A más

Posted: enero 24, 2012 in Opinión
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Enero sigue avanzando a paso firme, con muy poco frío de momento, y ya ha pasado su ecuador. Con él, la primera vuelta de la liga cadete masculina es ya historia, aunque aún quede algún partido atrasado que disputar, como lo es el que tendrá que jugar el CBC 96 y el UCAM Murcia 96. Por tanto, ya tenemos una idea más o menos clara del potencial de los equipos que forman este grupo A, en donde se siguen cumpliendo los pronósticos en lo que a los resultados se refiere, aunque aún queda mucha tela que cortar y no está todo dicho. De momento hay un sólido líder imbatido, que hasta la fecha no ha dado muestras de flaqueza, y que sigue siendo el máximo favorito para conseguir el campeonato regional, y que para variar es el UCAM Murcia “96”. No obstante, tendremos que esperar hasta la primera semana de febrero, cuando visite el Pabellón de Cabeza Baeza de Cartagena, para saber si matemáticamente es el “campeón de invierno”, perdón por el término futbolero, dado que en caso de derrota del UCAM, podría darse un triple empate en la cabeza de la clasificación, por que tanto el CB Capuchinos “A”, como el CBC “96”, están al acecho de cualquier despiste que pueda cometer el equipo que dirige Carmen Puigcerver.

Esta semana los cartageneros no tenían una papeleta fácil, ya que recibían la visita de un claro aspirante a estar entre los 4 primeros, y que ya se metió en la final a cuatro de hace 2 años en la categoría infantil. El Molina Basket ha hecho valer hasta ahora su fama de equipo “gallito” y visitaba el Pabellón Cabeza Beaza con sólo 2 derrotas y aspiraba a seguir conservando esa tercera plaza provisional de la clasificación general.

Club Basket Cartagena “96” 67 – TCA SL Molina Basket 54

Jornada 9 liga cadete masculina

Sábado 21 de enero 2012; 12:00 horas.

Pabellón Cabezo Beaza, Cartagena.

Pero pese a las dignas aspiraciones del club molinense, y a las 3 bajas con las que se presentó el Basket Cartagena 96 para disputar este partido, los pupilos de Primi Abad mostraron un baloncesto muy serio y evidenciaron que son un equipo que va a más conforme avanza la competición, y consiguieron arrollar a sus rivales en un primer cuarto para enmarcar, y después supieron nadar y guardar la ropa, para al final sufrir en los últimos 5 minutos del partido, cuando los de Molina se acercaron en el marcador y dieron la sensación de poder conseguir una remontada que nunca llegaría.

No obstante, en mi opinión, se notaron demasiado las ausencias, quizás por que este año los 12 jugadores que componen el equipo cartagenero forman un banquillo bastante equilibrado, con recambio para todos los puestos, y este equilibrio se resiente cuando existen varias bajas y se tienen que realizar las necesarias rotaciones. También es verdad, que los visitantes supieron reaccionar al varapalo inicial, y no se vinieron abajo, montando una vez más una bien organizada defensa zonal que paró el ritmo del partido. Ello unido a la falta de rapidez en las transiciones defensa-ataque, y en ocasiones a la falta de decisión a la hora de lanzar a canasta, hizo que los visitantes consiguieran su objetivo.  Por tanto, tras un primer cuarto con claro color cartagenero, vivimos otros 3 periodos muy igualados y emocionantes, donde los locales tuvieron que luchar para mantener las rentas alcanzadas en los primeros diez minutos de partido, y los de Molina crecieron en defensa y en confianza en sus fuerzas durante el segundo y el tercer cuarto, e intentaron la hombrada en los últimos 5 minutos de partido, pero al final, el lógico cansancio y la intensidad defensiva local les impidieron acercarse lo suficiente para soñar con el triunfo.

Al contrario que había sucedido en partidos anteriores, esta vez el quinteto inicial que puso Primi Abad en pista salió muy enchufado y metido en el partido, y a la solidez y disciplina defensiva, se unió una aceptable fluidez en el ataque y hambre de rebotes, lo que sorprendió a un equipo visitante que no sabía como parar el empuje del equipo cartagenero. Triples locales y balones en la pintura para sus hombres interiores, se alternaban durante los primeros minutos, lo que desconcertó al equipo de la ciudad conservera, que no terminaba de meterse en el partido. El alto ritmo impuesto por los departamentales hacían necesarias las rotaciones, pero el nivel de juego local seguía siendo el mismo, y cuando acabaron los primeros 10 minutos, la ventaja de los de Primi era de 18 puntos, 11-29, lo cual dejaba el partido bastante encarrilado.

La zona visitante no se hizo de esperar, y empezó a funcionar a partir del segundo cuarto, donde las fuerzas ya se igualarían para el resto del partido, asistiendo a un reparto de canastas, de aciertos y de errores, que impidieron que el partido se rompiera, y que la ventaja local no sobrepasara los 14-15 puntos, lo que daba algunas opciones a la victoria visitante, aunque quizás lo que se buscaba era un marcador que no fuera demasiado abultado, para intentar compensar el basketaverage particular en el partido de vuelta. Por su parte, los locales empezaron en el segundo cuarto a fallar demasiados tiros libres y canastas fáciles debajo del aro, y más por fallos propios que por méritos del rival, el marcador al descanso mostraba sólo 14 puntos de ventaja, 25-39, que aún siendo una renta importante, dejaban todavía abiertas las puertas para una posible remontada.

