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Golondrinas

Publicado: marzo 3, 2016 en Opinión

“Volverán las oscuras golondrinas
de tu balcón sus nidos a colgar,
y otra vez con el ala a tus cristales,
jugando, llamarán.
Pero aquéllas que el vuelo refrenaban
tu hermosura y mi dicha a contemplar,
aquéllas que aprendieron nuestros nombres…
ésas …. ¡no volverán !”
(Gustavo Adolfo Bécquer; Rima LIII)

¿Conmigo o contra mi?. Ni contigo, ni sin ti.

A día de hoy esta pregunta, y esta contestación, describen de forma gráfica los momentos actuales que estamos viviendo los que formamos parte del Club Basket Cartagena, un club llamado a ser el de mayores aspiraciones deportivas de nuestra ciudad, en lo que al mundo de la canasta se refiere, y que pasa por una situación absurdamente complicada, y claramente kafkiana.

Sabemos que tenemos que remar juntos, pero dejamos que reme el otro y además a las primeras de cambio nos pasamos a otro barco. Sabemos que somos pocos y necesitamos apoyarnos, pero nos encanta poner la zancadilla a los que dirigen. No somos rencorosos, pero nunca olvidamos. Somos cuatro y hay cinco opiniones distintas.

El CBC surge como el heredero del desaparecido CAB,  es decir, del Club Amigos del Baloncesto Cartagena, con la clara intención de no cometer los errores de sus antecesores, pero después de casi 10 años, seguimos sin avanzar y esperando un momento que parece que nunca va a llegar.

Pues bien, andaba yo dandole vueltas al coco, de como personas que deberíamos querer lo mismo, acabamos vociferando descalificaciones contra el que tenemos al lado, y nos enzarzamos en crueles disputas que siempre suelen acabar con la frase “… y tu más”, igual que cuando de niños íbamos a la escuela y un compañero nos obsequiaba con algún insulto, hoy creo que lo llaman bullying, al que nosotros respondíamos para evitar pensar mucho con esa frasecita, que le devolvía el insulto al matón de turno.

Pues como os estaba diciendo, seguía yo cavilando, y aquello no parecía tener solución, llegar a un acuerdo entre las partes enfrentadas se me antojaba más difícil a que te piten un fuera de juego jugando al futbolín, cuando de repente mis neuronas que no encontraban por mucho que lo intentaran, una explicación lógica para el circo que se había montado, decidieron tomarse un respiro y me sumieron en un necesario sueño que me transportaba a un mundo donde lo vivido y lo irreal se mezclaban a partes iguales y creaban una original historia.

De repente vi un Palacio de los Deportes con forma de gota de mercurio en continuas obras, con una pista central donde los defectos de construcción hacían imposible botar el balón en el parquet, y que había tardado más tiempo en inaugurarse que en rebobinar la cinta del contestador automático del fugitivo. Pero por fin había llegado el día, en la reformada pista central del palacio formaban los dos equipos como paso previo a la presentación de los jugadores, y la afición local que llenaba a rebosar las gradas más inferiores del Palacio, rugía de forma ensordecedora cuando nombraban a los jugadores del “sebesé”. La afición rival, confinada en un rincón del anfiteatro, sentía una sana envidia que intentaban disimular con los cánticos habituales de ánimo a sus jugadores. En los prolegómenos del partido, unos minutos antes de la presentación de los jugadores, el equipo senior femenino del club había sido homenajeado por la afición y la directiva, por un nuevo título nacional logrado después de una campaña envidiable, disputando una final de infarto, que se había decidido por una canasta agónica de 3 puntos a falta de 2 segundos para el toque de la bocina final. Las jugadoras, todas de la cantera del club, eran un ejemplo de pundonor y sacrificio, donde las largas horas de entreno, comenzaban a dar un fruto que servía de ejemplo para todos los equipos de las categoría base del club.

El desayuno de aquel día, había sido rápido y ligero, intentando llenar el depósito pero aportando las calorías justas para llegar al final del partido con fuerzas, pero sin sobrepasar el límite que te puede provocar pesadez y molestias digestivas, que te impidan un buen rendimiento. Me había levantado muy temprano, y tras buscar en mi armario, había llenado la bolsa deportiva con mi equipación de reserva, junto con el champú, el peine y las chanclas de plástico, y esperaba impaciente que Nacho llamara al fonoporta para irnos juntos al Pabellón. Parecía que fue ayer cuando comenzamos a entrenar en una pista de cemento al aire libre, pero esta era ya nuestra novena temporada en el club, un tiempo que había pasado como un suspiro sin ser conscientes de todo lo que este deporte nos estaba dando en nuestra formación tanto personal como deportiva.

Mientras me ponía los calcetines y ataba los cordones de mis zapatillas, recordaba las habituales discusiones con mis padres después de los partidos que perdíamos, afirmando siempre lo bien que había jugado, y que el partido se había perdido como siempre por que Antonio, nuestro base, era además de un orgulloso y un egoísta que nunca me pasaba el balón, el ojito derecho del entrenador de turno. Si a todo ello le uníamos a unos ciegos e incompetentes árbitros, que les permiten todo al contrario, y que nos acribillan a personales, formaban un coctel perfecto que justificaban todas las derrotas.

Yo sabía que era el amor que me tenían mis padres el que les hacía afirmar aquellas peregrinas opiniones, y en el fondo sabía con certeza, que había sido el miedo a fallar y a veces el cansancio, la causa que me había hecho tomar con frecuencia la peor opción, incluso más de una vez había preferido arriesgar en un tiro desequilibrado que dar un pase a algún compañero con mejor posición que yo para anotar la canasta. Decidir en un segundo y confiar en tu instinto, no siempre es fácil, y la delgada línea que separa el éxito del más rotundo de los fracasos, suele ser muy delgada. No obstante, muchas veces esas opiniones de mis progenitores me reforzaban mi maltrecha autoestima, forjada a base de haber sufrido más derrotas de las necesarias.

