Nacer en tiempos difíciles

Publicado: septiembre 6, 2012 en Opinión

Seguir adelante luchando contra viento y marea es algo a lo que ya estamos acostumbrados por estos “lares”, dado que no son muchas las alegrías que nos ha brindado el baloncesto senior masculino en Cartagena en los últimos años. Y por si fuera poco, cuando parecía que podíamos alcanzar el punto de inflexión para el tan ansiado despegue, nos hemos quedado con la miel en los labios, y el regreso a la liga EBA, tras conseguir el ansiado ascenso, se ha quedado en agua de borrajas, ante la imposibilidad económica de financiar el proyecto para militar en dicha categoría, viendo además como el eterno rival,  el UCAM Murcia en su versión B, equipo que militó junto al Basket Cartagena la temporada pasada en Primera Nacional, y que no consiguió plaza de ascenso, no ha tenido problemas para inscribir a su equipo en dicha categoría ante la renuncia de varios clubes que tenían plaza asignada en la liga EBA, entre ellos, y como ya sabemos, el Club Basket Cartagena.

Vemos que la falta de recursos y patrocinadores, no es por tanto un problema que afecte exclusivamente al club cartagenero, ya que han sido numerosos los equipos que han renunciado a jugar en liga EBA, pero creemos que esta ciudad, con sus Instituciones Públicas y su tejido empresarial, tiene recursos más que suficientes para haber intentado la aventura con un equipo que se hubiera basado en la cantera, y donde el principal problema hubiera radicado en poder hacer frente a los gastos de los desplazamientos. Descender al año siguiente a Primera Nacional no hubiera sido en mi opinión ninguna deshonra, siempre y cuando el trabajo que se realizara con los jugadores jóvenes con proyección  hubiera sido el adecuado.

No obstante por aquí sabemos de sobra, que “agua pasada  no mueve molino”, y lamentarnos vale de bien poco, aunque nunca viene mal algo de análisis y autocrítica constructiva. Pero es evidente que hay que “tirar pa lante” y coger nuevos brios ante la nueva temporada.

Eso es quizás es lo que ha pensado un grupo de aficionados al baloncesto cartagenero, que ante la situación de estancamiento actual, han optado por crear un nuevo club en la ciudad, el Club Baloncesto Estudiantes Cartagena. Aunque la mayoría de sus componentes militaron la temporada anterior en la Escuela de Baloncesto Salesianos, y los problemas del Basket Cartagena les son en principio ajenos, es más que posible que nuevas personas se sumen al nuevo proyecto, aunque desde luego no lo van a tener fácil. La falta de instalaciones deportivas adecuadas, de entrenadores titulados con experiencia y las cuotas que se necesitan para financiar los gastos que supone federar a los equipos, serán los principales escollos que deberá superar el nuevo club a corto plazo, pero no son desde luego dificultades insalvables, sobre todo si hablamos de un término municipal con más de 170.000 habitantes. Soy de los que piensan que recursos hay, pero desde luego en los tiempos que corren estos no sobran y hay que saber buscarlos y aprovecharlos, por tanto, adelante, que poder se puede.

Estructura sólida y dinero son 2 elementos que se hacen imprescindible en cualquier aventura deportiva que queramos probar en las actuales circunstancias. Improvisación y prisas, pueden ser elementos peligrosos, pero dominables cuando la voluntad es fuerte. Mi admiración por el valor demostrado la tienen, y desde luego en este blog siempre aplaudiremos a quienes intenten que este deporte se siga abriendo camino en nuestra ciudad. No considero que este nuevo club vaya a restar recursos o perjudicar a los 2 clubes actuales que ya existen en Cartagena, aunque posiblemente pueda haber gente que lo piense, y que sea uno más a la hora de repartir jugadores, afición y recursos. La competencia aunque en es algo que en principio no le gusta a casi nadie, es sin duda un buen estímulo para no quedarnos dormidos. Un estímulo para buscar nuevas fórmulas que nos hagan ser más competitivo que el vecino, y avanzar, que es al fin y al cabo de lo que se trata, y lo que necesita nuestro estancado baloncesto.

Si dos es mejor que uno, tres será mejor que dos, o bien como también se dice, no hay dos sin tres. Miremos, como lo miremos, el Club Estudiantes Cartagena es ya un hecho y está empezando a dar sus primeros pasos. Como decimos en el título, nace en tiempos difíciles y lo tendrá muy complicado, pero si es capaz de aguantar se curtirá en la adversidad y podrá aprovechar tiempos mejores, cuando cambie el viento, para crecer y consolidarse como una alternativa válida para practicar baloncesto federado en nuestra ciudad.

Enhorabuena por vuestro coraje, y mucha suerte en vuestra nueva etapa.

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¡Anda que “tas lusío”!

Publicado: julio 16, 2012 en Opinión

Pues si, como se dice por aquí, en la tierra del “pico esquina”, nos hemos “lusío”, después de que los chicos del senior dieran una lección de profesionalidad y entrega a los colores que defienden consiguiendo el ascenso con todas las de la ley a liga EBA, a día de hoy seguimos sin haber confirmado ese justo y merecido ascenso, y nuestra inscripción en esa liga, con el aval monetario que ello conlleva, no se ha depositado aún y va camino de ser algo más que una misión imposible.