Pero los cartageneros mostraron capacidad de sufrimiento en el tercer cuarto, y aunque los porcentajes de acierto en el tiro siguieron bajos, la defensa siguió rayando a gran altura lo que impedía que los visitantes se acercaran demasiado en el marcador. La misma tónica de toma y daca, de reparto de aciertos y fallos, y de reparto de canastas, se mantuvo durante los 5 primeros minutos del último cuarto, minutos que el entrenador molinense aprovechó para reservar y le dar descanso al número 6, sobre el que había girado durante casi todo el partido el juego visitante, para que repusiera fuerzas y poder así echar toda la carne en el asador en los últimos 5 minutos. Y casi le sale bien, ya que el esfuerzo defensivo empezaba a pasar factura a los locales, que además seguían algo espesos en ataque. El empuje del número 6 molinense en estos últimos 5 minutos de partido, con un par de triples y algún que otro robo de balón, les sirvió a los visitantes para rebajar la barrera psicológica de los 10 puntos, y soñar con la remontada. Pero ahí quedo todo, tras los necesarios reajustes ordenados desde el banquillo local, la defensa cartagenera volvió a ser un muro donde se estrellaron las últimas esperanzas molinenses de victoria, y la ventaja volvió a crecer hasta los definitivos 13 puntos que mostró el marcador final.

Victoria merecida y justa del equipo del CBC 96, que sigue aumentando su nivel de juego conforme avanza la competición, y que nos brindó en el primer cuarto sus mejores 10 minutos desde que empezó la temporada, con un juego de equipo de buen nivel, donde las piezas se movían de forma coordinada y donde cada uno sabía su misión. Después, sin jugar mal, con sus fallos ante el aro le dieron vida a su rival, pero fueron capaces de mantener la suficiente concentración defensiva para impedir que los visitantes se acercaran demasiado en el marcador, y supieron nadar y guardar la ropa. Lo más negativo fue por tanto el bajo porcentaje de anotación en el tiro libre y los excesivos errores en algunas bandejas y en los tiros cercanos al aro, algo que sin duda no es imposible de mejorar.

Por su parte, el equipo del Molina Basket se mostró como un equipo disciplinado, que no pierde la compostura cuando las cosas se ponen feas y hay que remar contra corriente, con un marcador muy adverso. Su orden defensivo, la rapidez para salir al contraataque y culminarlo con éxito, y el tiro exterior, son en mi opinión, las mejores armas que mostraron en este partido.

Que el baloncesto es sinónimo de dinamismo y emoción, para mi no es discutible, y semana a semana asistimos a partidos con múltiples alternativas en el dominio del juego, que mantienen la incertidumbre del resultado hasta el último segundo. Puede ocurrir, no obstante, que los marcadores finales en ocasiones no sean fiel reflejo de lo que sucedió en la pista, y puedan mostrar unos guarismos que podrían ser interpretados como el resultado de una victoria fácil y de un partido desequilibrado y sin historia,  y oculten que en realidad el encuentro estuvo muy disputado y que durante muchos minutos no hubo un dominador claro. Algo parecido ocurrió este domingo en el Pabellón Municipal de Zarandona, donde los equipos cadetes de UCAM Murcia 97 y CBC 96 nos ofrecieron un partido muy disputado y equilibrado, sobre todo en los primeros 20 minutos, con varias alternativas en el dominio del juego y del marcador, y una segunda parte donde los cartageneros tuvieron que tirar de galones y de antigüedad, y poniéndose el mono de trabajo, demostraron su mayor veteranía en la categoría y consiguieron al final doblegar, no sin sufrimiento, al bravo equipo que dirige Juan Antonio Martínez, y que jugó un partido de tu a tu, sin complejos, y que se vació en el campo durante los 40 minutos.

UCAM MURCIA “97” 67 – CLUB BASKET CARTAGENA “96” 90

Domingo 15 de enero de 2012; 10:00 horas.

Pabellón Municipal de Zarandona (Murcia)

Desconozco si fue el sufrimiento de la pasada temporada de los jugadores del CBC 96 en el grupo especial de la liga cadete masculina, al tener que disputar partidos con equipos con más físico y mayor edad que los cartageneros, el que ha hecho que este equipo se haya abonado a esto de padecer y de no tener partidos tranquilos. Por ello quizás, desde que empezó la temporada, a excepción de un partido, e independientemente de la calidad del rival que tengan enfrente, hemos vivido partidos muy trabados y llenos de emoción, con marcadores muy ajustados durante muchos minutos.

Este domingo, y ante un combativo rival, como lo es el UCAM Murcia 97, pero con la mayoría de sus jugadores un año menores que los cartageneros, volvieron a darle emoción a un partido, de los a priori fáciles, viéndose superados durante muchos minutos de la primera mitad por sus rivales, y pese a cuajar después una buena segunda parte, al descanso, el partido no tenía dueño, y los jugadores del UCAM Murcia 97 veían posible su tercera victoria en esta liga. Al final, la velocidad de crucero de la nave cartagenera, terminó siendo más determinante que las veloces aceleraciones en la presión defensiva que mostraron los de la capital, y el partido acabó decantándose claramente para el bando visitante, como apuntaban todos los pronósticos, pero eso sí, con muchísimo más sufrimiento del que se esperaba y del que reflejó el marcador final.