Pocos minutos después volví a escuchar el ruido de las zapatillas de basket agarrándose a la tarima, que resonaban incansables durante el calentamiento del resto de nuestro equipo, y que rodeaban a la nueva pista del futurista palacio, de una esfera mágica que suele preceder y presagiar los grandes acontecimientos. Era el día esperado, aquel que todo soñamos, ya que ese partido podría cambiar de forma definitiva la marcha de una liga regular con muy malos augurios desde el inicio, pero que había comenzado a cambiar de rumbo en las últimas semanas, acercándonos a nuestros sueños más imposibles.

La marcha de algunos jugadores que se habían considerado hasta ahora claves, y que estaban llamados a ser la base de nuestro equipo, lejos de debilitar las en ese momento escasas fuerzas de nuestro grupo, habían sido como un revulsivo inesperado para todos que nos había reanimado, consiguiendo sacar el gran talento que muchos de mis compañeros llevaban dentro, y que hasta ese momento había estado dormido. Nacho y yo habíamos jugado juntos en aquel equipo desde niños y desde que nos alcanzaba la memoria, y aunque se presentaron varias ocasiones para hacerlo, nunca nos imaginamos abandonar estos colores que nos vieron crecer y convertirnos en jugadores de baloncesto, y probar fortuna en otros lares donde las victorias y los títulos son la norma y no la excepción …

Pese a la crisis del inicio de temporada, el premio a aquella abnegada resistencia, y fe en lo imposible, habían llevado a todo el equipo a comenzar a divertirse durante los entrenamientos y durante la disputa de los partidos más duros, y las victorias irremediablemente habían empezado a llegar. Aunque durante las primeras jornadas habíamos estado penúltimos en la clasificación, una increíble segunda vuelta, unido a una serie de carambolas en los resultados de los equipos que copaban los primeros puestos, nos habían permitido pasar de ser un equipo desahuciado al inicio de la temporada, a estar jugando una eliminatoria que nos podría permitir alcanzar la fase final por el título.

Un instante después, todo acababa, y me despertaba de este irreal sueño el sonido de un nuevo WhatsApp con el enlace de un periódico local, donde pude comprobar con tristeza que nada había cambiado, y que la situación actual sigue cubriendo de negro nubarrones el horizonte de nuestro futuro

Pero, ¿está el destino escrito?, ¿podemos cambiarlo?, ¿es el destino la consecuencia de nuestros miedos y frustraciones?, ¿el equipo campeón nace, o se hace?

No pretendo tener la respuesta a todas estas preguntas, quizás no las tengamos nadie, o quizás, simplemente, no existen respuestas, solo actitudes que hagan posibles nuestros sueños. Huyamos de las verdades absolutas y de los falsos profetas, luchemos por alcanzar nuestros sueños. No excluyamos a nadie, seamos conscientes de nuestros defectos y limitaciones y juguemos como equipo. Quizás, sólo entonces, podrían volver las oscuras golondrinas de Gustavo Adolfo Bécquer a llamar con sus alas de triunfos de antaño, a nuestro balcón.

Suerte para todos este fin de semana y que la fuerza nos acompañe.

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Gaviotas

Publicado: febrero 18, 2016 en Opinión

El día era de hielo y del color del acero, de esos que pagarías una fortuna por estar frente a una buena chimenea, sentado en  un mullido sillón orejero,  leyendo la trilogía de Stieg Larsson en una sentada, y sin tener que esforzar mucho la imaginación para transportarnos a un país escandinavo. Era el Atlántico, pero bien podía haber sido el Mar del Norte, y allí estaban ellas, ajenas al entorno, quedando suspendidas durante eternos segundos en el gélido aire, esperando a divisar algo que mitigara su insaciable apetito. Sus poco armónicos y estridentes graznidos llenaban junto al ulular del viento un paisaje que olía a salitre e hidrocarburos. La cercana ciudad les era totalmente ajena, incluso para aquellas que buscaban el sustento en los jardines que rodeaban los muelles, renunciando al enorme privilegio que les concedió la naturaleza, de poder deslizarse con su innata elegancia sobre el aire que flotaba sobre aquellas verdes aguas. Mirándolas sentías una sana envidia de ver su libertad centrada solo en el presente inmediato, con un futuro que nada importa, y de un pasado que ya no existe. Volar para conseguir alimento es un privilegio y un gran premio para unas aves acostumbradas a comer lo que los otros desechan. Anticiparse al compañero es su única preocupación, y todo lo demás poco importa. Ajenas a la libertad que disfrutan, se esfuerzan buscando alimento, y no oyen las voces de aquel Juan Salvador Gaviota al que nunca esclavizarían las cadenas de lo material.

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Los humanos no somos capaces de volar sin la ayuda de la mecánica, pero la naturaleza también nos ha dotado de extraordinarios poderes que nos hacen admirar y asombrarnos de la belleza que a veces nos rodea. Nuestra imaginación, un privilegio que se nos ha concedido en exclusiva, nos  puede hace volar con unas alas invisibles hasta alcanzar lugares imposibles a los que nunca llegará una gaviota. Pero casi siempre vivimos atados a nuestra necesidades materiales y dejamos abandonada y olvidada a nuestra imaginación, que se empequeñece a fuerza de no usarla, pero que siempre va a estar ahí, pendiente de que nos curemos de nuestra ceguera y le prestemos un poquito de atención y compañía.
Y hoy que me siento triste por el enésimo conflicto que se vive en el baloncesto cartagenero en general y en el del Club Basket Cartagena en particular, he dejado volar mi imaginación al Mar de la Paja y a la ciudad de Lisboa, donde vi volar durante el Año Nuevo a estas gaviotas buscando un escaso alimento, ajenas a la belleza que sus vuelos describían sobre el húmedo y helado aire lisboeta.

