2 semanas, los equipos han ido cogiendo forma, y ha llegado el momento de la verdad. Llegan las eliminatorias de cuartos, a doble partido, que dan opción a conseguir una plaza para la final a cuatro. Ya no se puede fallar, y habrá que intentar que todo el trabajo realizado durante la temporada, de sus frutos y se alcance el mayor rendimiento posible. El triunfo final dependerá sin duda de ello, pero también de otros factores que son imprevisibles, como pueden ser las lesiones, y como no, que la diosa fortuna te acompañe en los momentos claves de los partidos.

El Basket Cartagena tuvo que desplazarse al Pabellón Serrerías de Molina del Segura en el último partido de liga, y pese a que no había posibilidad de que cambiara la clasificación de ninguno de los 2 equipos, los partidos entre cartageneros y molinenses, son siempre intensos y siempre hay algo más que los 2 puntos en juego. Por otra parte, este era un partido marcado por las ausencias de varios jugadores tanto en las filas del Molina Basket como en las del Basket Cartagena, y al final sería el equipo que mejor se adaptó a esta circunstancia el que conseguiría la victoria final.

TCA SL MOLINA BASKET – BASKET CARTAGENA “96”: 42-64

Jornada 18 liga regular cadete masculina

Sábado 14 de abril 2012; 10:00 horas

Pabellón Serrerías. Molina del Segura.

Se enfrentaban este sábado el tercer y cuarto clasificado, con ambos equipos muy mermados por las bajas y las ausencias, y donde Primitivo Abad sólo podía disponer de 7 jugadores, aunque los molinenses tampoco le iban a la zaga en cuanto a ausencias, ya que el Molina Basket reunía un total de 9 jugadores. Además de las bajas, que podían condicionar el partido, se añadía que el resultado no iba a ser transcendente en la clasificación, dado que ambos equipos tenían asegurada su posición en la liga, independientemente del marcador que se produjera.

Pero a veces estos partidos que no valen para la clasificación final, sirven para otros objetivos, y por ejemplo, en ellos podemos intentar valorar si el trabajo que se está realizando durante todo la temporada está empezando o no a dar sus frutos. Viendo pues, como responden los equipos ante las dificultades, y como son capaces de jugar en situaciones que no son las normales, podemos en ocasiones saber si el grupo funciona como equipo y su juego no se resiente por las ausencias, o al contrario, si el equipo nota demasiado esas ausencias dado que su juego se debe más a la suma de individualidades, que al trabajo colectivo. Por ello esta semana era una buena oportunidad para demostrar lo que ha crecido como conjunto los jugadores que dirige Primi Abad, y comprobar si las 5 ausencias que tenía el equipo podrían afectar o no, a su rendimiento en la pista, ya que no suele ser fácil jugar de forma aceptable en esas circunstancias.

Aunque en partidos tan atípicos, no es fácil sacar conclusiones válidas, si sirvió, en mi opinión, para ver cosas muy interesantes durante los 40 minutos de partido. Los 7 integrantes del equipo cartagenero mostraron una disciplina táctica y una entrega, que hizo que prácticamente no se notaran las ausencias, y sólo cuando el partido ya estaba roto en el último cuarto, con ventajas en torno a los 20 puntos, hubo relajación y acciones individuales. Las ordenes del banquillo se cumplieron a raja tabla durante los 3 primeros cuartos, y la concentración defensiva fue también determinante para conseguir una victoria, al final holgada, y que refrenda el tercer puesto del equipo dirigido por Primi Abad. 

Tras el salto inicial se vieron algunas dudas en el juego de ambos conjuntos, y los primeros 5 minutos del primer cuarto fueron bastante igualados, con bastantes imprecisiones en ambos conjuntos, y donde nadie imponía su ley, aunque si mostraron cual serían sus armas durante el resto del partido. Los de Molina intentaban cerrar líneas de pase y recuperar balones para salir al contraataque, poniendo a prueba el balance defensivo cartagenero. Por su parte, los de la ciudad portuaria intentaban organizar bien su defensa pero sin arriesgar en exceso a la hora de intentar recuperar el balón, buscando después ataques en estático largos, moviendo el balón con fluidez por fuera de la zona, para abrir huecos en la defensa local.

Por eso, sólo era cuestión de tiempo, y al final del primer cuarto, el orden en las filas vistantes se imponía a la velocidad local, y el partido se iba moviendo en el terreno que les interesaba a los de la ciudad departamental, juego lento, con buenos balances defensivos, y cuidando mucho el aspecto de las personales, talón de Aquiles, cuando tan sólo dispones de 7 jugadores. Los últimos minutos de este primer cuarto sirvieron para el despegue cartagenero, con un parcial de 10-19 al final de estos primeros 10 minutos,  iniciando un dominio en el juego y en el marcador que se mantendría el resto del partido.

En el segundo cuarto intentaron reaccionar los locales, y en los primeros minutos volvieron a acercarse en el marcador, pero los cartageneros no aflojaban en defensa, y sólo en contadas ocasiones eran sorprendidos al contraataque. El juego seguía siendo poco vistoso, con numerosos fallos ofensivos de ambos conjuntos, pero la solidez defensiva cartagenera impedía que los locales acortaran distancias, y volvían a aprovechar los últimos minutos del cuarto para marcharse con 13 puntos de ventaja al descanso,.

El tercer cuarto no cambió la decoración, y aunque las fuerzas durante esos 10 minutos se igualaban, los locales eran incapaces de hacer disminuir la ventaja cartagenera, y aunque intentaron presionar la subida del balón de los blancos, esto  sólo sirvió para ir acumulando personales en el equipo molinense, que a estas alturas del partido iban perdiendo cualquier esperanza de remontada.

En el último cuarto el ataque local se hundía definitivamente, ya que eran incapaces de robar balones o cortar líneas de pase, y en estático la defensa cartagenera no les dejaba ningún hueco. Un parcial de 7-14 en estos últimos 10 minutos dejaba el marcador final en un 42-64, que hacía justicia al mayor orden y más regularidad en el juego de los visitantes.

Para mi, el equipo cadete del Basket Cartagena 96, ha demostrado este fin de semana que es capaz de funcionar como grupo, independientemente de las personas que estén en pista, y han jugado un baloncesto ordenando, con mucha concentración defensiva, lo que al final le ha dado la serenidad precisa en ataque para desbordar a un Molina Basket, que ha acusado mucho más las bajas que los de la ciudad portuaria.

Antes de terminar, también queremos saludar desde este blog al número 4 del Basket Cartagena “96”, Josué, que esta semana durante los entrenamientos se ha vuelto a resentir de su lesión en la rodilla que se produjo al inicio de temporada, y que le ha impedido jugar este partido. Le deseamos que se recupere lo antes posible y que pronto lo veamos entrenar y jugar junto al resto de sus compañeros.

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