Está claro, que si excluimos a jugadores y equipo técnico, es más que posible que los demás estamentos no hemos sabido estar a la altura de las circunstancias, y con nuestra impotencia y falta de imaginación estamos dejando pasar la oportunidad de poder militar la próxima temporada en liga EBA con un equipo joven, canterano y con muchas posibilidades de progresión, y de llegar algún día a la aún lejana liga LEB.

Por una parte tendríamos a un Ayuntamiento de Cartagena sumergido de lleno en los recortes presupuestarios, que además de una protocolaria recepción oficial para hacerse la foto con motivo del ascenso deportivo, poco le ha aportado a un club que ha defendido y exportado el nombre de nuestra ciudad en los pabellones de nuestra Región y en los de la Comunidad Valenciana. Entendemos que con lo que está cayendo no está el horno para bollos, y que las ayudas directas son imposibles, pero uno siempre espera algo más de apoyo, aunque sea sólo solidario, por parte del consistorio de la ciudad a la que representas. Sabiendo además, que desde su creación, el Club Basket Cartagena, se ha comportado como un club serio y saneado económicamente, con un proyecto ambicioso basado en la cantera, y con la posibilidad de que si alguna vez logramos inaugurar el tan deseado Palacio de los Deportes, podría convertirise en un equipo que podría usar con garantías y de forma decorosa esas instalaciones, dando la talla a nivel nacional, y siendo capaz de arrastrar a sus gradas a la sufrida, y deseosa de resurgir de sus cenizas, afición cartagenera.

Tampoco los aficionados al baloncesto y los socios, entre los que me incluyo,  hemos estado a la altura de las circunstancias, y nos hemos limitado a permanecer “achantaos”, esperando que los que dirigen encontraran los dineros y los patrocinadores que cualquier club de categoría nacional que se precie y que tenga aspiraciones, debería de tener. Hemos animado poco, y tampoco nos hemos sacrificado ni hemos querido implicarnos en el proyecto actual, lo que ha impedido que creciera más la masa social con la que actualmente cuenta el club. Está claro que si queremos que alguien invierta un duro, ya que la peseta puede volver por sus fueros, le tenemos que demostrar que el baloncesto en Cartagena está vivo y coleando, y que debe ser después del futbol, el deporte que más dinero y aficionados mueva en la ciudad. A nadie le gusta tirar los euros a la calle, y nadie quiere invertir en un deporte que solo es capaz de reunir a algo más de 50 aficionados un fin de semana para ver un partido. Si no “espabilamos” nos vamos a ir como el “gallico de Amorós”, sin plumas y cacareando, eso si diciendo que la culpa la tienen los demás y que “por hache o por be” siempre nos pasa lo mismo.

Por supuesto,  y puestos a ser algo “bordesicos”, tenemos que hablar de la Directiva, responsable al fin y al cabo de lo bueno y de lo malo. Por un lado, es de justicia felicitarlos por el éxito de haber apostado por un equipo pleno de juventud y con muchos  cartageneros en sus filas, que ha conseguido el deseado ascenso y confiar en un hombre de la casa, como lo es Pepe García, que ha puesto todo sus conocimientos y su corazón en conseguir esa meta. Pero una vez conseguida la meta del ascenso, es evidente que también tendrá que asumir su parte de culpa si el equipo no puede estar el año que viene disputando sus partidos en la liga EBA, ya que no solo de cuentas claras y economía saneada vive el hombre. Tiempos muy duros y de incertidumbre han impedido que las empresas cartageneras respondan a su llamamiento, pero al menos desde fuera de la sala de reuniones, da la sensación de que ha habido poca capacidad de maniobra e imaginación para vender nuestro producto, y para poder financiar el proyecto al que representamos y en el que se supone que creemos. Generar confianza a los socios, aficionados, políticos, empresarios, etc., es algo ineludible y que estamos obligados a conseguir, y en el caso de que al final sea materialmente imposible, habrá que preguntarse cuales pudieron ser los motivos, y que se podría hacer en un futuro inmediato para que esto no vuelva a ocurrir.

Por último, las empresas cartageneras, sumidas en la misma crisis que el resto de la sociedad, tampoco han dado ese paso para apoyar a este deporte, y han optado por la socorrida frase de “vuelva usted mañana”. Está claro que los patrocinadores no crecen debajo de las piedras, y menos aún con esta crisis económica generadora de paro y de miedo por el futuro inmediato que nos espera.  Pero hay que buscar las soluciones, sobre todo si somos los que llevamos el timón, y a falta de dinero procedente de las empresas que trabajan en nuestra ciudad, habría que valorar mucho otras opciones que en tiempo de bonanza económica serían muy polémicas y generadoras de tensiones, pero quizás aunque arriesgasdas siempre podrían ser mejor que el condenarnos a mantener la misma categoría que teníamos el año pasado y tirar un ascenso deportivo por la borda.

El saber escuchar estas opciones y buscar las “tormentas de ideas” quizás puedan abrir líneas nuevas de trabajo, y podrían ser nuestras únicas opciones para despejar el futuro. Seguir sentados y lamentando la poca implicación de sociedad, empresas e instituciones, por muy razonable y justo que sea, y por mucho que creamos que hemos trabajado, nos va a condenar a seguir donde estábamos y a perder la ilusión que creíamos haber recuperado la temporada pasada.