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Posiblemente a nosotros nos pasa un poco lo mismo. Vamos buscando el premio inmediato, nuestras necesidades más urgentes, y no somos capaces de mirar el infinito horizonte que nos rodea y que está lleno de recompensas para aquellos privilegiados que son capaces de volar hacia él. En el horizonte están nuestros sueños, esos que parecen imposibles que se cumplan, y que cuando más nos queremos acercar, más se alejan. Pero eso no nos debe de hacer minar nuestro ánimo, mientras que aún nos queden fuerzas, si sabemos lo que queremos y somos capaces de mantener el rumbo recto al objetivo, es posible que ese horizonte tan lejano, se alcance algún día y sea el lugar donde reposen nuestras alas.
Está claro que personas que perseguimos los mismos fines tenemos a veces distintos puntos de vista, y siempre solemos creer que nuestro rumbo es el correcto, y que los que no vuelan a nuestro lado y en nuestra dirección son los que están equivocados. Además nos solemos rodear de aquellos que opinan como nosotros, y solemos desoír a otras personas que vuelan de diferente forma. Chocamos, y en ocasiones esos choques son violentos y nos dañan, nos destruyen o son capaces de destruir a otros que de forma noble intentaban cumplir también sus sueños. No hubo malicia, ni premeditación, sólo falta de sensibilidad y una enorme sordera que nos impiden oír opiniones distintas a las nuestras.
En el baloncesto cartagenero siempre ha pasado igual, hemos sido pocos los soñadores, y encima no hemos sido nunca capaces de volar unidos. Hemos volado como gaviotas, de forma elegante, pero anárquicamente, en pequeños grupos y sin mirar el horizonte, fijándonos sólo en pequeñas migajas y premios materiales, que calman nuestro hambre a corto plazo pero que cortan las alas a nuestro futuro.

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Al final no fue el 2013 el año en que despegó el baloncesto en Cartagena, como era mi deseo en el último post que escribí en este blog hace ya más de 3 años, y en el 2016 va a ser aún más complicado el conseguirlo, pero no obstante a veces de las grandes crisis, sale aquella chispa que prende la llama que nos abre los ojos y nos une de nuevo en el mismo camino. Se que es difícil, pero no imposible. Yo de momento, desde este blog seguiré soñando …

¿Será en el 2013?

Publicado: diciembre 19, 2012 en Opinión

DSC_0937 Que el número 13 tiene mal fario es algo que muchos creen, aunque sea poco el rigor científico en el que se basa tan peregrina afirmación. No obstante, somos muchos los que vemos en esa cifra dos inofensivos y simples números incapaces de provocar nada por si mismos. Pasar el 2012 no ha sido fácil y muchos opinan que el 13 será igual o incluso peor, todos los optimismos los dejamos para el 2014 que podría convertirse en el primer año de recuperación de nuestra economía. Por otra parte, no estaría mal adelantarse un poco a esa ansiada recuperación y empezar a ver ya los deseados brotes verdes en el 2013.DSC_0940

Un año más, intentando escapar y ser ajeno a la crisis económica, pero evidentemente atrapado por esta, el Club Basket Cartagena se volvió a vestir de gala y acudió a su cita anual en el Pabellón Central de Wssel de Guimbarda para presentar a sus equipos y escuelas. Un año más se mantiene el objetivo de mejorar los éxitos deportivos de la temporada anterior, pero este año, quizás con un cierto sabor amargo por no haber podido materializar el ascenso del equipo senior masculino a la categoría EBA por motivos económicos, ascenso que se había ganado de forma merecida en las pistas, tras vencer 22 partidos seguidos en la liga regular, y ganar una plaza en la fase de ascenso que se celebró en Guardamar del Segura.

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Los éxitos a nivel regional de los equipos cadete e infantil femeninos y del preinfantil masculino, también fueron resaltados por el presidente del CBC, que estuvo acompañado en el acto por el Concejal de Deportes del Ayuntamiento de Cartagena y del presidente de la Federación Murciana de Baloncesto.

DSC_0886La verdad es que tras haber asistido durante las 15 últimas temporadas a las presentaciones anuales del CAB Cartagena y del CBC, mi sensación es la de vivir algo parecido a lo de la película “el día de la marmota”, es decir un “déjà vu” que se repite de forma anual, donde continente y contenido son demasiado parecidos, y en los que el baloncesto cartagenero no ha podido sobrepasar el listón de la liga EBA, llevando incluso ya 6 años alejados de ella. Aunque los éxitos deportivos por fin van llegando, encontrar sponsors y dinero para financiar el proyecto sigue siendo nuestra asignatura pendiente. Bien es verdad que eso mismo les ocurre a la mayoría de clubes, y pese al enorme esfuerzo que el CBC ha realizando en los últimos tiempos, la crisis económica se ha convertido en un obstáculo insalvable para el club a la hora de poder competir en EBA.

Pese a todo, un año más, se sigue al pie del cañón, y aunque las cuotas hayan tenido que aumentar, y aunque la grada en la foto de familia clareaba algo más que en otros años, los 2 directores deportivos, Pepe García y Eugenio Alcaraz, siguen fieles a sus esquemas de trabajo y planificando el trabajo respectivamente en las categorías masculinas y femeninas, siendo la continuidad de ambos una clara muestra de que su labor es bien valorada por la actual junta directiva.

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Son momentos difíciles y lo sabemos, no es el momento de hacer críticas indiscriminadas sino el de arrimar el hombro y remar hacia el mismo lado, los clubes que se mantengan unidos y asuman que trabajo y ahorro son los principales elementos de una ecuación llamada “viabilidad de un proyecto deportivo” tendrán la mitad del camino andado y posiblemente sobrevivan, pero también hay que saber que la imaginación y la audacia  podrían ser ese complemento necesario para dar ese salto de calidad que no llega nunca, y que nos ha estancado en los últimos años.

Un pequeño nubarrón pasajero, que no ensombreció en absoluto el acto, fue la derrota del equipo senior frente al equipo de Guardamar en el partido que se celebró antes del acto de la presentación de los equipos del club. Los alicantinos  quisieron tomarse la revancha de la derrota que le inflingieron los cartageneros en la fase de ascenso que se celebró en su pabellón el pasado mes de mayo y al final acabaron ganando el partido. Esta cuarta derrota del equipo de Pepe García no ensombrece para nada la actual trayectoria del equipo, que ha tenido que reajustar algunas de sus piezas debido a las nuevas incorporaciones y alguna que otra  inoportuna lesión, pero que al igual que el año pasado se nota que el rendimiento colectivo va a más conforme avanza la temporada, y el buen ambiente que sigue reinando entre sus componentes nos hacen ser optimistas en cuanto a su futuro inmediato.