El primer tiempo fue un cúmulo de despropósitos y de errores en el bando visitante, mostrándose algo nerviosos tras el salto inicial, lentos e imprecisos, lo que les dio alas a los locales para ponerse por delante del marcador y conseguir una clara ventaja en el marcador durante los primeros 5 minutos de partido, con un parcial de 11-4, fiel reflejo de lo que veíamos en la pista. Los de Primi Abad despertaban del letargo en los siguientes 10 minutos, comenzaban a defender con mayor acierto e intensidad, y por fin dominaban con claridad los rebotes en defensa y ataque, nivelando el marcador a 20 puntos, al concluir el primer cuarto. La tónica siguió en la reanudación, donde los visitantes se escaparon en el electrónico en los primeros 5 minutos del segundo cuarto. Cuando ya parecía que el partido podía romperse, un nuevo bajón en la concentración y en la intensidad defensiva de los jugadores del CBC 96, volvía a complicar el partido, que se igualaba de nuevo, llegando con un marcador de 40-43, favorable a los departamentales, al final de los primeros 20 minutos, lo que auguraba una intensa segunda parte.

Ambos equipos sabían que se la jugaban en el tercer cuarto, y salieron con toda su artillería, pero esta vez, en el cuerpo a cuerpo, los visitantes llevaron la mejor parte, haciendo valer su físico y su mayor veteranía en la categoría. Aunque sin alardes en el aspecto ofensivo, y con bajo porcentaje en el tiro, bastó aumentar un punto la intensidad defensiva con respecto a la exhibida en la primera mitad, para frenar los ataques del equipo local y volver a poner de nuevo tierra de por medio, pero esta vez de forma definitiva. La presión a la subida del balón por el base rival, fue la estrategia elegida por ambos banquillos durante muchos minutos de este periodo, hasta que las fuerzas aguantaron, haciendo valer los de Primi Abad su mayor fortaleza y una mejor disposición en la pista. El cansancio y el cúmulo de personales en los hombres más determinantes del UCAM Murcia 97 hicieron el resto, y le dejaron poco poder reacción a los locales, asistiendo a un último cuarto sin historia, donde los de Primi Abad ya no vieron peligrar el marcador, y pese a nuevos altibajos en el juego, realizaron el esfuerzo justo para mantener siempre la ventaja por encima de los 20 puntos.

Partido pues con 2 caras bien distintas, algo demasiado habitual en los partidos del CBC 96, con una primera parte bastante mediocre y desconcertante, donde el equipo cartagenero fue dominado por el equipo de la capital, y donde lo mejor que les pudo ocurrir  a los cartageneros fue retirarse al descanso con un marcador igualado. En la segunda parte vimos ya algo del equipo que aspira a estar entre los 4 primeros del grupo y llegar a la fase final, mostrando una buena disciplina defensiva y fluidez en el ataque, aunque para que todo fuera redondo, faltó un mejor porcentaje de acierto en la finalización, lo que sin duda hubiera permitido pasar de la centena de puntos. Semana a semana, vamos viendo avanzar paso a paso a este equipo, que poco a poco va cogiendo la personalidad y el estilo de juego que les quiere imprimir Primi Abad, y que de no impedirlo las lesiones, estamos seguros que estará en su mejor momento conforme siga avanzando la temporada y lleguen los partidos decisivos, lo que quizás les pueda permitir este año, aspirar a todo. En fin, el tiempo lo dirá.

Este año un vez más, y van ya unas cuantas, vendrá el fin del mundo, siendo esta vez el 21 de diciembre la fecha elegida por los agoreros que han interpretado las profecías que según ellos existen en el calendario maya, y que acabarán con el mundo tal y como lo conocemos. No obstante, dicen otros, que quizás saben más, que aquello no eran 7 profecías, sino 13 ciclos proféticos basados en la forma que tenían los mayas de medir el tiempo. Dado que para ellos el tiempo era cíclico, lo que se cumple el 21 de diciembre es el final de uno de sus ciclos, es decir, el final de la Cuenta Larga o Calendario de la Creación de 5012 años, empezando una nueva cuenta de 5012 años cuando esto ocurra. Lo malo de todo ello, es que alguna vez estas apocalípticas profecías tendrá que acertar, por que al igual que sabemos que nuestro cuerpo tiene fecha de caducidad, nuestro planeta y el universo que conocemos, o que creemos conocer, nos guste o no, también la tiene; aunque como vaticinan algunos, es posible que nos carguemos nuestro planeta antes de que la expansión del Universo que nos explica Hawking, lo deje tan frío que sea imposible la existencia de vida, o bien que nuestro sol estalle y se cargue a todo el sistema solar y lo que pille a su paso. No obstante, yo comparto la opinión del jefe galo Abraracurcix en los cómics de Asterix, cuando temía que el cielo caería sobre sus cabezas, ya que eso probablemente no va a ocurrir mañana.

Por tanto, dejemos a los profetas que profeticen, y vayamos al día a día, que es lo que cuenta y lo único que podemos hacer para intentar aprovechar el tiempo que se nos ha prestado, y dejar de preocuparnos de profecías y  de cosas que no sabemos si van a ocurrir, y que además aunque lo intentáramos, no tendríamos ninguna oportunidad para poderlas cambiar.