Cuando llegue septiembre, poder mirar a la cara y a los ojos de los jugadores de las bases, empezando por los benjamines y acabando por los junior, y mostrarles un equipo senior de referencia en el que puedan aspirar a jugar cuando crezcan, es nuestra obligación y nuestra responsabilidad, en cambio, ofrecerles un equipo que económicamente solo puede aspirar a jugar en categoría Autonómica o en Primera Nacional, son objetivos poco ambiciosos para un club que representa a una gran ciudad como lo es Cartagena.

Todo no está perdido, y se han hecho algunas cosas bien, es indudable, pero el realismo no lo podemos transformar en conformismo y pesimismo a la hora de mirar y afrontar el futuro, si lo hacemos, ese crudo realismo se convertirá en una barrera infranqueable que nunca vamos a poder cruzar. Generar ilusión, aunque a veces sea con alguna que otra mentirijilla piadosa, en ocasiones hasta puede resultar útil y necesario, si al final encontramos ese estímulo que nos haga crecer como institución y como afición. Nada es imposible si creemos en ello.

Liga EBA: “el regreso”

Publicado: mayo 22, 2012 en Opinión
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Se ha conseguido. Tras 5 temporadas de existencia, el Club Basket Cartagena ha conseguido recuperar por la vía deportiva la categoría que tenía el Club Amigos del Baloncesto de Cartagena el año que desapareció. El CBC es ya por fin de Liga EBA. El antiguo CAB fue víctima por aquel entonces de un cúmulo de desgraciadas circunstancias, en la que la ausencia de un gran patrocinador, la escasa ayuda instituciones públicas y una gestión económica deficitaria y poco transparente, se mezclaron para provocar la desaparición del club y por tanto del equipo que militaba en liga EBA.

De las cenizas del antiguo CAB nacía el actual CBC, con los mismos objetivos, pero intentando no cometer los mismos errores. Pero desde luego hoy no es día de recordar penurias del pasado, si no de volver a sonreír y disfrutar de las alegrías del presente, dado que su equipo senior de Primera Nacional, su buque insignia, ha conseguido tras una excelente temporada el ascenso y por tanto el regreso de Cartagena a la Liga EBA.

No ha sido un logro fácil, ni tampoco un camino de rosas. Tanto en liga regular, como en la fase de ascenso, después  de mucho luchar, de mucho sufrir y de ser en ambas competiciones el segundo clasificado, por fin se lograba reconquistar la categoría perdida, un éxito que consolida el actual proyecto del club, y que debe de servir para que tanto los aficionados al baloncesto, como las empresas de Cartagena, apoyen definitivamente a este deporte y hagan que todo el esfuerzo de estos años no se pierda, y nos devuelvan de forma definitiva al lugar que ocupábamos en el baloncesto regional y nacional, e incluso afrontar en un futuro próximo empresas mayores.

Pocos podrían imaginar, y yo desde luego no era uno de ellos, que un equipo que en las 4 primeras jornadas de la actual temporada, tan sólo había ganado 1 partido, que además fue de sólo 1 punto y en casa, podría encadenar 21 victorias seguidas, como un auténtico campeón, y alcanzar una más que meritoria segunda plaza, que les ha permitido jugar la fase de ascenso y conseguir el ansiado objetivo. En aquellas circunstancias, creo que casi todos hubiéramos firmado la permanencia, y a esperar tiempos mejores.

Pero este año Pepe García, un cartagenero de pura cepa, exjugador y exentrenador del CAB, apostaba por un equipo joven con altísimo porcentaje de la cantera, en el que Jose Serrano, Cesar Morales y Damián García, ponían la veteranía en la que se ha apoyado el resto del equipo. A las ordenes de Pepe, estos 3 veteranos, con su trabajo en los entrenamientos y en la competición, han logrado que este equipo sea una piña y una máquina bien engrasada, capaz de devolvernos la ilusión y la categoría que perdimos al principio de la temporada 2007-2008, en un septiembre negro, que no queremos recordar, ni repetir.

Mención destacada merecen en mi opinión, los 3 jugadores procedentes del equipo junior del CBC del año pasado, que quedaron terceros en su competición, y que Pepe García incorporó a principio de temporada. Tanto Pablo Carsellé, como Benjamín Cutillas, han gozado de la confianza de su entrenador y han sido asiduos en los quintetos jornada tras jornada, disfrutando de bastantes minutos, donde han demostrado la calidad que atesoran y su gran potencial para un futuro inmediato. Alfonso Pérez, el tercer novato procedente de ese equipo junior, pero con ficha en el equipo de Segunda Autonómica del CBC, ha tenido un papel menos relevante, pero se ha beneficiado de entrenar duro junto al resto del equipo, y disfrutar de algunos minutos en los que el partido estaba ya el resuelto, que por fortuna, esta temporada, han sido bastantes.

Otro par de jóvenes canteranos de este equipo , aunque algo más expertos,  han sido Edu Albaladejo y Carlos Imedio. Edu un jóven “veterano” en el CBC desde que acabó su etapa junior, ha participado en esa segunda unidad, a veces llamado plan B, que Pepe García ha utilizado esta temporada, y con muy buenos resultados. Carlos, aunque con orígenes en el vecino Marme, ha sido un habitual en los quintetos iniciales, donde intentaba con su rapidez desgastar físicamente al rival.  Jornada a jornada, ambos jugadores han ido entendiendo la filosofía que Pepe García le ha querido dar e este equipo, y los hemos visto plenamente integrados y comprometidos con  el grupo.