F.P. C. GALENO CB. CAPUCHINOS ´A´ 46- BASKET CARTAGENA 55

LIGA JUNIOR MASCULINA 15/12/2012; 12:00 HORAS.

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Por último, otro punto de atención de esta jornada estuvo en el Pabellón de Casillas cerca de Monteagudo, donde los equipos junior masculinos de Capuchinos y del CBC disputaron el partido correspondiente a la jornada 10 de la liga regular, donde tras 40 minutos de lucha sin cuartel, juego muy intenso, en ocasiones también bastante duro, y con escasa puntería frente al aro rival por parte de ambos bandos, los de Primi Abad acabaron llevándose el gato al agua, merced sobre todo a una impresionante defensa que acabó desesperando al equipo colegial. El partido fue muy emocionante, con ventajas muy cortas en el marcador durante todo el partido, pero el juego fue bastante impreciso, feo en ocasiones, quizás más por méritos de las defensas que por deméritos de los atacantes, y donde ambas escuadras sudaron bien la camiseta y sufrieron un serio desgaste físico.

DSC_0811El partido comenzó con dominio local, ya que los de pistacho salieron algo más enchufados y centrados en el partido, mientras que la defensa cartagenera no terminaba de acoplarse. No obstante, tras ligeros reajustes ordenados desde los banquillos, en el ecuador del primer cuarto, el marcador de 13-9 ya avisaba que pese a que los locales habían cobrado ligera ventaja en los primeros 3 minutos, esta no tenía pinta de seguir aumentando, y los cartageneros parecían que iban despertando y espantando a viejos fantasmas del pasado cuando estos jugadores eran infantiles y cadetes, donde los de Capuchinos solían sentenciar el partido en los primeros 10 minutos, para después ir administrando la ventaja adquirida en los  3 periodos restantes. Los cartageneros no bajaban la intensidad defensiva y los cambios periódicos que se ordenaban desde el banquillo no afectaban al rendimiento colectivo, mientras que los locales comenzaban a acusar el esfuerzo realizado en los primeros minutos, y su juego se desajustaba mucho más cuando se introducían las obligadas rotaciones. El primer cuarto acababa 18-19 favorable a los visitantes, que se habían rehecho del empuje inicial de los locales, y dejaban claro que a partir de entonces iban a ir descaradamente a por el partido.

En el segundo cuarto los locales decidieron apostar más por la defensa en zona para parar el partido, que por la presión a los bases cartageneros en la subida del balón, en un claro intento de recuperar el resuello, y de llevar el partido a pocos puntos. Eso no era óbice para seguir defiendo con intensidad aprovechando que el listón de las faltas personales estaba muy alto, y que se permitían los contactos y algo más. Pero los visitantes se mostraban serenos y no perdían la calma, y aunque su puntería en ataque bajaba con respecto a los primeros 10 minutos, su defensa iba ganando enteros con el paso de los minutos, alternando la presión en la subida del balón, con defensa en zona, haciendo que los locales tuvieran que improvisar en cada ataque. Capuchinos solo fue capaz de anotar 6 puntos en todo el cuarto, y solo los errores en ataque y en el tiro de los de Primi Abad impidieron llegar al descanso con una ventaja mayor, siendo el 24-29 poca renta para el dominio ejercido por los visitantes durante el segundo cuarto.DSC_0815

En el tercer cuarto la defensa en zona y el empuje ofensivo del número 7 local, Guille,  pareció durante 7 minutos que iban a cambiar el rumbo del partido, ya que los de Primi solo fueron capaces de anotar 2 puntos durante este tiempo, y los locales recuperaron el dominio en el marcador que habían tenido en el primer cuarto. Pero este partido lo iban a ganar las defensas, y en este aspecto, los cartageneros fueron infinitamente mejores, lo que impidió que Capuchinos rompiera el partido en este cuarto, y poco a poco se comprobaba como los locales se iban quedando sin gasolina y sin ideas en ataque. Era cuestión de paciencia, los tiros empezaron a entrar en los 2 últimos minutos del cuarto y el marcador se volvió a nivelar.

DSC_0831Los primeros minutos del último cuarto acabaron con las esperanzas locales, en ellos vimos a un CBC que defendía con la misma intensidad que en el primer cuarto, que se permitía el lujo de presionar los saques de fondo tras canasta pese a ir ganando, y que volvía a anular el ataque rival, en el que aislados triples impidieron una derrota aún mayor. En los últimos minutos, una recuperación en medio campo del 7 cartagenero, Sergio, pletórico en defensa durante todo el encuentro, y que cuajó quizás su mejor partido de la temporada, provocó una falta antideportiva local, que era indicativo que aunque el partido se siguió disputando con intensidad y agotando los tiempos muertos con vistas al basketaverage, ya todo el mundo en la pista sabía quien iba a vencer, y sólo faltaba saber los puntos con los que lo haría. Al final 9 puntos, 46-55, se puede considerar un marcador justo, dado que las defensas siempre fueron superiores a los imprecisos ataques de ambos conjuntos, y está claro que defendiendo, en este partido, los cartageneros fueron claramente superiores.

Semana a semana los junior del CBC siguen engrasando su máquina, y sin hacer todavía un buen basket, se muestran como un equipo rocoso, incómodo para sus rivales, incluso jugando mal, o jugando a rachas. Se equivocan no obstante aquellos que ya echan las campanas al vuelo alabando las virtudes del equipo, como se equivocaban los que veían a un equipo triste y sin ideas. Está liga en su fase regular va a ser muy igualada y reñida, y los cartageneros tendrán que hilar muy fino para intentar quedar lo más arriba posible, y poder optar a unos cruces en los play-off lo más favorables posibles. Queda mucho trabajo por hacer y muchas horas de entrenamiento para poder estar en las mejores condiciones posibles cuando llegue la hora de la verdad.