En lo que a baloncesto cartagenero se refiere, hemos acabado el paréntesis navideño, y tras la carta a los Reyes Magos donde les pedimos todos nuestros deseos y les contamos que fuimos muy buenos, se vuelve a reanudar la competición en muchas categorías, aunque no en todas, y la competición comienza ya a entrar en una fase en la que cada vez hay menos margen de error, y donde las derrotas comienzan a pesar como una losa que te puede impedir alcanzar los objetivos deportivos planificados al inicio de temporada.

La Segunda Autonómica masculina es una de las categorías que ha recuperado la actividad, y este fin de semana cerca de un centenar de aficionados, acudimos al Pabellón de Cabezo Beaza para presenciar un derbi local, entre los equipos del Club Basket Cartagena y la Escuela de Baloncesto Salesianos-Cartagena. Aunque se trate de equipos “B” o “filiales”, como se llamaban antes, no es esta la categoría que nos gusta ver a los equipos cartageneros, pero dado que sus hermanos mayores están en Primera Nacional y en Primera Autonómica, es difícil que ellos puedan estar en otra categoría que no sea la actual. Pese a que ambos equipos deambulan por la mitad inferior de la tabla, y a que los resultados no han sido lo buenos que nos hubiera gustado, los derbis locales siempre tienen un sabor especial, y siempre reúnen, aunque solo sea por proximidad, a un número mayor de aficionados de los que habitualmente acuden a ver este tipo de partidos.

Independientemente del juego que vimos, acorde a la categoría que estamos, e independientemente también del resultado, con una victoria amplia del equipo local, lo interesante para mi del partido estuvo centrado en otros dos aspectos. Por una parte, nos alegra ver a 2 equipos muy jóvenes en la pista, formados por jugadores que salen de la cantera de ambos clubes, y que durante el partido se emplearon a tope, demostrando que en Cartagena hay gente joven con ganas de jugar en serio a este deporte, y de intentar aún progresar un poco más en su juego. Por ello, hay que animar a ambos clubes a que sigan esforzándose en apoyar a este tipo de equipos, que son un buen caldo de cultivo para jugadores que están acabando o acaban de terminar su etapa de junior, y que si se les cuida, pueden terminar nutriendo las filas de los equipos “grandes” de sus respectivos clubes.

Por otro lado, siempre es interesante que la afluencia a los partidos sea lo más alta posible. Dado que los tiempos gloriosos del baloncesto cartagenero quedaron atrás, y se ven muy lejanos, la asistencia a los pabellones para ver los partidos de Primera Nacional y Primera Autonómica, hay que reconocer que es más bien escasa. Por ello hay que aprovechar todas las ocasiones que se presenten para hacer afición, y dado que la entrada en las categorías de las que hablamos es gratis, debemos entre todos intentar que el número de aficionados que acuda a los partidos vaya siendo mayor. El ser jugadores de la cantera puede atraer a familiares y a amigos, pero hay que buscar algo más para enganchar al mayor número de espectadores posibles. La rivalidad entre clubes de la misma ciudad también es aprovechable, ya que cada club intentará dentro lo posible estar a la altura del vecino, y esforzarse por superarlo, y aunque cada uno tiene su lugar y sus objetivos, está claro que la competencia leal siempre será buena para avanzar. Indudablemente, para otras cosas, por desgracia hará falta el dichoso dinero, un bien demasiado escaso en el deporte cartagenero en el momento actual, y que hace que se tenga que usar la imaginación si no queremos permanecer estancados en nuestra posición actual, como por desgracia ha ocurrido en los últimos años.

En otro orden de cosas, esta semana, el equipo de Primera Nacional del Basket Cartagena ha conseguido en tierras alicantinas de Onil, su octava victoria en liga, la séptima consecutiva, y que le afianza en la tercera plaza de la clasificación del grupo B, y aunque aún queda muchísima liga, se acerca un poco más a los 2 primeros puestos que le pueden permitir optar al ascenso a liga EBA, algo que parecía bastante lejano cuando se inició la temporada. Al igual que el resto de equipos de la categoría, los recortes económicos han obligado a aumentar un poco más el número de canteranos en las filas del Basket Cartagena, restringiendo al máximo el número de fichajes de jugadores procedentes de otros clubes, lo cual supone un riesgo algo mayor para el presente, pero una buena inversión para el futuro, si somos capaces de mantener a estos canteranos, y que no acaben dejando el baloncesto o engrosando las filas de otros clubes. En este sentido, como ya hemos dicho antes, el tener un equipo “B” con jugadores menores de 21 años, es una buena opción para seguir sacando jugadores de la cantera, que tanto la EBS como el Basket Cartagena, están intentando consolidar en la actualidad.

Bueno, habrá que dejar pasar el tiempo, y comprobar si el despegue y el renacimiento del baloncesto cartagenero está cerca, o bien todo se acabará el 21 de diciembre del 2012 cuando se complete la Cuenta Larga del calendario maya y nos caiga un meteorito sobre nuestras cabezas que acabe con todo, incluida la subida de la “prima de riesgo”, el “rescate económico” y la madre que los parió. Yo por si acaso esto no ocurre, intentaré ver el mayor número de partidos de baloncesto que pueda, escribir de vez en cuando más entradas en este blog, y a “vivir que son 2 días”.