Siguiendo con los jugadores más jóvenes, tanto Víctor García como Gonzalo García, que no procedían de las bases del CBC, también han sabido integrarse plenamente con el resto de sus compañeros, y se les ha visto disfrutar dentro y fuera de la cancha, aportando su savia joven para mejorar el rendimiento del equipo. Víctor con su certero tiro exterior y Gonzalo con su prodigiosa capacidad de salto, también han trabajado duro esta temporada cumpliendo con creces su cometido, y jugando en beneficio del equipo.

Importante también ha sido en mi opinión, el recuperar a 2 jugadores interiores de la antigua cantera del CAB, que jugaron juntos en las categorías base, y en los equipos de Primera Autonómica, incluso compartieron banquillo en el equipo de EBA que por entonces dirigía Primi Abad. Víctor Campos y Domingo Pérez, han servido de puente de unión entre los veteranos y los jóvenes, se han vaciado en la pista, aportando entrega y pundonor, recordando esos tiempos pasados, pero mirando siempre hacia el futuro.

Pero esta plantilla, comprometida con el proyecto del club, y bastante compensada por puestos, necesitaba que alguien consiguiera que rindieran al máximo y que funcionara como equipo. Pepe García, excelentemente apoyado por Pedro Plazas y Julio Martínez, en el papel de segundos, y Elena Dupuy como fisio, han sido sin duda el factor imprescindible para que se haya alcanzado el ascenso. Este grupo humano ha sido un equipo desde la pretemporada hasta el último partido disputado, y en eso Pepe García y su equipo técnico han tenido mucha culpa. Su gran trabajo día a día en la planificación de los entrenamientos, y su dirección de equipo jornada a jornada, han hecho que cada jugador se sienta importante y asuma su papel en el equipo. El gran ambiente que se ha logrado en el vestuario y en la pista, han sido en mi opinión la base en la que se ha cimentado este triunfo. La calidad humana y valía profesional tanto del equipo técnico como de los jugadores que componen la plantilla del CBC, han hecho el resto y el ascenso ha sido la consecuencia lógica de ese trabajo bien hecho, eso sí, con esa pizca de fortuna que siempre es necesaria para alcanzar las grandes metas deportivas.

La fase de ascenso a EBA: la guinda del pastel

Pero si la liga en su fase regular no fue fácil, la fase de ascenso ha sido mucho más dura de lo que se podría pensar pese a que el ascenso se lograba matemáticamente en el segundo día, y dejaba sin historia el tercer partido que decidiría el campeón de esta fase. Dado que Paterna ha demostrado al final ser el más fuerte de los 3 rivales que tenía el CBC, estaba claro que en el caso de haber perdido cualquiera de los 2 primeros partidos, jugarse el ascenso frente al equipo valenciano en la última jornada, hubiera sido muy complicado, ya que las fuerzas en el tercer partido en 3 días, suelen andar muy justas, y hubiera sido muy difícil batirlos.

Un factor clave para el ascenso, fue sin duda la sufrida y trabajada victoria el primer día frente al equipo de menorquino del CEE Sant LLuis. La defensa que plantearon los isleños ahogando el juego creativo cartagenero, que además no tenía su día en el tiro exterior, nos puso el partido muy cuesta arriba desde el principio. El bajo porcentaje de acierto en los tiros a media distancia y desde el 6,25 facilitó que la defensa rival se organizara muy cerca del aro. Pero los cartageneros, conscientes de que no era su día en ataque, también se vaciaron en defensa, y defendieron con una intensidad altísima que se traduciría en un partido con muy pocos puntos. El 28-22 al descanso y el 57-53 final, reflejan claramente como ambas defensas se impusieron a los ataques, aunque los cartageneros mostraron tener una plantilla más equilibrada y con más recursos que su rival, pero jugaron bastante atenazados, quizás por los lógicos nervios del primer día, y también por ser la primera vez que el CBC jugaba una fase de ascenso a EBA.

Pero al día siguiente, los de Pepe García demostraron por que habían sido capaces de lograr 21 victorias seguidas en la liga, y por que merecían el ascenso alcanzado. Con un Pabellón con muchísimos aficionados en las gradas, la mayoría, por supuesto, seguidores del CB Guardamar, con banda de tambores y bombos incluida, que no pararían de sonar durante los 40 minutos que duró el partido, los jugadores del CBC sufrieron para mantener el tipo durante la primera parte en la que los locales apretaron de lo lindo, para después en la segunda, manteniendo un ritmo altísimo de partido y agresividad defensiva, acabar de hundir el juego de ataque del CB Guardamar en el último cuarto, al que no le quedo más remedio que rendirse ante el poderío físico cartagenero. Los de Pepe García fueron un bloque sólido en toda regla, muy disciplinado, sin regalar nada al contrario, y muy concentrados en defensa. Ese trabajo en equipo, independientemente de algunas individualidades, que también las hubo, fue la clave para el triunfo en estos 2 primeros partidos, que acabarían siendo definitivos para conseguir el ansiado ascenso.

La alegría se desbordaba al final del partido frente al Guardamar, y se transformaba en fiesta y celebración durante la noche, cuando ya se sabía que el Basket Paterna había vencido al equipo de Menorca, y el ascenso era matemáticamente un hecho. Al día siguiente Pepe García intentaba reservar a los jugadores que más desgaste habían sufrido durante los primeros 2 partidos, ya que el ascenso estaba ya conseguido, y no era cuestión de arriesgar en exceso. Pero los valencianos no lo permitieron, ya que plantearon un partido duro, con presión a toda la pista tras el salto inicial, lo que obligó a utilizar a todos los “veteranos”, para maquillar el resultado, incluso luchar por la victoria tras remontada en el tercer cuarto. Al final las fuerzas estaban muy justas, y los de Paterna acabaron llevándose el partido y el primer puesto de esta inolvidable fase de ascenso.