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Bueno, el calendario Maya dice que el mundo se acabará el 21 de diciembre, o al menos que ese día será el final de un ciclo. Esperemos que esta antigua civilización se haya equivocado, ya que el día 21, el CBC junior masculino jugará su partido aplazado con el CB Murcia 96, que promete ser también de alto voltaje y muy interesante, en esta igualada liga junior que este año nos ha tocado vivir.

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La cara A y la cara B

Publicado: noviembre 18, 2012 en Opinión

He de reconocer que debido a la falta de tiempo libre, cada vez me resulta más difícil escribir sobre baloncesto en este blog, pero eso no impide que cada nueva entrada que decido publicar, disfrute igual que cuando lo hacía una vez por semana, y que cada vez me guste meditarla más intentando ser más reflexivo y no escribir nada a “sangre caliente”, por que ya se sabe, a las palabras se las lleva el viento, pero a la letra escrita no se la lleva ni el Huracán Sandy, ni el Katrina, esas quedan indemnes en el libro, en el periódico, o en el blog, para todo aquel que las guste leer.

Llevamos ya 6 jornada de liga en la categoría junior masculina, y aunque esto sólo acaba de empezar y queda una eternidad, ya se pueden empezar a sacar las primeras conclusiones y cada uno de los equipos va definiendo su  esquema de juego, y nos deja intuir que podemos esperar de cada uno de ellos.

Tras 5 partidos disputados en 6 jornadas, el Basket Cartagena junior no ha terminado de encontrarse aún a sí mismo, y aunque el balance de victorias y derrotas haya sido discretamente positivo, ha habido en su juego demasiadas sombras que han tenido como consecuencia las derrotas en la pista de Maristas y Caravaca, mostrando en ambos partidos un juego sin mordiente y con muchas dudas a la hora de atacar el aro rival. Una pretemporada con ausencia casi completa de partidos amistosos con otros equipos junior, ha podido tener quizás, alguna influencia a la hora de definir el patrón de juego que debe de adquirir el equipo.

Hace una semana, en nuestra visita a la histórica ciudad de Caravaca, a los pies del castillo que alberga una venerada cruz bizantina con un trozo del madero que fue testigo de la crucifixión Cristo, en el pabellón que tiene el nombre de uno de los mejores bases españoles de todos los tiempos,  Juan Antonio Corbalán, dado que sus padres eran naturales de esta ciudad,  el equipo junior del Basket Cartagena disputó un partido contra el equipo local, que no será recordado a este lado del Puerto de la Cadena ni por el juego, ni por el resultado. En este partido se dieron además circunstancias, de las que suelen calentar los ánimos, lo cual no es del todo malo, dado que si no el deporte de competición sería un tostón, pero cuando se mezclan juego pésimo de tu equipo, ambiente hostil por ser el equipo visitante, y decisiones arbitrales erradas contra uno y otro bando difíciles de entender, dan como resultado un excelente caldo de cultivo para el crecimiento de la bacteria que te hace ver conspiraciones contra tus colores en lugar de ver solamente un cúmulo de circunstancias desgraciadas que te llevaron de cabeza a una sonrojante derrota.

Está claro que el ser humano siempre ha buscado desde que el mundo es mundo un culpable para todo lo malo que nos pasa, y cuando no podemos culpar a los dioses, lo hacemos con en el entrenador, con los jugadores que más minutos juegan, con los aros, con en el estado de la pista, con la hora del partido, con los kilómetros del desplazamiento que hemos realizado, etc.  Siempre queremos encontrar alguna explicación o excusa a algo tan sencillo como que tu rival ha jugado mejor que tu, y ha tenido mejor actitud en la pista, por lo que daría igual que hubieran pitado José Feliciano con Stevie Wonder, y que tu entrenador hubiera sido John Wooden, el partido lo habrías perdido 10 veces de 10 partidos.

Buscar culpables en la pista entre los jugadores, o en el banquillo, no suele ser una practica constructiva cuando estamos hablando de equipos de base, donde el objetivo de ganar que debe de existir siempre, se ha de acompañar de otros matices de formación y progresión que deben de ser cuidados por los técnicos. Puestos a buscar culpables, que como hemos dicho antes, es algo inherente al ser humano, también podríamos dar un suspenso a los que deberíamos de haber animado desde la grada, y nos dejamos comer el terreno por la ruidosa y correcta afición local, que nos dio un ejemplo de abnegación a sus colores, y que al menos a mi, me provocó una sana envidia.

Por el contrario, una semana después nos ha tocado vivir la otra cara de la moneda, y contra el trabajador conjunto de la Red Deportiva Yecla, hemos vuelto a ver al equipo luchador que fue capaz de vencer en la pista de Infante la primera jornada de liga, y que se ha vaciado en la cancha durante 35 minutos, para dejarse ir en los últimos 5 minutos, con el partido totalmente sentenciado, con la satisfacción de haberse entregado sin reservas hasta entonces y haber funcionado como un auténtico equipo, donde el juego colectivo predominó siempre sobre el lucimiento personal.

Esta vez ya no es necesario buscar culpables, aunque los jugadores, el entrenador y la callada afición eran los mismos de hace 7 días, y la lucha y la entrega que han puesto los yeclanos en este partido no tiene nada que envidiar a la de los caravaqueños de hace una semana. Si es verdad que han variado la pista y los árbitros, pero en mi humilde opinión, ni eso influyó de forma determinante hace 7 días, ni hoy tampoco lo ha hecho. En ambas ocasiones ha ganado con claridad el equipo que mejor jugó, aunque he de reconocer, que cuando los partidos son ajustados en el marcador, factores externos y ambientales pueden influir en el resultado del mismo, pero desde luego en estos dos partidos no ha sido el caso.