Derrotas útiles

Posted: diciembre 19, 2011 in Opinión

Siempre he estado de acuerdo con aquellos que aseguran que se aprende más de los errores que de los aciertos, y que enseñan más las derrotas, por dolorosas que estas sean, que las victorias fáciles y los partidos sin historia. Por ello es posible que los jugadores del Basket Cartagena y su equipo técnico, van a aprender mucho del partido que disputaron  este domingo 18 de diciembre en el Pabellón de Cabezo Beaza contra el equipo del CB Capuchinos. Y es que no todas las derrotas son amargas, o como dicen otros, es preferible perder una batalla pero ganar al final la guerra. Por otra parte, el equipo de Capuchinos, también les debe haber sido muy útil este partido, ya que la victoria ha sido mucho más trabajada que en temporadas pasadas, y se han tenido que esforzar mucho más que hace 2 años en categoría infantil, donde fueron muy superiores a los cartageneros en la liga regular, pese a que los marcadores finales fueran muy parecidos al que se produjo el pasado domingo. Está claro que será el trabajo que desarrollen de aquí a final de temporada ambos equipos, el que podrá igualar aún más las fuerzas, o mantener la superioridad, que a día de hoy, aún tiene el equipo de la capital.

Club Basket Cartagena “96”: 50 – Club Baloncesto Capuchinos “A”: 64

Jornada 7ª Liga Regular Cadete masculina

Domingo 18 de diciembre 2011. 12:00 horas

Pabellón Cabezo Beaza; Cartagena

No obstante el partido comenzó exactamente igual que el de hace 2 años, con un equipo local que se mostraba demasiado lento en el aspecto ofensivo, y con algunos pequeños desajustes en la defensa, que enseguida provocaron que los visitantes tomaran el mando del marcador y del partido. Y como “a perro flaco, todo son pulgas”, Josue al intentar recuperar un balón dividido, chocaba con fuerza contra un rival, y al caer hacía un mal gesto con la rodilla derecha, que le producía un esguince de dicha articulación y un fuerte golpe al caer al suelo, y que le va a mantener en el dique seco durante al menos 2 semanas. Desde aquí deseamos al bravo ala del Basket Cartagena, que pronto se recupere, y que vuelva al trabajo diario con el resto de compañeros lo antes posible.

Esta lesión tan rápida, provocó aún más dudas en los locales, que carecían de mordiente ofensiva, y aunque se esforzaban en defensa, no podían impedir que los de blanco y pistacho siguieran aumentando su distancia, que gracias al acierto en el triple y a valientes penetraciones a canasta, alternados con un algún aislado contraataque, sitúo la ventaja de los colegiales en 10 puntos, 13-23, al final del primer cuarto.

Pero cuando todo parecía abocado a un partido sin historia, el segundo cuarto cambiaría el rumbo del partido, los locales al ponerse en zona, cierran los caminos hacia el aro, y dejan en el tiro exterior  el único argumento válido para el equipo de Capuchinos. Pero el acierto desde el 6,25 durante estos 10 minutos fue bastante menor que durante el resto del encuentro, lo que provocó que a falta de poco más de 2 minutos para el descanso, los visitantes tan solo habían anotado un punto desde el tiro libre. El problema fue para los cartageneros, que ellos también estuvieron muy espesos frente al aro y desde la línea del tiro libre, por lo que los de blanco mantenían aún 3 puntos de ventaja a falta de 2:30 para el final del cuarto, 21-24. Pero aquí, una vez más, la serenidad estuvo del lado de Capuchinos, que aprovechó un par de errores seguidos locales consiguiendo un parcial de 1-5 en ese tiempo, lo que aumentó a 7 puntos su ventaja, 22-29, y supuso un claro balón de oxígeno con vistas a la segunda parte.

Y una vez más, al igual que sucedió en la semifinal de infantiles de hace 2 años, el principio del tercer cuarto fue decisivo para el partido y hundió a los cartageneros. Pero esta vez no fue la presión, el robo del balón y los contraataques, los que decidieron el encuentro, sino los lanzamientos de 3 desde las 2 esquinas, los que rompieron la aún inmadura, defensa zonal cartagenera, y permitieron a los de la capital alcanzar una ventaja de 20 puntos que ya parecía insalvable. Pero las rotaciones para dar descanso a los jugadores que más se habían vaciado en defensa y que estaban más cargados de personales, y el imponer un ritmo lento con ataques que intentaban agotar los 24 segundos, restó empuje al juego ofensivo de los visitantes, y los cartageneros aprendieron a llegar a las esquinas para puntear o evitar el lanzamiento triple del rival, y el aro volvió a hacerse muy pequeño para el equipo de Capuchinos en los minutos finales del tercer cuarto.

Un par de canasta de raza y un triple al principio del último y definitivo cuarto de los cartageneros , que a esas alturas del partido eran dueños y señores del juego interior, iban restando poco a poco la ventaja visitante, que veían como su ventaja de 20 puntos se reducía sólo a 7, lo que obligaba a un forzoso tiempo muerto solicitado por el banquillo colegial.  Tras el tiempo muerto, vuelve a cambiar el signo del partido, a los locales les entra el miedo a ganar, y fallan canastas fáciles debajo del aro, y a los visitantes les vuelve la confianza perdida, aunque sin excesos, pero lo suficiente para volver a aumentar otros 7 puntos más su ventaja, y dejarla en 14 al final del partido, 50-64.