Enhorabuena a todos. Desde este blog, nos alegramos y nos enorgullecemos de este trabajado y merecido ascenso, hoy toca celebrarlo por todo lo alto, pero pronto habrá que volver al trabajo, y buscar soluciones al inevitable tema económico. Pero independientemente de ello, también hay que intentar volver a ilusionar a la afición cartagenera y a la ciudad, recordarles que no sólo de futbol vive el hombre, que el basket también existe, y que el deporte de la canasta puede también ser un escaparate que nos de a conocer y promocione los valores y el atractivo de nuestra milenaria ciudad.

Entre todos podemos, sólo es cuestión de querer y de creer en ello.

La delgada línea roja

Publicado: mayo 16, 2012 en Opinión
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En muchísima ocasiones en esta vida, cosas tan antagónicas como el bien y el mal, el éxito y el fracaso, el amor y el odio, conviven y se enfrentan a diario, separados solamente por una imaginaria y delgadísima línea roja, que teóricamente las divide. Una frontera casi imperceptible entre 2 mundos diametralmente opuestos, completamente distintos, y que los seres humanos solemos cruzar con frecuencia y sin darnos cuenta en uno u en otro sentido.

De héroe a villano, de la vida a la muerte, de la luz a las tinieblas, … continuamente pasamos de un sitio a otro , y nada existe que permanezca siempre en el mismo lado.

Este fin de semana, en el Pabellón Cabezo Beaza de Cartagena vivimos la final cadete masculina, y en sus partidos vivimos situaciones capaces de atravesar esa delgada línea roja que separa la victoria de la derrota, y que nos hace pasar de lo que podría haber sido un gran éxito, a un doloroso fracaso, o a la inversa.

Como a veces es bueno empezar por el final, podemos ver un ejemplo de esa imaginaria línea roja en la foto del último segundo del partido de la gran final, que coronó al equipo del CB Capuchinos como campeón de la categoría por un solo punto de ventaja. En la foto un jugador del CB Murcia opta por lanzar un tiro triple, quizás por temor a que sonara la bocina final antes del lanzamiento, dado que tenía a 2 compañeros sin marca cerca del aro a los que pudo asistir, mientras en el banquillo del equipo de Capuchinos algunos gritan al cielo para no perder en 1 sólo segundo lo que habían ganado en los restantes 39 minutos con 59 segundos. Al final, el tiro no entraría y los jugadores del CB Murcia se sumergían  en la amargura de la derrota, mientras que los jugadores y afición de Capuchinos rozaban el cielo, tras el no acierto del rival en el último segundo. Entre ambos sentimientos y estados de ánimo una imaginaria y delgada línea roja se dibujaba en la pista.

Indudablemente muchos me diréis que si ese balón hubiera entrado y Capuchinos hubiera perdido, el gran partido que jugaron haría que la derrota no se considerara por su afición como un fracaso. Todo es discutible, pero nos guste o no, la historia sólo recuerda a los campeones, y ser segundos o terceros, por mucho que queramos valorarlo y elogiarlo, nunca contabiliza como éxito, y en resumidas cuentas, habitualmente no vale para nada, salvo para guardar una copa en tus vitrinas que te recuerden el fracaso y lo cerca que estuviste de conseguir la gloria.

Por el contrario, aunque juegues pésimo, aunque te aproveches de errores del rival o de errores arbitrales, al fin y al cabo todos somos humanos, si al final ganas, la gente dirá que tuviste la suerte de los campeones y que pese a quien le pese, tu has alcanzado tus objetivos y has sido un justo ganador, y aunque quede la sombra de una duda, el tiempo no tardará en borrarla.

En este caso, y en mi opinión, los hados favorecieron al que mejor jugó, al equipo que mejor supo rentabilizar sus virtudes y disimular sus carencias, y pese a todo ello estuvieron al borde de no traspasar esa delgada línea roja que los llevó al triunfo.

Un par de hora antes, también vivimos en el partido por el tercer y cuarto puesto, otro ejemplo de lo delgada que puede llegar a ser la línea que separa la apatía y el desacierto, de la garra y de la fe en la victoria, y vimos como un equipo sumido en un terrible bache anímico, el Club Basket Cartagena 96, sin intensidad en su juego y que perdía de 29 puntos en los primeros minutos del tercer cuarto frente al Molina Basket, se transformaba en unos pocos segundos en un equipo con confianza y con hambre de triunfo, y minutos después acababa ganando el partido de 5 puntos, alcanzando el tercer puesto de la final.

Pero no quiero convertir esta entrada en una crónica más de la final, ya ha habido opiniones de gente que entiende más que yo de baloncesto que las ha hecho. Quiero hablar de sentimientos y de emociones, de esos sentimientos y emociones que manan cuando vemos jugar a nuestro equipo, y que a veces nos apasionan en exceso, sobre todo si al equipo al que seguimos y apoyamos juega alguno de nuestros hijos.