Los de Primi Abad se han metido muy rápidos en el partido frente a un equipo visitante que ha tardado unos minutos en reaccionar, y que se ha visto sorprendidos por una intensidad defensiva cartagenera que posiblemente no esperaban dado los referentes de los últimos 2 encuentros de los locales, e incluso se han visto desbordados en rápidos contraataques que han puesto a prueba su balance defensivo. Eso ha permitido que los de Primi Abad hayan comenzado abriendo una brecha en el marcador que llegaba a los 10 puntos en el ecuador del primer cuarto. No obstante los visitantes demostraron por que habían sido capaces de derrotar al CB Murcia 96 la semana anterior, y aunque tenían serías dificultades en la subida del balón, aumentaban en muchas revoluciones su intensidad y concentración defensiva, consiguiendo materializar algunos contraataques y transiciones rápidas, que estrecharon algo el marcador, acabando el primer cuarto con ventaja local de 5 puntos.

En el segundo cuarto se volvía a repetir algo parecido al primero, aunque el juego fue esta vez mucho más equilibrado, logrando los de Primi Abad despegarse en los primeros minutos de este periodo y pasar de los 10 puntos de ventaja, reaccionando los visitantes en los minutos finales del primer tiempo, retirándose al descanso con sólo 7 puntos abajo, que desde luego no eran ni mucho menos infranqueables.

El tercer cuarto fue el decisivo, los dos equipos aumentaron su revoluciones, pero los de Primi con un banquillo más homogéneo fueron capaces de mantener un ritmo de juego endiablado y ahogar casi por completo la subida del balón de los de Yecla, que quizás no esperaba una defensa cartagenera tan presionante. La ventaja empezó a ser de 10, 20 y alcanzaba los 30 en las postrimerías del tercer cuarto, con un partido roto en el marcador, pero en absoluto en la pista, ya que cartageneros y yeclanos seguían batiéndose bravamente como si el partido estuviera igualado.

Esa inercia se vivió en los primeros 6 minutos del último cuarto, donde nada cambió, y en los que se mantuvieron con algunas oscilaciones los 30 puntos de ventaja, pero en los últimos 4 minutos los cartageneros decidieron que ya habían defendido bastante, y se volvieron anárquicos en ataque, lo cual fue aprovechado por el equipo visitante, que nunca se entregó y que fue capaz de recortar 10 puntos en 4 minutos, y maquillar algo el resultado.

Bien, pues no hay que tirar cohetes esta semana, ni echar el equipo a los leones como daban ganas hace 7 días, hemos de ser conscientes que estamos ante un equipo en formación cuyo objetivo primordial es la progresión de los jugadores, integrado por 6 jugadores de primer año, 4 de segundo y un cadete, con poco rodaje en la pretemporada, y que posiblemente utilice la primera vuelta para ajustar motores, y estar en condiciones de rendir a tope en el segundo tramo de la competición, intentando alcanzar la fase final, aunque eso desde luego no va a ser ni mucho menos fácil, y queda mucha tela que cortar, ya que a excepción del CB Murcia 95 que no disputa esta fase regular de la liga, el grupo está muy igualado y no hay enemigo pequeño.

El sueño de una noche de octubre

Publicado: octubre 22, 2012 en Opinión

Aunque no es difícil de suponer que en el Universo puede haber lugares habitables similares a nuestro planeta, cuando la ciencia demuestra algo como que existen estrellas cercanas a nuestro sol con planetas girando alrededor de ellas de la misma masa que el nuestro, la primera consecuencia es que nuestra imaginación vuela a ese supuesto mundo similar al terráqueo y se imagine que tipo de vida podría existir allí y que tipo de problemas tienen y como lo solucionan.

Como algunos de vosotros ya conocéis, el sistema de estrellas Alfa Centauro es el más cercano a nuestro Sol, a tan sólo 4.3 años luz de nuestro planeta, aunque actualmente si quisiéramos viajar a él en la aeronave terrestre más rápida, el Voyager I, tardaríamos tan sólo 74.000 años. Bueno, aunque nos parezca demasiado tiempo, si pensamos lo que tardó hace algo menos de 500 años Magallanes en dar la vuelta al mundo (agosto 1519 – septiembre 1522), y que además murió en el intento, siendo Juan Sebastián El Cano el que se llevó los honores, y lo que tardamos actualmente en hacerlo con nuestros modernos aviones, lo mismo hasta nuestros tataranietos podrían llegar a Alfa Centauro en viajes turísticos de vacaciones por el espacio sideral en los meses estivales.

Decimos todo esto, por que la prestigiosa revista Nature ha publicado recientemente el hallazgo de un planeta con una masa similar a la Tierra, girando en la órbita de la estrella Alfa Centauro B, y aunque su proximidad a esa estrella le impediría tener vida habitable, es de suponer que pueda haber otros planetas girando alrededor de otras estrellas similares a Alfa Centauro B, y que estos fueran aún más parecido al nuestro y por tanto con posible vida en su superficie.

Y es que si nos gustara leer y escuchar más esas noticias, y no con las que nos bombardean continuamente los periódicos y los medios de comunicación sobre las subidas o bajadas de la prima de riesgo, o si debemos aceptar el rescate económico, o como reaccionar ante las continuas y desafiantes reivindicaciones nacionalistas,  muchos de nuestros problemas dejarían de serlo, y nos centraríamos en otras cosas distintas que la de mirarnos nuestro ombligo y pensar que somos mejor y más guapos que el vecino, y que debemos de hacer para jorobarle.

Por ello, la noche del viernes, antes de ir a dormir, estuve pensando que si en esos planetas no tan lejanos, existiera vida inteligente, si sus habitantes tendrían los mismos problemas que aquí, y si el deporte les serviría como a nosotros, como un paréntesis donde evadirnos de la cruda realidad, y liberar la adrenalina acumulada durante la semana. Después me acordé de Hans Solo, y decidí ponerme a los mandos de su Halcón Milenario, y tras trucarle un poco más el motor para que aumentará mucho más su velocidad por encima de la de la luz, me marché al planeta Alfa Centauro Bb para ver un partido de baloncesto de categoría junior que se jugaba al día siguiente, entre los equipos del Basket Cartagena y el Balneario Archena.