Resumiendo partido interesantísimo y emocionante el que nos brindaron ambos equipos, lleno de lucha y de intensidad, donde se alternaron grandes acciones defensivas y de ataque, con errores propios de este deporte y de la categoría que disputan, luchando los 2 conjuntos con armas totalmente distintas. Capuchinos volvió a demostrar que tiene un gran ataque, con un tiro exterior capaz de romper el partido y la defensa en zona del rival, pero con pocos recursos a la hora de parar el juego interior y el físico del equipo cartagenero, y con más dificultades que en el pasado a la hora de penetrar hacia canasta. Por su parte el equipo de Primi Abad sigue mostrando que sufre mucho cuando se le presiona la subida del balón, pero también menos que antaño, y mostraron buenos movimientos en el juego estático, con buenas circulaciones de balón, doblando con relativa facilidad balones a sus jugadores interiores, que tenían que ser “expulsados” de la zona a base de empujones, lo que provocó muchas personales en los hombres interiores del rival. Al final los partidos se deciden por pequeños detalles, y entre ellos la lesión de Josue, y algunos fallos en tiros debajo del aro y desde la línea de personal, inclinaron la balanza hacia el lado del C.B. Capuchinos, que fue un justo vencedor de este partido.

Un nuevo “parón” en la competición oficial, esta vez provocado por las vacaciones navideñas, hará que una vez más se tenga bastante tiempo, quizás demasiado, para preparar el próximo partido, que ya será en el 2012. A ver si por fin, los cartageneros van terminando el obligado rodaje, y van alcanzando esa necesaria e imprescindible puesta a punto que habrá que tener cuando lleguen los importantes play off que den acceso a la fase final.

Junior 10 e+

Posted: diciembre 7, 2011 in Crónicas de partidos

Club Basket Cartagena 75 – C.B. Ermita Nueva 70

Jornada 6, liga regular 2ª Autonómica masculina, grupo A

Domingo 4 de diciembre 2011

Excelente el “combustible” con el que repostó el equipo del 2ª Autonómica del Club Basket Cartagena, ya que la aportación de los 4 jugadores juniors convocados sirvió de “carburante” para hacer funcionar al resto del equipo y poder derrotar este fin de semana al hasta entonces único equipo imbatido de la categoría. Y es que los locales, pese a la juventud de sus componentes de categoría senior, salieron muy conformistas, lentos, con poca concentración defensiva y dejándose superar continuamente por el empuje de un equipo mucho más veterano y experimentado, como lo es a día de hoy, el conjunto que dirige Pedro Jordán. Y además los de Dolores de Pacheco, comenzaron demostrando el porqué nadie los había podido vencer hasta el momento, y el acierto que tienen algunos de sus hombres desde la línea del 6,25, siendo el merito aún mayor al jugar fuera de su pista. Pero sobre todo, había química y entendimiento entre sus componentes durante los 2 primeros cuartos del encuentro, lo que en ocasiones ridiculizaba la, hasta ese momento, débil defensa cartagenera. Resumiendo, el Club Basket Cartagena durante el primer tiempo del encuentro se iba quedando sin “combustible” para hacer funcionar su maquinaria, y sin fuerzas, ni energías, para poder enderezar el rumbo y cambiar el signo del partido.

El CB Ermita Nueva dominó de principio a fin el primer cuarto, con ventajas que pronto sobrepasaron los 10 puntos, y el segundo cuarto comenzó con los mismos derroteros. Por ello a Pedro Plaza, no le quedó otra que ir repostando el motor de su equipo con un nuevo “carburante”, el “junior 10 e+”, y por ello comenzó a sacar a pista de forma escalonada a los 4 jugadores que había convocado del equipo que dirige José Vicente Lorenzo, y que hacía escasos minutos habían derrotado en partido de liga al equipo de Jesuitinas por 16 puntos. Los 4 convocados, Miguel Ayala, Pablo Franco, Jesús García y Sergio Martín, no acusaron para nada el esfuerzo que habían realizado en el partido anterior, y salieron a la pista a vaciarse en defensa, asfixiando literalmente a su par del equipo rival, y mostrando incluso desparpajo y acierto desde la línea del triple, sobre todo Jesús García y un inspiradísimo Sergio Martín. No obstante, los visitantes mantenían su dominio, y pese al esfuerzo cartagenero, al final del primer tiempo mantenían una cómoda ventaja de 9 puntos, 32-41, que parecía a tenor de lo visto, insalvable para los inexpertos jugadores del CBC.

Pero fue a partir del tercer cuarto, coincidiendo con un ligero bajón físico del equipo visitante, cuando los “jabatos” del equipo junior mostraron toda su fuerza y cambiaron la inercia del partido. Pero mucho más allá de su aportación  en puntos, que no fue nada despreciable, fue la actitud defensiva que tuvieron, la que contagio al resto del joven equipo del CBC, que despertó del letargo de la primera parte, y demostraron sin lugar a dudas, que ellos también saben jugar a este deporte, por muy experimentado o por muy imbatido que sea el equipo que tengan delante.