Es evidente que todos queremos ser objetivos cuando escribimos sobre este deporte, seamos aficionados, técnicos o padres de jugadores, y razonamos nuestras opiniones con hechos más o menos objetivos que suceden durante los partidos. Pero en el baloncesto en las categoría de base, siempre hay una pregunta que en mi opinión es bueno que nos hagamos y que respondamos sinceramente, sobre todo como padres, ya que el jugador a esas edades está formando su personalidad y tampoco es bueno que le calentemos la cabeza con cuestiones filosóficas. ¿Por qué queremos que nuestro hijo juegue al baloncesto en un equipo federado?

Llegar a ser jugador profesional, jugar en la NBA y vivir de este deporte, parece más un delirio de grandeza que una respuesta lógica, y aunque ello forme parte de nuestros legítimos sueños, “los sueños, sueños son”, como dijo hace tiempo un dramaturgo que tenía el nombre de un base de la selección española y de los Toronto Raptors.

Pues bien, dejando a un lado los sueños, surgen respuestas lógicas y coherentes como las que se forme como persona, que aprenda disciplina y trabajo en equipo, o mientras que hace deporte no piensa en otras cosas, etc. Pero a todas ellas, sea la que sea, se le debería añadir otra: ¡que se divierta! Divertirse entrenando y haciendo deporte de competición, es algo en mi opinión, fundamental, y al fin y al cabo un objetivo irrenunciable, que en el momento que se pierda, obligaría a dejar de practicar ese deporte.

A todos nos gusta ganar, y ganar es también el objetivo de cualquier deportista de competición, pero ojo, no debe ser el ÚNICO objetivo, estamos hablando de deporte base, y jugadores que se están formando como personas, y que pagarán los errores del presente con frustraciones y fracasos el día de mañana.

Todos los que seguimos al Basket Cartagena 96 nos sentíamos tremendamente tristes el sábado 12 de mayo tras perder la semifinal con Capuchinos, sobre todo por que nuestro juego fue gris y sin garra, y por que los jugadores no pudieron demostrar lo que llevan dentro y han aprendido durante estos años. Pese a ello, nuestro rival y verdugo, que a la postre fue el campeón, sólo tenía 3 puntos de ventaja cuando se inició el último cuarto, y unos minutos de inspiración de los que vimos al día siguiente en el partido frente a Molina por el tercer puesto, hubieran bastado para la victoria cartagenera y haber cambiado la historia de la final.

Tampoco sería justo calificar de éxito sin precedente nuestra actual temporada, estamos donde estamos, terceros, muy cerca de los 2 primeros clasificados, pero con mucho trabajo por delante si queremos derrotarlos algún día, y 2 años de junior donde pueden cambiar mucho las cosas. Yo desde luego no seré de los que tiran la toalla, y aunque la corona de campeón sigua sin ser el objetivo principal de un equipo base, estoy seguro que dentro de 2 años este equipo volverá a luchar por ella.

Resumiendo, para bien o para mal, la etapa cadete es ya historia, mirar atrás deberá servir para aprender de los errores, pero nunca para lamentarnos de las oportunidades perdidas, al fin y al cabo la línea roja seguirá siendo en los próximos años muy delgada y fácil de atravesar, si trabajamos con ganas y con fe.

Generando confianza

Publicado: abril 16, 2012 en Crónicas de partidos
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Se acabó la liga regular en la categoría cadete masculina, y pese a un calendario con pocos partidos y muchos parones, con una media de aproximadamente 1 partido oficial cada 2 semanas, los equipos han ido cogiendo forma, y ha llegado el momento de la verdad. Llegan las eliminatorias de cuartos, a doble partido, que dan opción a conseguir una plaza para la final a cuatro. Ya no se puede fallar, y habrá que intentar que todo el trabajo realizado durante la temporada, de sus frutos y se alcance el mayor rendimiento posible. El triunfo final dependerá sin duda de ello, pero también de otros factores que son imprevisibles, como pueden ser las lesiones, y como no, que la diosa fortuna te acompañe en los momentos claves de los partidos.

El Basket Cartagena tuvo que desplazarse al Pabellón Serrerías de Molina del Segura en el último partido de liga, y pese a que no había posibilidad de que cambiara la clasificación de ninguno de los 2 equipos, los partidos entre cartageneros y molinenses, son siempre intensos y siempre hay algo más que los 2 puntos en juego. Por otra parte, este era un partido marcado por las ausencias de varios jugadores tanto en las filas del Molina Basket como en las del Basket Cartagena, y al final sería el equipo que mejor se adaptó a esta circunstancia el que conseguiría la victoria final.

TCA SL MOLINA BASKET – BASKET CARTAGENA “96”: 42-64

Jornada 18 liga regular cadete masculina

Sábado 14 de abril 2012; 10:00 horas

Pabellón Serrerías. Molina del Segura.

Se enfrentaban este sábado el tercer y cuarto clasificado, con ambos equipos muy mermados por las bajas y las ausencias, y donde Primitivo Abad sólo podía disponer de 7 jugadores, aunque los molinenses tampoco le iban a la zaga en cuanto a ausencias, ya que el Molina Basket reunía un total de 9 jugadores. Además de las bajas, que podían condicionar el partido, se añadía que el resultado no iba a ser transcendente en la clasificación, dado que ambos equipos tenían asegurada su posición en la liga, independientemente del marcador que se produjera.