BASKET CARTAGENA – CLUB BALONCESTO ARCHENA 73-59 20/10/2012 19:30

Como tuve algunas dificultades en la salida, por la lluvia que a esas horas caía sobre la pista de despegue, esto me hizo llegar un poco más tarde de lo previsto al pabellón del Cabezo Beaza del lejano planeta, y dado que aparcar el Halcón Milenario me supuso bastante tiempo, cuando conseguí entrar en el recinto, el partido ya estaba a mediados del primer cuarto. En ese momento ya dominaba el equipo local del Basket Cartagena en el marcador, aunque los visitantes, con un equipo con ausencias y reforzado por combativos cadetes, intentaba reaccionar y se acercaban en el marcador a un demasiado confiado equipo cartagenero, que veía como los visitantes se aprovechaban de su a veces pasividad defensiva y estrechaban la distancia en el electrónico. La altura, el físico y la supuesta mayor veteranía cartagenera no valían para nada al final del primer del cuarto, donde un crecido equipo visitante les sacaba los colores a los de Primi Abad, y se les ponía a rebufo en el marcador. En el segundo cuarto las rotaciones favorecían a los locales, ya que ellos solo tenían la baja de Jorge Ros, y un banquillo más equilibrado y veterano que el del equipo de Archena, y aunque el partido seguía vivo, con ventajas que no superaban casi nunca los 10 puntos, sabíamos desde la grada que el desgaste que hacían los del Valle de Ricote les pasaría factura más tarde o más temprano en la segunda parte.

El tercer cuarto acabó con el partido, los cartageneros, que seguían muy espesos en ataque, se dedicaron a defender y a los de Archena se les hizo de noche durante 5 minutos, y la ventaja se fue por encima de los 20 puntos como sin querer, dejando claro que el ganador de partido en esas circunstancias sería el equipo de casa. Los cartageneros demostraron que cuando quieren son un equipo bien organizado que saben defender y es difícil hacerles puntos, pero también evidenciaron que es un equipo que cuando domina en el marcador tiende al relajamiento y al sesteo, olvidándose de las instrucciones que reciben desde el banquillo.

Por ello tras acabar veinte puntos arriba el tercer cuarto, en el último acto del partido, volvimos a ver la peor cara del equipo cartagenero, donde un indomable equipo archenero siguió jugando a su estilo y echándole casta a un partido que ya tenían más que perdido, y al que le dieron algo de emoción en las postrimerías del mismo, al conseguir ponerse a 9 puntos en los 2 últimos minutos del encuentro. Al final, algunos fallos visitantes en ataque, fruto quizás del lógico cansancio, y algunas individualidades cartageneras, sobre todo de Juan Almagro, acabaron con la resistencia de los del Balneario y dejaron el electrónico en un inapelable 73-59, que hizo justicia a la superioridad física y técnica cartagenera y a la lucha y entrega de los de Archena.

Indudablemente, no nos gustó el partido que vimos, demasiados altibajos en el juego y sobre todo por que la defensa local no estuvo casi en todo el partido al nivel que se demostró con Infante hace 1 semana, y debemos de recordar que en esta liga no hay enemigo pequeño, y que todos los partidos se deben de intentar jugar al mismo ritmo y con la misma intensidad. El adaptarnos al rival y el reducir el esfuerzo al mínimo, es una actitud que debemos de evitar ya que carece de ventajas y puede pasar factura en los encuentros con marcadores más apretados. No obstante, lo positivo sigue estando en la solidez que muestra el equipo cuando está bien concentrado y las circunstancias del partido lo requieren, ya lo demostraron hace 7 días en pista ajena cuando el rival dominaba el juego y en el marcador, y lo volvieron a demostrar a ráfagas este fin de semana frente a Archena, sobre todo en el tercer cuarto, y también cuando el empuje visitante estrechó en exceso la ventaja en el marcador.

Bueno, terminada mi visita a Alfa Centauro Bb, volví al Halcón y regresé al planeta Tierra. De vuelta escuché en la radio interestelar algo acerca de unas elecciones a no se qué parlamentos autonómicos, pero miré al exterior y observe a lo lejos el planeta PH1 orbitando alrededor de sus 4 soles sumido en la inmensidad del Universo que me rodeaba y no pude reprimir una sonrisa mientras que mi vieja nave superaba de nuevo la velocidad de la luz y se acercaba a la atmósfera terrestre.

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Comienzo trepidante

Publicado: octubre 14, 2012 en Opinión
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Después de un larguísimo estío lleno de cambios, aunque algunos de ellos anunciados y esperados, teníamos ganas de que llegara el otoño y con él comenzara la competición oficial. Además, dado que los partidos de pretemporada han sido bastante escasos y brillaron más bien por su ausencia, había ganas de llegar a ese salto inicial y que los equipos dieran un atisbo de donde están en este momento, y que podemos esperar de ellos conforme nos sumerjamos en la temporada.

La ciudad de Cartagena una vez más, no ha podido superar en la categoría senior masculina la barrera de la Primera División Nacional, esta vez no por deméritos deportivos sino por circunstancias puramente de financiación, y nos hemos quedado con las ganas de volver a la esquiva Liga EBA, que si bien habría exigido un duro sacrificio dado las circunstancias actuales económicas, habría podido brindar a la sufrida cantera y afición cartagenera la oportunidad de volver a estar en una categoría más acorde con la historia de este deporte en la ciudad fundada por Asdrúbal. Pero eso ya carece de importancia, y el presente sigue estando ahí y hay que afrontarlo con valentía y ánimos redoblados. Por ello, ha sido una muy buena noticia que este pasado sábado, el equipo senior masculino del Club Basket Cartagena, comenzara con buen pie su andadura en esta categoría y pudiera derrotar al equipo alicantino del Lucentum por 68-57. Seguro que estos dos primeros puntos le han venido muy bien al equipo de Pepe García, aunque por supuesto la liga es muy larga y la clasificación para el ascenso como cada año entraña enormes dificultades.