Al mejorar su defensa el CBC, y frenar por tanto el empuje anotador de sus rivales, se recuperó la fe en ataque, con ello aumentó de forma considerable el porcentaje anotador de los cartageneros y su fe en el rebote, mientras que a los de rojo les entraron las dudas. Al equipo de la Ermita Nueva ya no les entraba casi nada y fallaban también muchos pases, y pese a los destellos aislados de calidad de algunos de sus componentes, y a que siguieron luchando hasta el final del partido, su rendimiento iba a bajar de forma alarmante, de modo que las ideas ya no las tenían tan claras y su dominio se esfumaba, por ello a mitad del último cuarto veían como por primera vez en el partido, sus rivales tomaban la iniciativa en el marcador.

Las fuerzas se igualaron en los últimos 2 minutos, ya que la veteranía del equipo la Ermita era sin duda su principal baza, pero la moral que da remontar un partido en el que durante 35 minutos siempre habías ido a remolque de tu rival, hizo que la defensa local no se relajara y se mantuviera la pequeña ventaja alcanzada. Al final, 75-70 para el equipo de Pedro Plaza, y enorme alegría en las caras de los jóvenes jugadores del CBC, acompañada de la incredulidad entre la mayoría de los asistentes, que no dábamos crédito a la épica remontada.

Se suele decir que la mayoría de los partidos se deciden por pequeños detalles, y en mi opinión, en este partido el factor que desequilibró la balanza fue sin duda la aportación de los 4 jugadores del equipo junior, que con su entrega contagiaron e hicieron despertar al resto del equipo, demostrando sin duda que van a ser un conjunto muy difícil de derrotar. Pero todo esto, no desmerece para nada el juego realizado por el resto del equipo del CBC, es decir, por sus jugadores senior, que cuajaron una buena segunda parte, y se entregaron a tope, y ese esfuerzo fue recompensado al aumentar su porcentajes de acierto en el tiro y en las capturas de los rebotes, lo que propició su victoria final. En cuanto al equipo CB Ermita Nueva, demostró con creces durante la primera parte el buen juego que son capaces de desarollar y el entendimiento que tienen entre ellos muchos de sus jugadores, aunque sin duda su talón de Aquiles fue el tener que disputar un partido donde hubo que correr durante 40 minutos, y en el que tuvieron que soportar una segunda parte con una defensa rival muy presionante que acabó desquiciando a sus organizadores de juego.

Para terminar, enhorabuena a los 2 equipos, por su entrega y por el buen juego que mostraron a rachas, con un dominio alterno que mantuvo la emoción hasta el final del encuentro, y que nos hicieron disfrutar del deporte que más nos gusta en la categoría cenicienta de nuestro baloncesto regional.

Pasico a pasico

Posted: noviembre 29, 2011 in Crónicas de partidos

Aunque con cuentagotas, poco a poco van llegando los partidos oficiales al CBC-96, que entre uno y otro tiene demasiado tiempo para meditar y preparar el siguiente. Pero el calendario oficial es así y es difícil de momento jugar 2 semanas seguidas. No obstante, se van cubriendo etapas, y se va ganando consistencia en el juego, y como se dice por aquí “pasico a pasico” y “olivica comía, huesecico al suelo”, van llegando estos encuentros, que de momento, aunque sea a base de sufrir, se van superando con victorias. No obstante, será en las 2 próximas jornadas, si no hay aplazamientos, en las que se deberá de realizar un mayor esfuerzo, ya que tocará enfrentarse a los a priori favoritos, CB Murcia 96 y CB Capuchinos “A”, que fueron los que disputaron la final infantil de hace 2 temporadas, y que de momento también marchan imbatidos.

AD Infante “96”: 60 – Club Basket Cartagena “96”: 67

Jornada 5, Liga Cadete masculina, 26-11-2011

Mañana algo más soleada de lo pronosticado por los meteorólogos durante la semana, ligeramente fresca pero sin pasarse, la que vio llegar a la expedición cartagenera al Barrio del Carmen de la capital de la Región, para disputar un, a priori, interesante partido entre los equipos de la AD Infante 96 y el CBC 96, en el Pabellón Félix Rodríguez de la Fuente de Murcia, con 2 equipos que buscan estar entre los 4 primeros y disputar la fase final de la categoría.

El encuentro resultó por tanto muy disputado, y aunque la iniciativa siempre fue cartagenera, los locales plantearon un partido muy serio y jugaron sus opciones. Está claro que el equipo que dirige Primitivo Abad aún no muestra la fluidez ofensiva necesaria para desbordar a sus rivales con claridad, pero jornada a jornada se van notando los progresos en su juego de equipo, y pese al derroche de esfuerzo y las ganas que pusieron los locales, el dominio durante más de 35 minutos correspondió a los cartageneros, y aunque se vieron desbordados en algunas fases del último cuarto, en los ataques decisivos del choque volvieron a mostrar aplomo y madurez, y sumaron su cuarta victoria en cuatro partidos, que no está nada mal para empezar.

La verdad es que 4 partidos oficiales en 2 meses de competición, y de ellos 3 lejos del Pabellón de Cabezo Beaza, es poco bagaje para ponerse a punto y alcanzar un alto nivel de juego. Por ello, la paciencia que es la madre de todas las ciencias, aconseja mantener la actual hoja de ruta y no tener prisas innecesarias de alcanzar el nivel competitivo óptimo, que aún queda mucha tela que cortar y mucha competición oficial, por lo que ahora toca, sobre todo, crecer como grupo.