Pero a veces estos partidos que no valen para la clasificación final, sirven para otros objetivos, y por ejemplo, en ellos podemos intentar valorar si el trabajo que se está realizando durante todo la temporada está empezando o no a dar sus frutos. Viendo pues, como responden los equipos ante las dificultades, y como son capaces de jugar en situaciones que no son las normales, podemos en ocasiones saber si el grupo funciona como equipo y su juego no se resiente por las ausencias, o al contrario, si el equipo nota demasiado esas ausencias dado que su juego se debe más a la suma de individualidades, que al trabajo colectivo. Por ello esta semana era una buena oportunidad para demostrar lo que ha crecido como conjunto los jugadores que dirige Primi Abad, y comprobar si las 5 ausencias que tenía el equipo podrían afectar o no, a su rendimiento en la pista, ya que no suele ser fácil jugar de forma aceptable en esas circunstancias.

Aunque en partidos tan atípicos, no es fácil sacar conclusiones válidas, si sirvió, en mi opinión, para ver cosas muy interesantes durante los 40 minutos de partido. Los 7 integrantes del equipo cartagenero mostraron una disciplina táctica y una entrega, que hizo que prácticamente no se notaran las ausencias, y sólo cuando el partido ya estaba roto en el último cuarto, con ventajas en torno a los 20 puntos, hubo relajación y acciones individuales. Las ordenes del banquillo se cumplieron a raja tabla durante los 3 primeros cuartos, y la concentración defensiva fue también determinante para conseguir una victoria, al final holgada, y que refrenda el tercer puesto del equipo dirigido por Primi Abad. 

Tras el salto inicial se vieron algunas dudas en el juego de ambos conjuntos, y los primeros 5 minutos del primer cuarto fueron bastante igualados, con bastantes imprecisiones en ambos conjuntos, y donde nadie imponía su ley, aunque si mostraron cual serían sus armas durante el resto del partido. Los de Molina intentaban cerrar líneas de pase y recuperar balones para salir al contraataque, poniendo a prueba el balance defensivo cartagenero. Por su parte, los de la ciudad portuaria intentaban organizar bien su defensa pero sin arriesgar en exceso a la hora de intentar recuperar el balón, buscando después ataques en estático largos, moviendo el balón con fluidez por fuera de la zona, para abrir huecos en la defensa local.

Por eso, sólo era cuestión de tiempo, y al final del primer cuarto, el orden en las filas vistantes se imponía a la velocidad local, y el partido se iba moviendo en el terreno que les interesaba a los de la ciudad departamental, juego lento, con buenos balances defensivos, y cuidando mucho el aspecto de las personales, talón de Aquiles, cuando tan sólo dispones de 7 jugadores. Los últimos minutos de este primer cuarto sirvieron para el despegue cartagenero, con un parcial de 10-19 al final de estos primeros 10 minutos,  iniciando un dominio en el juego y en el marcador que se mantendría el resto del partido.

En el segundo cuarto intentaron reaccionar los locales, y en los primeros minutos volvieron a acercarse en el marcador, pero los cartageneros no aflojaban en defensa, y sólo en contadas ocasiones eran sorprendidos al contraataque. El juego seguía siendo poco vistoso, con numerosos fallos ofensivos de ambos conjuntos, pero la solidez defensiva cartagenera impedía que los locales acortaran distancias, y volvían a aprovechar los últimos minutos del cuarto para marcharse con 13 puntos de ventaja al descanso,.

El tercer cuarto no cambió la decoración, y aunque las fuerzas durante esos 10 minutos se igualaban, los locales eran incapaces de hacer disminuir la ventaja cartagenera, y aunque intentaron presionar la subida del balón de los blancos, esto  sólo sirvió para ir acumulando personales en el equipo molinense, que a estas alturas del partido iban perdiendo cualquier esperanza de remontada.

En el último cuarto el ataque local se hundía definitivamente, ya que eran incapaces de robar balones o cortar líneas de pase, y en estático la defensa cartagenera no les dejaba ningún hueco. Un parcial de 7-14 en estos últimos 10 minutos dejaba el marcador final en un 42-64, que hacía justicia al mayor orden y más regularidad en el juego de los visitantes.

Para mi, el equipo cadete del Basket Cartagena 96, ha demostrado este fin de semana que es capaz de funcionar como grupo, independientemente de las personas que estén en pista, y han jugado un baloncesto ordenando, con mucha concentración defensiva, lo que al final le ha dado la serenidad precisa en ataque para desbordar a un Molina Basket, que ha acusado mucho más las bajas que los de la ciudad portuaria.

Antes de terminar, también queremos saludar desde este blog al número 4 del Basket Cartagena “96”, Josué, que esta semana durante los entrenamientos se ha vuelto a resentir de su lesión en la rodilla que se produjo al inicio de temporada, y que le ha impedido jugar este partido. Le deseamos que se recupere lo antes posible y que pronto lo veamos entrenar y jugar junto al resto de sus compañeros.

Huyendo del “determinismo”

Publicado: abril 3, 2012 en Opinión
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Si alguna conclusión evidente podemos extraer del desarrollo de la fase de liga regular en la categoría  cadete masculina en la actual temporada, es que sigue prácticamente el mismo guión de la liga infantil de hace 2 años, al menos en cuanto a la clasificación se refiere, y aunque los equipos de Maristas y Archena han entrado en liza en el grupo especial y han animado bastante esta primera fase, al final los 4 primeros puestos, es decir, aquellos que suponen una relativa ventaja para jugar los play off, van a ser con casi toda seguridad, y a falta de una jornada, los mismos de hace 2 años. A día de hoy se repiten esas 4 posiciones, y si no hay sorpresas en los play off, que todo es posible, es mucho más que probable que repitamos una final a cuatro con los mismos emparejamientos, al menos en las semifinales.