Algo parecido ha ocurrido también en la categoría junior, en particular en lo que al Basket Cartagena se refiere, donde la fusión de las generaciones del 95 y 96 para formar un solo grupo ha supuesto una metamorfosis importante, ya que a la decisión de jugadores de la generación del 95, que han dejado de momento la practica de este deporte, se les ha unido la marcha voluntaria de 5 jugadores de la generación del 96, 4 de ellos al otro equipo cartagenero, la Escuela de Baloncesto Salesianos Cartagena, y el quinto al final ha optado por ir probando que se siente sentado en el “banquillo” de sus, hasta ahora, compañeros, por si en un futuro se presentara la oportunidad de poder dirigir algún equipo. Por el contrario, el equipo junior masculino de la EBS, como ya hemos dicho, se ha visto reforzado con las nuevas incorporaciones procedentes de sus vecinos del CBC, que unidos a los veteranos de la cantera propia, hacen que formen un equipo de gran potencial, que no deberá de pasar apuros, al menos en teoría, para dominar en el grupo C de la categoría, donde está actualmente encuadrado.

Por todas estas circunstancias, había gran ansiedad, y bastantes dudas en el CBC junior, de cómo Primi Abad encajaría las piezas del puzzle, y de cómo respondería el grupo ante el primer compromiso oficial frente a un “a priori” combativo y reforzado equipo de Infante, que ya había avisado en pretemporada derrotando a la generación del 96 del CB Murcia en partido amistoso. No lo tenían pues fácil los departamentales, ya que Jorge con un esguince de tobillo que le impidió entrenar normalmente durante la semana, y con Sergio Muñoz y Jesús García, recién aterrizados de su viaje de estudios, se antojaban excesivas dificultades para superar a los locales en el Pabellón Maestro Francisco Soto de Los Dolores (Murcia).

 AD. INFANTE CONSUEGRA PANADERIA 56 – BASKET CARTAGENA 61

Primera Jornada Liga Regular; Categoría Junior masculino Grupo A

Domingo 14/10/2012; 12:00 horas.

Los primeros minutos del partido parecían confirmar las sospechas de partido difícil y complicado de los que acompañamos al equipo en esta soleada mañana de octubre, ya que el triple de Juan en la primera jugada cartagenera, tuvo una rápida respuesta en el juego agresivo y combativo de los locales, que ponían a prueba el balance defensivo cartagenero con rápidos contraataques tras rebote defensivo, que desbordaban a los visitantes, y que les permitió tomar la iniciativa del marcador y marcharse de 9 puntos mediados el primer cuarto, con la sensación de que lo peor aún estaba por venir para los jugadores de Primi Abad. Pero hubo paciencia y capacidad de sufrimiento en los cartageneros, que pese a la rapidez de los rivales, no se descomponían y empezaron a atacar con más orden, evitando las recuperaciones de balón de los contrarios, y la defensa fue ganando en intensidad, evidenciando a su vez los locales, que en estático su peligro era bastante menor que en los ataques rápidos. Los quintetos titulares empezaron con las obligadas rotaciones que el intenso ritmo de partido impuesto por los locales provocaban, y en esas circunstancias los visitantes mostraron mucho más orden y recursos, por lo que se frenó de forma progresiva el empuje de los colegiales, y al final del primer cuarto los blancos sólo estaban 3 puntos abajo.

El segundo cuarto fue aún más equilibrado, los locales no podían marcharse de nuevo en el marcador, pero los visitantes tampoco eran capaces de ponerse por delante en el electrónico, y cuando se ponían a un punto, comenzaban las dudas y los de Infante seguían manteniendo una pequeña pero suficiente ventaja en el juego y en el partido. Las defensas tuvieron que aflojar algo por el cansancio lógico de los partidos de inicio de temporada, y para no acumular excesivas faltas personales que pesaran como una losa en un hipotético final apretado, que tenía todas las papeletas de producirse. Al descanso los locales dominaban todavía de 5 puntos, pero daba la sensación que habían reservado fuerzas para el tercer cuarto, con el objetivo de romper el partido.

Pero nos equivocábamos, Infante no estaba sobrado de fuerzas, los ataques de ambos equipos se atascaban y las defensas iban creciendo, en esas circunstancias el marcador se movía con cuentagotas, y con este ritmo de anotación y de partido, los de Primi Abad con menos rapidez pero con más físico, tenían algo de ventaja. Un parcial de 6-12 en estos 10 minutos, dejó a los cartageneros 1 punto arriba para afrontar el último y definitivo cuarto.

Los locales lo intentaron todo y se dejaron la piel en el campo, pero no se amilanaban los de Primi Abad, que pese a algunos errores no forzados, cerraban filas en defensa, y supieron mantener una corta pero cada vez más amplia ventaja durante 8 minutos, y cuando ya parecía que todo estaba decidido, Infante demostró aquello que dice “que este muerto está muy vivo”, y sacando fuerzas de flaqueza fue capaz de forzar 3 contraataques seguidos que volverían a estrechar el marcador a 2 puntos, y dejaban de nuevo el partido a falta de 48 eternos segundos, totalmente en el alero. Los cartageneros mostraron en esos segundos mayor seguridad, y sin bajar los brazos en defensa, demostraron más decisión en ataque y acabaron ganando el partido.

Excelente el esfuerzo de ambos equipos, y aunque el juego no fue vistoso, la emoción durante los 40 minutos nos mantuvo a los aficionados de ambos equipos totalmente en vilo y con el corazón en un puño desde el salto inicial, demostrando que si dejamos a parte al CB Murcia 95, que va a jugar su propia liga en categoría senior, va a haber mucha igualdad en el resto de los equipos del grupo A, y nos espera una temporada llena de emociones fuertes y partidos intensos.

Enhorabuena a los dos equipos por su entrega, seguro que si en los entrenamientos trabajan con la misma fe y ganas que lo han hecho hoy en el partido, van a mejorar mucho conforme avance la temporada, y podrán estar muy arriba al final de la fase regular. Pero eso es el futuro, y ciertamente, yo no tengo facultades adivinatorias, por lo que dejaremos que el tiempo nos lo vaya desvelando poco a poco.