Comenzó el partido con iniciativa cartagenera, pero con una defensa local bien organizada, que no dejaba excesivos huecos a sus rivales, y donde ya se intuía que nadie iba a regalar nada.  El dominio del rebote visitante, sobre todo en defensa, obligaba a no fallar a los colegiales, que comenzaron a buscar los triples de su número 10 aprovechando la salida del bloqueo, como su principal baza ofensiva contra la defensa individual visitante, que flotaba en exceso, y se metía de forma involuntaria demasiado debajo del aro.

Por ello, tras una ligera ventaja inicial del equipo foráneo, el marcador se mantenía muy igualado, aunque en el partido, el equipo de Primi Abad mandaba más y hacía circular el balón con más criterio que sus rivales. En el juego de ataque del CBC 96 se movía el balón de forma inteligente, buscando crear huecos para sus pívots, aunque en ocasiones faltaba algo de rapidez y fluidez. No obstante, y aunque no se renunciaba a tirar de media distancia, ni desde el triple cuando era posible, más tarde o más temprano, el balón llegaba a la pintura y eso exigía un esfuerzo añadido de la defensa local, lo que provocó bastantes personales en el equipo de Infante, pero los departamentales mostraron escaso porcentaje anotador desde el tiro libre, por ello la ventaja en el marcador apenas aumentaba. Por el contrario, los locales hacían un baloncesto más directo, pero lo hacían recaer en exceso sobre su número 7, y además, a excepción de su número 12, se mostraron con pocas ideas dentro de la pintura, aunque su acierto con los tiros libres, era mayor. En los minutos finales del primer cuarto el marcador se mantenía igualado, aunque los departamentales mantuvieron una escasa ventaja al final de los primeros 10 minutos.

Las rotaciones durante el segundo cuarto no modificaron el guión, y la balanza siguió inclinándose del lado visitante, que basó en la solidez defensiva su principal argumento para dominar esta fase del encuentro, y mucha culpa de ello, además del trabajo en equipo y la defensa de ayudas, la tuvo un José Cristian, que se ha adaptado perfectamente a su nuevo equipo y que fue un muro donde se estrellaron las esperanzas de Infante de ganar el partido. Solo las imprecisiones visitantes a la hora de salir al contraataque y en la línea del tiro libre, y la capacidad de los colegiales de cortar líneas de pase, hicieron que el partido no se rompiera antes del descanso, y que mostrara sólo 10 puntos de ventaja para los de Primi Abad, que aunque importantes en un marcador con bajos guarismos, 22-32, no eran ni mucho menos definitivos.

El tercer cuarto mantuvo el guión, aunque las defensas se relajaron algo y como consecuencia ambos equipos mejoraron su porcentaje de anotación. Se entró por tanto en una fase de intercambio de canastas entre las que se intercalaban numerosos fallos e imprecisiones por ambos bandos, unas veces por virtudes de la defensa rival, y otras por precipitaciones motivadas por los nervios y la intensidad con la que transcurría el partido. Las fuerzas estaban parejas, y con 12 puntos de ventaja llegaron los de Primi al final del tercer cuarto, eso si, tras fallar varias ocasiones en el contraataque que podrían haber roto el partido. Ello le dio un nuevo aliento a los de Infante, que desde luego aún creían en la victoria.

Al principio del último cuarto, la falta de decisión en los jugadores del CBC para parar la subida del balón del equipo de Infante, y el retraso a la hora de llegar a las ayudas en defensa, permitieron por fin que el número 7 local desbordara con facilidad en el uno contra uno, y alternando las penetraciones con algún que otro triple, el marcador se estrechó de forma angustiosa para los cartageneros que veían como poco a poco se reducía su ventaja. Pero los de Primi Abad volvieron a demostrar que saben sufrir y que no va a ser fácil derrotarlos. Tras perder a un activo Gonzalo por 5 personales, los visitantes buscaron de nuevo como referencia a su número 5 para romper la zona colegíal, y allí murieron las esperanzas de remontada local. Además, tras los reajustes ordenados desde el banquillo visitante, las ayudas en defensa llegaron de nuevo, todo ello unido al lógico cansancio a esas alturas de partido, hicieron que las penetraciones a canasta del base local dejaran de funcionar, y empezaron a perderse en la nada. Por el contrario, la solidez en defensa les devolvió a los visitantes la serenidad en ataque, y recuperaron por fin el aliento y la suficiente ventaja para jugar el último minuto del partido, con la seguridad de que iban a lograr su cuarta victoria en liga, y la tercera a domicilio.

Partido pues muy emocionante, que no defraudó a los que estuvimos presentes en el Pabellón Félix Rodriguez de la Fuente, y que pese a las imprecisiones en algunas fases del partido, vimos un juego vistoso y entretenido,  tenso en ocasiones, pero jugado con limpieza y deportividad por ambos equipos. Los de Infante renunciaron a la presión en campo rival y defendieron a media pista y en zona, buscando cortar líneas de pase y salir al contraataque. Los cartageneros intentaron presionar la subida del balón del rival, y realizaron una gran defensa en el primer tiempo que dejó en 22 puntos la anotación del equipo colegial. En la segunda parte el juego del CBC 96 fue más impreciso, con algo de relajación defensiva y mala definición en ataque, pero mostraron madurez y confianza en los minutos decisivos finales, y fueron, en mi opinión, unos justos vencedores.