Este hasta ahora, lógico y bastante previsible desenlace, ha tenido no obstante algunas connotaciones que amenazan con romper el “determinismo” de la lógica basada en la experiencia de lo vivido anteriormente, e introducir un “principio de incertidumbre” en el caso de que repitamos la final a cuatro de hace 2 años.

Los jugadores crecen y los equipos cambian, y la grandes distancias de kilómetros que a veces existen entre 2 equipos, se ven acortadas a unos pocos metros unos años más tarde, donde cualquier pequeño factor por insignificante que sea, puede hacer inclinar la balanza hacia uno u otro lado, y cambiar un destino que parecía escrito antes de comenzar la competición.

Pero si los resultados han sido tan parecidos, ¿dónde se han producido esas circunstancias que pueden crear dudas  sobre el dominio de un determinado equipo sobre el resto de los rivales?

Es evidente que la derrota este fin de semana del CB Murcia en la pista de CB Capuchinos “A”, y los más que apuros que pasaron los del equipo colegial para derrotar al Basket Cartagena también en la pista del Polideportivo de Casillas, no dejan muy claro quien se podría llevar el gato al agua en una hipotética semifinal, que si nada lo remedia, es más que probable sea entre el Basket Cartagena 96 y el equipo de Capuchinos “A”. El CB Murcia 96, que ha conseguido  por los pelos asegurar la primera plaza , aunque a falta de un partido frente al CB Archena, podría tenerlo un poquito más fácil, ya que si Molina Basket, ya matemáticamente 4º clasificado, superara los play off, sería su rival, y de momento este equipo con 6 derrotas, ha demostrado estar un poquito por debajo del nivel de juego del equipo de la capital.

Por su parte, este fin de semana, el equipo que dirige Primi Abad tras derrotar al equipo del CB Murcia 97, y con la ayuda del equipo de Infante que derrotó al Molina Basket, aseguró la 3ª plaza del grupo especial, que no era ni más, ni menos, que el objetivo alcanzable y alcanzado que se esperaba obtener. Sus 4 derrotas ante los 2 primeros clasificados puede parecer que quieren indicar que este equipo va a tener un papel de “convidado de piedra” en la final a cuatro y que no tiene opciones de llegar a la gran final. Pero ni fue ese su papel hace 2 años en la final infantil, haciendo sufrir mucho al equipo de Capuchinos que acabó derrotando a los cartageneros por 10 puntos, tras haberse retirado al descanso perdiendo de 4 puntos, y posiblemente, salvo problemas de lesiones, tampoco parece ser que vaya a ser este el papel que desempeñará este año si al final llega a esa deseada semifinal el equipo dirigido por Primi Abad.

Para los que hayan visto los 3 últimos partidos del Basket Cartagena 96, y pese a sus 2 derrotas por escasísimo margen frente a los 2 primeros clasificados, y por poco observadores que sean las personas que presenciaron estos encuentros, habrán podido apreciar que el nivel competitivo del equipo está a la altura de los dos favoritos y que la diferencia entre los partidos de la primera y segunda vuelta ha sido tan evidente, que no hay duda de la progresión en el juego de equipo y conjunción que han experimentado sus jugadores.

Si bien al equipo cartagenero aún le cuesta mantener el mismo nivel de juego durante los 40 minutos, sus baches de intensidad defensiva son más pequeños que antaño y menos decisivos, y la falta de fluidez en el juego de ataque y el excesivo número de balones perdidos, parecen de momento que son también problemas de un pasado, al que ya se ha superado.

Pese a las lesiones sufridas al inicio de temporada y a que también es evidente que aún queda bastantes aspectos por mejorar, el nivel actual del equipo cartagenero, es en mi opinión infinitamente mejor que el que vimos en su primer partidode la actual temporada frente al equipo de Maristas, mientras que el nivel de juego que hemos visto en el CB Murcia y CB Capuchinos ha sido muy similar en los 2 partidos que el Basket Cartagena 96 ha jugado contra ellos, y aunque el nivel de ambos equipos sigue siendo muy alto, en mi humilde opinión poco ha cambiado y poco podrá cambiar de aquí a la final. Es evidente que si vienes de abajo tienes más oportunidades de mejora, pero no todos los equipos son capaces de hacerlo, y es de justicia reconocer el mérito cuando esto ocurre, ya que también es verdad que es más fácil hacer progresar a un equipo de benjamines o alevines, que a un equipo cadete, con sus vicios y virtudes heredados de años anteriores.

Por tanto, y aunque mi opinión pueda ser totalmente subjetiva y equivocada, creo que hay motivos más que suficientes para ser optimistas y pensar que frente al tozudo “determinismo” surgirá este año el ya mencionado “principio de incertidumbre”, y que este va a presidir lo que queda de competición. Por tanto hay que seguir trabajando con la misma ilusión, ya que ni mucho menos el futuro está escrito, y que el campeón de la categoría cadete masculina está por decidir, y en este aspecto, el Basket Cartagena 96 y el resto de competidores que aspiran al título, aún no han dicho su última palabra.